“Marido De Una Sola Mujer”, 1 Timoteo 3:2

La estructura de liderazgo de la iglesia del Señor se explica en las páginas del Nuevo Testamento. Cristo es cabeza de la iglesia (Efesios 1:22-23), la cual Él compró con su sangre (Hechos 20:28). En determinadas localidades donde las congregaciones de la iglesia del Señor se encuentran, el texto inspirado explica que los líderes que son llamados pastores, ancianos u obispos han de dirigir las actividades de cada congregación local (Hechos 20:17, Tito 1:5; 1 Pedro 5:1-4). Estos términos se utilizan indistintamente para describir la misma posición de liderazgo de una persona  en la iglesia local y ofrecen una imagen completa de lo que estos líderes deben hacer y ser.

Además, el Nuevo Testamento enseña  que cada congregación local debe esforzarse por mantener una pluralidad de ancianos, pastores u obispos. Existe autoridad en el Nuevo Testamento y ejemplo para sólo una pluralidad de ancianos, y ninguna autoridad de un pastor u obispo en forma singular para gobernar  toda una congregación o un  grupo de congregaciones.

Hay dos listas muy claras de las cualidades que deben poseer los ancianos para que puedan ser nombrados para el ancianato; 1 Timoteo 3:1-7 y Tito 1:5-9. Un estudio exhaustivo de cada uno de los requisitos para los ancianos no es el  propósito de este artículo.

En Tito 1:7 leemos que alguien que aspira a ser un anciano no debe ser “iracundo.” El significado de ese término es ambiguo. Simplemente significa que un anciano no debe ser una persona que tenga  ataques violentos de ira en los que las personas sean físicamente heridas. Una vez más, en el mismo versículo se nos dice que un anciano no debe ser “codicioso de ganancias deshonestas.” Una definición simple  de un diccionario para la palabra “codicioso” rápidamente hace que este requisito sea bastante fácil de entender.

No todas las cualidades exigidas para los  ancianos, se explican por si solas  como los dos que acabamos de mencionar. De hecho, hay varias que han estado en el centro de muchas discusiones. Una que a menudo se ha discutido, y es visto por muchos como siendo difícil de entender, es el mandato que el anciano debe ser “marido de una sola mujer” (Tito 1:6, 1 Timoteo 3:2). Es a esta referencia que vamos a dirigir nuestra atención.

Marido de una sola mujer

Qué significa la afirmación  que un obispo pastor ,u  anciano, debe ser  “marido de una sola mujer”  ¿Significa esto que  debe casarse sólo con una mujer para toda la vida?, ¿Quiere decir que no debe  casarse con dos mujeres a la vez? Si estaba casado con una mujer cuando fue nombrado  anciano,  si ella muere,  sigue siendo el “marido de una sola mujer”? Si muere su esposa y se casa con otra mujer, ¿es ahora el marido de dos mujeres? ¿Significa que debe ser casado? ¿Significa que las mujeres  están descalificadas para el cargo de anciano? Estas son algunas de las preguntas más frecuentes relacionadas con este título en particular. Con el fin de responder a ellos, tendremos que ver si el idioma original aclara cualquier ambigüedad que pudiera haber surgido a través de la traducción. En griego, la frase es mias gunaikos andra .  Se traduce como “marido de  una sola mujer”.  Algunos traducen la frase como “marido de una esposa, otros como  “hombre” de una sola mujer.

 ¿Debe un pastor, anciano u obispo ser casado?

Hay un sin número de razones que se  dan en la Escrituras para afirmar que si debe ser casado. Primero, Pablo interactuó con varios ancianos durante su ministerio (Hechos 20:17, Filipenses 1:1). Él escribió a Timoteo y a los ancianos y diáconos de la iglesia de Filipos (Fil. 1:1). Y él instruyó a Timoteo y Tito (1 Timoteo 3:1-7, Tito 1:5-9) en la forma de nombrar obispos, ancianos u pastores en cada congregación. Sin embargo, en todo el texto, Pablo nunca se refiere a sí mismo como alguien que estaba en el “oficio” de obispo, pastor u anciano. Sabemos que Pablo no era casado (1 Corintios 7:6-9). Por otro lado, vemos que el apóstol Pedro habla a los ancianos de la iglesia, y afirma que él era un “anciano también con ellos” (1 Pedro 5:1). Ya que sabemos que Pedro era casado y tenía suegra (Marcos 1:30), esto encaja perfectamente con la idea de que el anciano, pastor u obispo debía ser “marido de una sola mujer” calificación que era obligatoria para ser anciano.

