“¿Quién Es Un Cristiano?”

El término “Cristiano” se encuentra tres veces en el Nuevo Testamento. Se emplea inicialmente con el ministerio de Bernabé y de Saulo en Antioquía de Siria.

Los discípulos fueron llamados cristianos por primera vez en Antioquía” (Hechos 11:26).

Más tarde con la fuerza de la  evidencia del sistema cristiano expuesta por Pablo, Herodes Agripa II, dijo:

“Por poco me persuades a ser cristiano” (Hechos26:28).

Por último, Pedro escribe:

“Si alguno padece como cristiano, que no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello” (1 Pedro 4:16).

Algunos  sostienen que el nombre de cristiano fue dado inicialmente en tono de burla. Sugieren  que fue “acuñado por la jerga pagana” de los ciudadanos de Antioquía .
Rechazamos esta afirmación por las siguientes razones:

1.El  Antiguo Testamento habla de un nombre nuevo y eterno que se otorgaría al pueblo de Dios en la era del evangelio.

 

 

“Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.”(Isaías 62:2)

 

“he aquí que mis siervos cantarán por júbilo del corazón, y vosotros clamaréis por el dolor del corazón, y por el quebrantamiento de espíritu aullaréis.  Y dejaréis vuestro nombre por maldición a mis escogidos, y Jehová el Señor te matará, y a sus siervos llamará por otro nombre.” (Isaías  65:14-15).

 

Si este no era el nombre “cristiano”, entonces ¿cuál iba a ser el nuevo nombre?
2. Isaías especialmente asocia la recepción del nuevo nombre con el llamado de los gentiles (Isaías 62:2), el nombre  cristiano no se  dio hasta que los gentiles fueron admitidos en la Iglesia ( Hechos 10, Hechos 11:26).
3. El termino chrematizo (traducido como “se les llamó” – Hechos 11:26) se emplea nueve veces en el Nuevo Testamento.  Sin excepción se utiliza en contextos en los que el llamado es de Dios. Algunos sugieren que la construcción gramatical de este pasaje indica que el nombre fue otorgado por Bernabé y de Saulo por  autoridad divina.
4. Es inconcebible que Pedro haya animado a los primeros santos a “glorificar a Dios” (1 Pedro 4:16) por el uso de un termino  idiomático paganizado. Los primeros discípulos no adoptaron otros títulos peyorativos .

 

Porque hemos hallado que este hombre es una plaga, y promotor de sediciones entre todos los judíos por todo el mundo, y cabecilla de la secta de los nazarenos” (Hechos 24:5)

 

“Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas”

(Hechos 24:14)
5. Pablo  reprendió a los hermanos de Corinto por usar nombres humanos, por ejemplo, Pablo, Apolo, Cefas, y dijo que estos hombres no fueron crucificados por ellos, ni fueron bautizados   en sus nombres (1 Corintios 1:12-13) . Es evidente que la implicación es que desde que Cristo fue crucificado por ellos,  habían sido bautizados en su nombre, tenían el derecho a llevar su nombre. ¿Cuál sería sino hubiera sido  “Cristiano?”
6. Hay otro indicio de que el nombre  Cristiano fue otorgado por Dios. Santiago escribió acerca del “buen nombre” que a los  Cristianos se les había  “llamado” (forma de la voz pasiva). “¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros?” (Santiago 2:7). “Esta expresión revela claramente su trasfondo del Antiguo Testamento-

 

Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.” (Deuteronomio 28:10)

 

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” ( 2 Crónicas 7:14)

 

para que aquellos sobre los cuales es invocado mi nombre posean el resto de Edom, y a todas las naciones, dice Jehová que hace esto” ( Amos 9:12).

 

Un hombre era dedicado a Dios invocando el nombre de Dios sobre él. Este acto indicaba que pertenecía a Dios. Así que los cristianos llevan el buen nombre de Cristo, como señal de que somos su pueblo.
El término fue señalado por Dios, y por lo tanto se tiene que llevar con honor y dignidad. La cuestión ahora es: ¿exactamente quién es un cristiano?

Antes de abordar este tema, vamos a considerar algunas formas falsas por los cuales algunos son reconocidos como cristianos.

