“¿Son Todos los Seres Humanos Hijos de Dios?”

Hay algunas personas que piensan que todos los seres humanos son ” hijos de Dios”.  ¿Qué dice la Biblia respecto de esto?

En primer lugar, no es prerrogativa del hombre  determinar arbitrariamente quien es, o no  es, un hijo de Dios. El Señor mismo decide eso, y no se puede sacar ninguna conclusión con respecto a este tema independiente de lo que las Escrituras indican. Pablo declaró que “el Señor conoce a los suyos” (2 Timoteo 2:19), lo cual sugiere que algunos no son suyos.

Nadie, ni remotamente familiarizado con las enseñanzas de la Biblia sostiene que todas las personas son “hijos de Dios” en el sentido más noble del término, es decir, en el sentido redentor. Las escrituras repetidamente contradicen esta idea.

 

Examinemos algunos aspectos:

1. A pesar de que el pueblo judío había sido elegido por el Señor como un pueblo adquirido por Dios.  “Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra”  (Deuteronomio 7:6), sin embargo, Dios advirtió que si  se rebelaban alejándose de su ley, los desheredaría (Números 14: 12). Con el tiempo el Señor les dijo a los soberbios, adoradores de ídolos del reino del norte de Israel, “Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.” (Oseas 1:9).
2. Al demandar ciertos Judíos  una relación especial con Dios simplemente porque eran “de la simiente de Abraham” (Juan 8:33), Cristo respondió: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis  hacer “(versículo 44).
3.Cuando Pablo se opuso a un malvado hechicero en la isla de Chipre bajo la guía del Espíritu Santo, se dirigió a este hombre de esta manera: “dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?  “(Hechos 13:10). Es evidente que el apóstol inspirado no consideró a Elimas un “hijo de Dios” en el sentido elevado de la expresión.
4. La Inspiración hace una distinción clara entre los que están en una relación espiritual con el Padre, y los que están al margen de él. Pablo escribió:

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?  ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?  ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
Habitaré y andaré entre ellos, 
Y seré su Dios, 
Y ellos serán mi pueblo. “(2 Corintios 6:14-16).

En un marco de referencia más amplio, sin embargo, todos los seres humanos son vistos como pertenecientes a Dios por las siguientes razones:

1.  Dios es el “padre” de todos por el hecho de que él es el Creador de la familia humana. La humanidad fue hecha a su propia imagen.

 

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.  Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. (Génesis 1:26-27), y ejerce la soberanía sobre todos. A través del profeta Ezequiel, el Señor declaró: “He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.” (Ezequiel 18 : 4).
2. En  una declaración magistral a los pseudo-intelectuales de la antigua Atenas, Pablo proclamó que Dios hizo el mundo y todas las cosas. Posteriormente, anunció que en él [Dios]  vivimos, nos movemos y tenemos nuestra propia existencia. Luego, con un argumento en que apela a un escritor griego para apoyar su punto, dice: “Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos” (Hechos 17:28).

 

El hecho de que los griegos compartían con Pablo un “linaje” común  que es el resultado del Creador, no anula el hecho de que los primeros estaban en  un error. Ellos estaban tratando de adorar a un Dios del que no sabían nada, pero que necesitaban desesperadamente conocer y obedecer.
El profeta Oseas, hablando en nombre del Señor, dijo una vez: “Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío” (Oseas 2:23). Si bien el contexto original, tiene que ver con los Judíos privados de derechos en el exilio, Pablo aplica el principio a la conversión de los gentiles por medio del evangelio (Romanos 9:25). El punto es: los que no eran  pueblo de Dios (en el sentido en el que los Judíos habían sido),  ahora se les  hace referencia como su pueblo. Este es un concepto importante de entender.
1. Considere la declaración del Señor durante su ministerio personal. Refiriéndose a los gentiles devotos que eventualmente entraría en su redil, el Salvador dijo:

 

“Y tengo otras ovejas que no son de este redil (el redil judío); aquéllas también debo traer, y oirán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor “(Juan 10:16). La historia ha demostrado la exactitud de la profecía del Salvador.
2. O reflexione sobre el incidente que se produjo cuando Pablo estaba en Corinto. Como el apóstol temblaba ante la perspectiva de una intensa persecución, el Señor le habló palabras de consuelo a su apóstol, que concluyó con el anuncio profético: “Yo tengo mucho pueblo en esta ciudad” (Hechos 18:10). Cristo hablaba de las almas piadosas que aún se cosecharían en esta gran ciudad. Ellos eran su pueblo en perspectiva.
3. En Apocalipsis 18, una voz del cielo  llama a los que estaban cautivos de “Babilonia” (el símbolo de una fuerza religiosa mala). El motivo era salid : “Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas;” (v. 4). Mientras que la referencia es a los auténticos hijos de Dios que se había extraviado en el cautiverio de la apostasía religiosa, lo más probable es que las personas potenciales de Dios están a la vista. Puede ser una alusión a aquellos que, con el tiempo, verían la belleza del cristianismo puro, (sin el estorbo de las innovaciones de los Jeroboanes modernos (1 Reyes 12:25 y versículos siguientes), que iban a abandonar el sectarismo religioso, en busca del evangelio del primer siglo .
El más rico  sentido de la expresión  “hijos de Dios” corresponde al “nuevo nacimiento” fórmula establecida en la conversación del Señor con Nicodemo, y que será completada en el resto del Nuevo Testamento (Gálatas 3:26-27). “pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;  porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.”

No es nuestra intención discutir los componentes del proceso de conversión que en sentido espiritual se muestra como “nacer de nuevo” en Juan 3:3-7. Animamos a nuestros lectores a consultar “El Nuevo Nacimiento: su necesidad y Composición” que encontrará en esta página Web.

Debemos señalar, sin embargo, que la frase: “Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7), establece una clara obligación de entrar en una relación de una nueva familia. Es por las condiciones asociadas a este simbólico “nacimiento” que se recibe el perdón, y es admitido en la familia espiritual de Dios.

“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios”    (Efesios 2:19)

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. (1 Juan 3:1-2)

 

Como Pablo expresa el asunto en una de sus epístolas más adelante: “[Dios] nos salvó, por el lavamiento de la regeneración [es decir, el lavado relacionado con el nuevo nacimiento – bautismo] y la renovación en el Espíritu Santo” (Tito 3:5 ).

Los que no son “hijos de Dios” en este sentido de regeneración, no son hijos de Dios de la manera más crucial de todas.

No basta con ser simplemente un “descendiente” de Dios por creación, ni tampoco hay validez en ser sólo un creyente potencial. Sino que debemos someternos a la voluntad de Dios, obedeciendo al Salvador (Hebreos 5:9) para ser un hijo de Dios en el sentido redentor. Toda alma debe pensar más en serio sobre este asunto.

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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