Cuando Pablo escribió a Timoteo, él declaró: “Pero es necesario que el obispo sea…” (1 Timoteo 3:2). La frase “es necesario” es un mandato que requiere que todos los que aspiran a ser obispos deben mantener. La palabra griega traducida aquí es dei , que significa “es necesario,  debe ser, o tienen que” . Sin duda, nadie afirmaría que un hombre puede ser nombrado  obispo si él es avaro. Ninguno sería tan imprudente como para sugerir que una persona que sea  pendenciera o iracunda sea designada  como  anciano. ¿Quién afirmaría que un neófito fuera  a  ser nombrado para el cargo de anciano? Ninguno. Y sin embargo, cada uno de estos requisitos sigue a  la frase “es necesario” que el obispo sea   “marido de una sola mujer.” Todos los títulos que siguen a “es necesario” tienen el mismo valor e importancia y ninguno de ellos puede faltar de un posible candidato para el cargo de anciano. El texto dice claramente que un obispo “es necesario que sea marido de una sola mujer”. Concluir que un obispo no tiene por qué ser el marido de una sola mujer es ignorar un mandato redactado de forma clara e inspirada.

¿Una sola mujer durante toda su vida?

Hemos establecido, entonces, que el candidato para el cargo de anciano debe ser un hombre que sea literalmente, “ marido de una sola mujer.” . ¿”Marido de una sola mujer” significa que el candidato debe estar actualmente casado con la única esposa que ha tenido toda su vida? Si su esposa muere y  queda solo, ¿Sigue siendo el “marido de una sola mujer”? O, si su esposa muere y se vuelve a casar ¿sigue siendo  el “marido de una sola mujer”?

En primer lugar, se puede afirmar que la situación ideal es aquella en la que sea un hombre casado con una mujer para  toda la vida y todavía están juntos durante el tiempo de su presbiterio. Esta situación reuniría  lo que  la frase dice “marido de una sola mujer.” Por supuesto, indicando  que el ideal no excluye otras posibilidades que pueden ser menos que el ideal, pero aun potencialmente viable.

Veamos a continuación la situación de un hombre casado en la que su cónyuge ha muerto, y  que se ha casado nuevamente. ¿Es este hombre  un candidato para el cargo de anciano? Los que sugieren que no es, a menudo se refieren a 1 Timoteo 5:9 donde Pablo mencionó a  las viudas que iban a ser “puesta en la lista” de la iglesia para recibir ayuda. En este versículo, Pablo dijo que sólo una viuda que “haya sido esposa de un solo marido” aplicaba.

La calificación en 1 Timoteo 3:2 que dice: “ es necesario que un obispo sea…” está  en  tiempo presente. Las palabras griegas dei y eivai se combinan para formar el “necesario” y “ser”, por lo que cada uno de los requisitos  deben ser  una parte del potencial del anciano en su vida o carácter. Por ejemplo, no serviría de nada tener un anciano que en un tiempo fue hospitalario, pero ya no es tal. Tampoco sería bien para una congregación  tener un anciano que en el pasado fue capaz de enseñar, pero en la actualidad no está en condiciones de hacerlo.

Irónicamente, la fuerza del tiempo presente brilla por su ausencia en 1 Timoteo 5:9, y una viuda no podía ser puesta en la lista de la iglesia si ella estaba casada con un hombre que vivía (pues no sería una viuda). Sin embargo, el ideal para un anciano es  estar actualmente casado. Por lo tanto, no se puede hacer un “paralelo” entre 1 Timoteo 3:2 y 1 Timoteo 5:9 en el sentido de que un anciano no puede volverse a casar después de la muerte de su cónyuge.

1Timoteo 3:2 no dice que un anciano debe ser marido de una sola mujer “ni dice” que un anciano no puede volver a casarse  Señalo, además, que si Pablo hubiera querido insistir en que un anciano debe estar casado con una sola mujer toda su vida, el escritor inspirado podría haber escrito: “haber tenido una sola mujer“. Puesto que Pablo no hizo tal declaración, es ir más allá de los límites de la frase “marido de una sola mujer”.

La comprensión de la enseñanza bíblica del matrimonio añade peso a la idea de que un hombre puede ser calificado para el cargo de anciano, aunque se ha casado después de la muerte de su cónyuge. En 1 Corintios 7:39, Pablo declaró: “La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.” El matrimonio es un pacto que se vive sólo en la medida que una persona vive en esta Tierra en un cuerpo físico, mortal. Una vez  que el cónyuge de una persona muere, él o ella ya no están casados con esa persona.

Jesús dejó claro este hecho en su discusión con los saduceos. Esta secta judía en particular no creía en la resurrección del alma. Con el fin de atrapar a Jesús, los saduceos inventaron una situación que ellos pensaban del hecho que la idea de la resurrección era un  absurdo. Presentaron a Jesús  la situación en la que una mujer se casó con un hombre, que murió, por lo que luego se casó con su hermano. Posteriormente, este hermano murió, y se casó con el tercer hermano. Con el tiempo, ella vivió  siete matrimonios con siete hermanos y finalmente murió. Los saduceos le preguntaron a Jesús: “En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron“(Mateo 22:23-28). Jesús explicó a los saduceos que no entendían la resurrección o las Escrituras que “en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo” (Mateo 22:30). A partir de las enseñanzas de Jesús, aprendemos que un matrimonio contraído en la Tierra no tiene fuerza en la resurrección.