Algunos razonan así: Si alguien pertenece a una nación cristiana, y es un ciudadano de esa nación, es por lo tanto  un cristiano. La premisa principal del argumento es falso.. Ninguna nación (con excepción de la nación espiritual, la iglesia – Mateo 21:43, 1 Pedro 2:9) es cristiana. Nadie es un cristiano en virtud de su residencia o país en que vive

Otros sugieren que si alguien vive por los altos principios morales,( ama a su prójimo, tiene amplia simpatía con el sufrimiento, y que desea ardientemente un mundo liberado de las crueldades y abominaciones que en la actualidad existen)  esa es una persona cristiana. Si uno es un padre responsable y proveedor de su familia, amoroso con  su mujer e hijos, o un vecino benevolente entonces el individuo se percibe como un cristiano.

Pero ¿qué pasa con el Judío que intenta vivir una vida moral y ética? ¿Es un Cristiano? Desde luego que no.

No se trata que uno sea un cristiano simplemente porque practica ciertos principios morales que se enseñan en las Escrituras.

Algunos  argumentan que uno que simplemente cree en Dios es un Cristiano. Ciertamente, todos los Cristianos creen en Dios, pero no todo el que cree en Dios es un Cristiano. Los Judíos creen en Dios, y también lo hacen los musulmanes, pero no son cristianos, ni profesan serlo.

Debemos recordar que la creencia en Dios, sin una fe fundamentada en Cristo, no tiene valor. Jesús declaró:

“Él que me rechaza, rechaza al que me envió” (Lucas 10:16).

El Señor fue inflexible en su declaración:

“Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6).
Existe un vasto grupo de  gente que apoya el concepto de que todo aquel que cree en Cristo (es decir, que se adhiere a la verdad de que Jesús es el Hijo de Dios) es una persona cristiana. Esto simplemente no es así. Tenga en cuenta este principio.

 

Durante el ministerio personal de Jesús, había Judíos quienes fueron testigos de  sus milagros y que creían  el mensaje que proclamó, sin embargo, fueron señalados como hijos de Satanás.

Consideremos el caso detallado en Juan 8. El relato indica que a medida que el Señor  enseñaba, “muchos creyeron en él” (Juan 8:30). Así, Cristo habló a los que “habían creído en él” (Juan 8:31). A medida que el diálogo subió de tono, Jesús enfatizó:

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer” (Juan 8:44).

Eran creyentes en un sentido, sin embargo, aún no nacían de nuevo. Consideremos el episodio del capítulo doce.

No obstante, aun de los gobernantes, muchos creyeron en él, pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados ​​de la sinagoga: Porque amaban más la gloria  de los hombres que la gloria que viene de Dios” (Juan 12:42-43).

¿Habrá alguien que sea tan temerario como para afirmar que estos “creyentes” estaban bien con Dios? Se necesita más que la mera creencia mental en el Señor para lograr la salvación.

Algunos sienten que mientras uno es miembro de alguna iglesia  debe ser un Cristiano. ¿Es alguien Cristiano simplemente porque es miembro de una “iglesia”?

Cientos de iglesias pueblan nuestra tierra de la que Dios no es el autor. Todos los Cristianos están en la iglesia de Jesucristo, pero no todos los “miembros de la iglesia” son Cristianos.

Nadie que haya sido bautizado en una forma diferente  del “bautismo Cristiano” es obviamente un Cristiano. El problema con esto es el siguiente. No todas las personas que se han bautizado han recibido el “bautismo”   genuino, como la ordenanza se establece en el Nuevo Testamento.

Por ejemplo, algunos han recibido agua rociada sobre ellos, creyendo que era el bautismo, cuando, en realidad  por aspersión (o derramar el agua sobre una persona ) no es el bautismo en absoluto. El bautismo es una inmersión en el agua, y además esto debe estar en armonía con la voluntad de Dios.

 

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”  (Hechos 2:38)

 

Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre” (Hechos  22:16).

Aparte de eso, es posible que alguien se bautice y todavía no sea Cristiano, cuando la enseñanza recibida antes del acto fue incompleta o inexacta. El caso en Hechos 19 lo demuestra. Cuando Pablo llegó a Éfeso se encontró con doce hombres que habían sido bautizados  con el bautismo  que había estado operativo durante el ministerio de Juan el Bautista. Obviamente se habían bautizado en el bautismo de Juan después de que ya había quedado obsoleto. Por lo tanto, a pesar de que la forma (es decir, la inmersión) es correcta, su comprensión  era deficiente.

Estos hombres no eran por lo tanto Cristianos. Sin embargo, se convirtieron en tal cuando fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.

 

Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús(Hechos 19:5)

Es imperativo que una enseñanza sea correcta y que tenga una comprensión adecuada  antes de someterse al bautismo, si se espera ser reconocido por Dios como un Cristiano.

¿Cómo se puede llegar a ser cristiano? La respuesta a esta importante cuestión no depende de la especulación. La evidencia bíblica clara y convincente revela la verdad de este asunto.

