“Volver a la Biblia”

Volver a la Biblia y desear el poner en práctica lo que en sus páginas nos señala, debería ser el deseo de todo aquel que le interesa hacer la voluntad de Dios. Cuando el pueblo de Dios comenzó a retornar después del largo cautiverio en Babilonia, como se señala en el libro de Esdras, los que volvieron entendieron que  toda restauración debería estar basada en las ordenanzas que Dios había mandado en su palabra. La frase “ Como está escrito” se encuentra seis veces en los libros de Esdras y Nehemías.

 

Entonces se levantaron Jesúa hijo de Josadac y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios”  (Esdras 3:2)

 

Celebraron asimismo la fiesta solemne de los tabernáculos, como está escrito, y holocaustos cada día por orden conforme al rito, cada cosa en su día”  (Esdras 3:3)

 

Y cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron a los sacerdotes vestidos de sus ropas y con trompetas, y a los levitas hijos de Asaf con címbalos, para que alabasen a Jehová, según la ordenanza de David rey de Israel”  (Esdras 3:10)

 

y que hiciesen saber, y pasar pregón por todas sus ciudades y por Jerusalén, diciendo: Salid al monte, y traed ramas de olivo, de olivo silvestre, de arrayán, de palmeras y de todo árbol frondoso, para hacer tabernáculos, como está escrito.” (Nehemías 8:15)

 

Echamos también suertes los sacerdotes, los levitas y el pueblo, acerca de la ofrenda de la leña, para traerla a la casa de nuestro Dios, según las casas de nuestros padres, en los tiempos determinados cada año, para quemar sobre el altar de Jehová nuestro Dios, como está escrito en la ley.” (Nehemías 10:34,36)

 

Asimismo los primogénitos de nuestros hijos y de nuestros ganados, como está escrito en la ley; y que traeríamos los primogénitos de nuestras vacas y de nuestras ovejas a la casa de nuestro Dios, a los sacerdotes que ministran en la casa de nuestro Dios

 

Hoy tenemos toda la información necesaria para volvernos a las  Escrituras y hacer la voluntad que  Dios nuestro Padre Celestial nos ha hecho saber a través de Jesucristo y el Espíritu Santo. Dios siempre nos ha dado sus instrucciones para nosotros edificar y hacer de acuerdo a su modelo. Ejemplos no nos faltan en las Escrituras. Las instrucciones dadas a Noé  (Génesis 6:14-15). La orden de construir el tabernáculo y su clara advertencia.” Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo, y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis” (Éxodo 25:9).  Tenemos las instrucciones de la construcción del Tabernáculo registradas en el libro de Éxodo (capítulos 25-31). Lo más resaltable es lo que se registra de lo dicho por Moisés cuando inspeccionó la obra realizada “Y vio Moisés toda la obra, y he aquí que la habían hecho como Jehová había mandado; y los bendijo” (Éxodo 39:43)

 

Tenemos que siempre estar dispuestos a cumplir las instrucciones dadas por el Señor. Así lo vemos en el caso de Salomón al recibir las instrucciones de David, su padre en relación a lo que Dios le había manifestado a David  en  la construcción del Templo en Jerusalén.

 

Y David dio a Salomón su hijo el plano del pórtico del templo y sus casas, sus tesorerías, sus aposentos, sus cámaras y la casa del propiciatorio.  Asimismo el plano de todas las cosas que tenía en mente para los atrios de la casa de Jehová, para todas las cámaras alrededor, para las tesorerías de la casa de Dios, y para las tesorerías de las cosas santificadas.” (1 Crónicas 28:11-12)

 

Todas estas cosas, dijo David, me fueron trazadas por la mano de Jehová, que me hizo entender todas las obras del diseño.” (1 Crónicas 28:19)

 

Cuando Dios entregó la Ley a Moisés está le fue dada para ser enseñada al Pueblo de Israel y para que la cumplieran. Todos los mandamientos en el Antiguo Testamento fueron dados para hacerlos.   “Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios” (Éxodo 31:18)

 

Así también en el Nuevo Testamento encontramos las instrucciones que el Señor nos ha dejado para seguir el modelo que Él ha señalado.  Hay una tendencia de parte de algunos de apartarse de las enseñanzas dadas en las Escrituras hoy en día. Sí la iglesia debe ser edificada de acuerdo a lo que Dios ha señalado, debemos volver a la predicación “así está escrito” La ley de Cristo es un modelo a ser seguido así como fue la Ley de Moisés en el Antiguo Testamento.
Jesús prometió edificar su iglesia y él cumplió su promesa. “…y sobre esta roca edificaré mi iglesia…” (Mateo 16: 18)

 

Esto se señala claramente después de Pentecostés “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2: 47).

 

De acuerdo  a la verdad del Nuevo Testamento  hay un cuerpo o iglesia, Así el apóstol Pablo enseñó.

 

un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación” (Efesios 4:4)

 

y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”.  (Efesios1: 22, 23).

 

En relación con la idea de un cuerpo, hay una sola fe y una sola cabeza en la iglesia.  La división está claramente condenada en las Escrituras.

 

Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer”. (I Corintios 1: 10).