Así, una persona que estaba casado con una mujer en la Tierra, cuando ella muere, ya no está casada con esa persona. Ella fue su esposa en el pasado, y ya no es  su mujer ahora, ya que la alianza del matrimonio ha terminado en el momento de la muerte de un cónyuge.  “Sin duda, nadie cree seriamente que si la esposa de un hombre muere esa persona todavía está atado a ella en matrimonio, por lo que si se casa por segunda vez, tiene una sola esposa, es decir, es realmente “marido de una sola mujer.

Por lo tanto, si la esposa de un hombre muere y se convierte en un viudo, la fuerza en tiempo presente de ser “marido de una sola mujer” le excluye de  estar calificado para el cargo de anciano. Esta es una circunstancia en su vida que  ha surgido y  que le hace no estar calificado para servir como anciano en este momento en particular.

El anciano es un papel funcional que requiere  de una persona mantener las calificaciones durante todo el tiempo de su mandato como un anciano. Por otro lado, si un viudo vuelve  a casarse después de la muerte de su esposa,  esto “lo califica para ser considerado para el cargo de anciano”.

¿Puede un hombre que se ha divorciado y vuelto a casar ser anciano?

Si un hombre que pierde a su cónyuge por la muerte y se vuelve a casar puede ser considerado para el cargo de anciano,  ¡que pasa entonces   con un hombre que está divorciado y se ha  vuelto a casar?” Si la frase “marido de una sola mujer,” no quiere decir ” haber estado casado una sola vez en su vida “, ¿admite la posibilidad de que un hombre que se ha divorciado y vuelto a casar sea elegible?  Antes de profundizar en esto, vamos a reafirmar el ideal. La situación ideal es aquella en la que un hombre sea casado con una misma mujer y que ella esté viviendo durante el tiempo que sirve como un anciano.

Cuando miramos  las enseñanzas de Jesús y de la Biblia, vemos que Dios odia el divorcio (Malaquías 2:16). Cuando los fariseos le preguntaron acerca del divorcio, Cristo explicó que desde el comienzo de la raza humana, Dios instituyó el matrimonio y este  debe ser entre un hombre y una mujer para toda la vida (Mateo 19:1-9). En el transcurso de esa discusión, Jesús señaló que sólo hay una posible excepción en la que una persona puede divorciarse de su esposa legalmente ante los ojos de Dios. Jesús dijo: “Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, comete adulterio, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio (Mateo 19:9). La única excepción que Jesús dio para disolver un matrimonio a los ojos de Dios es si el cónyuge de una persona tiene relaciones sexuales con otro aparte de su esposo o esposa.

La declaración de Jesús implica que si un hombre se divorcia de su esposa por causa de fornicación, y se casa con otra persona, él no comete adulterio por casarse de nuevo con la segunda persona.  La parte inocente se puede casar con una segunda esposa (porque se divorció de su primera esposa debido a la infidelidad sexual de esta, el primer matrimonio quedó disuelto y roto el pacto. Por lo tanto, al divorciarse de su esposa a causa de la infidelidad sexual y  casarse con otra mujer, él es “marido de una sola mujer”.

Es lógico concluir que la condición de un  hombre después de la muerte de su  mujer, o debido a un divorcio a causa de la infidelidad conyugal, sería la misma, y ​​un matrimonio posterior no lo descalifica para ser considerado el “marido de una sola mujer”.

Pablo dice que un anciano debe ser “marido de una sola mujer.” Hay algunos aspectos de esta declaración que son más claros que otros. Se puede determinar que la frase significa necesariamente que sólo los hombres deben ser considerados para el oficio. La exclusión de las mujeres del oficio de anciano no quiere decir que los hombres son de más valor, o que las mujeres sean menos capaces. Simplemente concuerda con la enseñanza bíblica de que los hombres y las mujeres tienen papeles diferentes. Además, la frase “marido de una sola mujer” es una declaración en tiempo presente que implica que un hombre debe estar actualmente casado con una mujer. El candidato para el cargo de anciano, de quien no hay duda en lo que respecta a este requisito es un hombre que debe ser casado y permanecer casado ​​durante toda la duración de su oficio como  anciano. También un hombre que se vuelva a casar después de la muerte de su cónyuge, o alguien que se vuelve a casar después de un divorcio causado por la infidelidad sexual de su esposa, técnicamente se debe seguir considerando como el marido “de una sola mujer”.

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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2 Comentarios to ““Marido De Una Sola Mujer”, 1 Timoteo 3:2”

  1. david quintero 18 mayo, 2014 at 16:48 #

    exelente explicacion tenia muchas dudas DIOS LO BENDIGA

  2. ever pleitez 1 mayo, 2015 at 2:04 #

    Hno exelente la explicación Dios lo siga usando para traer claridad en estos puntos muy difíciles y que aveses causan mucho daño ala obra cuando no los entendemos.Dios lo bendiga .

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