Tenga en cuenta el relato de Mateo de la Gran Comisión.

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19,20).

El  verbo matheteusate  (“haced discípulos”) se encuentra en el modo imperativo (un mandato), y es seguido por un participio (“bautizándolos”) que establece “la forma en que se llevó a cabo la acción indicada” . Así, una persona se hace un “discípulo” (en este uso especializado del término) por estar bautizados en una relación con la sagrada Trinidad.

Más tarde, los discípulos se conocen como “Cristianos” (Hechos 11:26). Así, uno se convierte en un discípulo (en un sentido técnico) o un cristiano cuando se bautiza en Cristo.

Los que se niegan al bautismo, como la ordenanza  se describe en el Nuevo Testamento, no son  cristianos, no importa cuán sincera  sean. Una inclinación emocional hacia el Hijo de Dios no es un sustituto para la obediencia genuina.

Pablo dejó en claro que el uso del nombre de Cristo (es decir, ser cristiano) dependía de la aceptación del hecho de que el Señor fue crucificado en favor de uno, y ser bautizado en su nombre. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?” (1 Corintios 1:13). Cualquier persona que deja de lado cualquiera de estos componentes no puede ser reconocido como Cristiano.

Un análisis de 1 Pedro 4:16,17 aclara esta cuestión. A continuación reproducimos el pasaje de la siguiente manera, haciendo hincapié en ciertas expresiones claves.

“Pero si alguno padece como cristiano, que no se avergüence, sino glorifique a Dios en este nombre. Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el final de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?”

Hay varios términos equivalentes a los anteriores. Ser cristiano es lo mismo que estar en la casa de Dios. Y  la casa de Dios es la iglesia. “para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.” (1 Timoteo 3:15). Por lo tanto, está claro que los cristianos están en la iglesia.

Ser miembro en la iglesia es lo mismo que ser miembros en el cuerpo. “Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia” (Colosenses 1:24). Por lo tanto, los cristianos son los que están en el cuerpo de Cristo. Sin embargo, uno es bautizado en el cuerpo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.” (1 Corintios 12:13)..

Las consideraciones anteriores hacen evidente que existen estrictas condiciones en las escrituras para convertirse en un Cristiano. La forma  en la que el término “Cristiano” se emplea hoy en día no es en absoluto compatible con el uso bíblico de esta designación sagrada.

¿Es posible que un hijo de Dios viva tan indignamente que no sea digno de llevar el nombre de Cristo? ¿Puede llegar a un estado donde el apelativo “Cristiano” realmente no se le aplique más? Esto es posible.

 

La palabra “Cristiano”, tal y como aparece en el Nuevo Testamento griego, es Cristianos. El sufijo “ianos” tiene un uso frecuente en la literatura del siglo primero. Básicamente, significa “perteneciente a”. Se adjunta a ciertas palabras para referirse a alguien que era un esclavo, o adherente de una persona o movimiento . Así, un Kaisarianos era un esclavo que pertenecía a César. Los Herodianos eran devotos de la dinastía de Herodes ( Mateo  22:16). Por lo tanto, por analogía literaria, “Cristiano”  sugiere a un devoto de Jesús que estaba dispuesto a seguir a su Maestro en cualquier lugar.

El nombre cristiano significa que usted completamente se identifica con Cristo, porque es  su discípulo. Sin embargo, para muchos cristianos esta identificación parece aplicarse sólo a un servicio de adoración del domingo. Durante la semana muchos cristianos parecen haber dejado de lado la etiqueta con su nombre cristiano que se muestra los domingos.
Hay otra pregunta que quisiera comentar brevemente. Dado que es posible que un hijo de Dios se aparte de la fe (2 Tesalonicenses 2:3, 1 Timoteo 4:1), y vaya a la deriva en el error cuando tal cosa ocurre, ¿es conveniente continuar refiriéndose a tal persona como “Cristiano”?

 

“Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos” (Romanos 16:17)

 

“Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros” (2 Tesalonicenses 3:6)

 

“Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo”(Tito 3:10)
Yo simplemente no entiendo la lógica que sostiene que hay “Cristianos” en “prácticamente todas las denominaciones conocidas hoy en día”, como muchos sostienen. Cuando uno deja de abrazar las enseñanzas de Jesucristo, ya no es digno del nombre del Señor.

Cada cristiano debe resolver que no va a llevar el nombre de Cristo de un modo vanidoso o degradante. ¿Estamos dispuestos realmente glorificar a Dios en este nombre? (1 Pedro 4:16).

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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