 

Jesús tiene toda  autoridad y su autoridad se expresa a través de su palabra, el Nuevo Testamento. “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mateo 28: 18)

 

“El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero “.  (Juan 12. 48)

 

Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.  Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!
Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras
”    (2 Juan 9-11).

 

El Espíritu Santo, profetizó que habría una apostasía de la verdad o apartamiento de la fe dada por el Señor.

 

Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;  por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,  prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.” (I Timoteo 4: 1-3)

 

Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.  Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos” (Hechos:20:29-30)

 

Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,  el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”. ( 2 Tesalonicenses 2. 3-4).

 

El motivo de este material es un llamado serio a personas nobles a retornar a la Biblia para nuestras creencias y prácticas religiosas.

El amor Bíblico. El texto más completo sobre el amor bíblico es I Corintios 13. La esencialidad del amor se hace hincapié en los versículos uno al tres. Comenzando en el versículo cuatro, Pablo enumera las características del amor. “El amor es paciente, se goza en la verdad y no es egoísta” (versículos 4, 6, 4).El mundo religioso, parece haber olvidado lo que es el amor bíblico, lo que este significa realmente. La mayoría de las apelaciones de la religión organizada hoy en día es  a los deseos egoístas de las masas, la satisfacción de lo que exigen. El amor bíblico es obediente. El apóstol Juan escribió, “Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos” (I Juan 5. 3). Si una persona no obedece a Dios, esa persona no ama a Dios, según Jesús

 

El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.  Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?  Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.  El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió” (Juan 14: 21-24). El amor bíblico es motivacional y produce “la fe que obra” (Gálatas 5:6).

La Unidad Bíblica. Es hora de que el hombre vuelve a la unidad que se enseña en la Biblia y no a la unidad política, que el llamado ecumenismo  está promoviendo en la actualidad. Jesús oró por la unidad en la sombra de la cruz “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,  para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.”(Juan 17: 20, 21).

 

La falta de unidad es una causa de la incredulidad, de la gente Jesús así lo enseñó (Juan 17: 21). Sin embargo, Jesús también enseñó que los medios de la unidad es la palabra.

 

Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos” (versículo 20). A lo largo de la oración, Jesús se refiere a la palabra

 

“He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra”

 

“porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste”

 

Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.”

 

“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (versículos 6, 8, 14, 17).

 

En su mayor parte, la tendencia actual es a restar importancia a la Biblia.  Los credos y dogmas de hombres desprecian  la Biblia como nuestra autoridad y única autoridad en materia religiosa.

El Sacerdocio Bíblico. La Biblia enseña el sacerdocio, sin embargo, no es un sacerdocio tal como ha sido inventado por diversas agrupaciones religiosas. Cada cristiano es un sacerdote. Pedro escribió así a los cristianos: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio…” (I Pedro 2: 9). Como sacerdote, cada cristiano oficia en el asunto de la ofrenda por el pecado y el perdón. El sacrificio ofrecido a Dios por parte del cristiano es su cuerpo y mente (Romanos. 12: 1, 2). El antiguo sacerdocio Judío involucraba a sacerdotes oficiantes. Este sacerdocio ha sido cambiado, el escritor de Hebreos enseñó esta verdad.

 

Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley” (Hebreos 7: 12). Por lo tanto, es un nuevo sacerdocio (Apocalipsis  5: 10). Cada cristiano ahora puede acercarse confiadamente al trono de la gracia (Hebreo 4: 16).

La Adoración Bíblica. La adoración pública en muchas religiones se ha convertido en una actuación y un  show de entretenimiento. Sin embargo, el culto  que se enseña en las Escrituras es simple y espiritual. Jesús dijo: “Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad” (Juan 4, 24). En el siglo primero, la adoración en el día del Señor consistía en la Cena del Señor, cantar a voces, dar voluntariamente, la oración y la predicación (Hechos 20: 7; Efesios 5, 19; I Corintios 16:1, 2, Hechos 2: 42.; Hechos 20: 7). Ni más ni menos .

La Salvación Bíblica. . Algunos dicen que hay que guardar la Ley de Moisés para ser salvos, Orar la oración del pecador, hablar en lenguas, o ser uno de los arbitrariamente predestinados para ser salvos. Las Escrituras nos enseñan que  la fe, el arrepentimiento, la confesión de la divinidad de Cristo, y el bautismo para la remisión de los pecados (Hechos 2: 36, 17: 30, 31; Romanos 10: 9, 10, Hechos 2: 38) son los elementos que componen lo que debe hacer una persona para alcanzar la gracia de Dios.

 

Los ejemplos en el libro de los Hechos de los apóstoles en relación a la salvación proporcionan muchos buenos  detalles de lo señalado anteriormente (Hechos 2: 36-40, 8: 26-40). Después del bautismo  es que  uno se levanta para caminar en novedad de vida

 

O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?  Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva” (Romanos 6: 3, 4)

 

porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos(Gálatas 3:27).

Debemos volver a la Biblia. El profeta Jeremías amonestó a su generación en la antigüedad a que ellos se volvieran a Dios “Así ha dicho Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestras almas …” No seamos como los descritos en el resto del versículo: “… pero ellos dijeron: No andaremos” (Jeremías 6: 16).

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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