Los “Sacramentos”Una Breve Historia

El término “sacramento” se deriva del latín sacramentum, cuyo significado es “algo santificado.” El Nuevo Testamento nunca separa  ciertos actos de obediencia de los demás mediante la designación de “sacramentos”. Sin embargo, la iglesia primitiva (a finales del siglo primero  en adelante) comenzaron apartarse del patrón del Nuevo Testamento (2 Tesalonicenses 2:1-12 , 1 Timoteo 4:1- 2 ,Timoteo 4:1-4), ciertos actos comenzaron a distinguirse de otros de tener un tipo especial de “gracia”. Estas prácticas tenían originalmente un fondo basado en la Biblia, pero poco a poco se pervirtieron por maestros equivocados y sin escrúpulos.

Por la época medieval (alrededor de 500 DC a 1500), la Iglesia romana (profundamente impregnada de errores considerables en ese momento) había establecido lo que sus “sacerdotes” llamaron los “sacramentos”. Sin embargo, no fue hasta el siglo 16 que fueron catalogados como siete. Estos fueron: Bautismo, Confirmación, Penitencia, Eucaristía, Orden sagrado, santo matrimonio, y la extremaunción.

El clérigo agustino, Hugo de San Víctor (1096-1141) caracterizó a los “sacramentos”, como “signos externos y visibles de una gracia interna y espiritual.” Algunos protestantes rechazaron a cinco de los llamados “sacramentos”, sin embargo, aceptaron tanto el “bautismo” y la “Cena del Señor” con el manto de “sacramental”. Esto allanó el camino para la falsa idea de que estos ritos, en sí mismos, otorgan la “gracia”-aparte de la fe, y la obediencia personal a la voluntad de Dios (como en el caso del bautismo de infantes). En este estudio daré solo una breve reseña de la  historia y la naturaleza de los “sacramentos”,  y como la designación es reconocida por la Iglesia Romana. No obstante, los breves comentarios siguientes pueden ser útiles.(Para un análisis más profundo puede revisar el estudio titulado:”¿Es Necesario Guardar los Sacramentos Para Obtener La Gracia De Dios? (Parte I)

El Bautismo
El bautismo no es un rito mágico (administrado por el rociamiento o aspersión de agua sobre la cabeza del candidato), que confiere la gracia del perdón (o la eliminación del “pecado original”), como se alega en la teología romana.

Por el contrario, el bautismo es exclusivamente una sepultura en el agua, y de ello la resurrección de un creyente arrepentido. Por lo tanto, involucra a una persona que ha llegado a un nivel responsable de la fe en Dios y su Hijo, Jesucristo (Hebreos 11:6; Juan 8:24), y que está dispuesto a confesar abiertamente la misma de manera pública (Romanos 10:9-10). Esta  fe personal nos lleva a abandonar el pecado en arrepentimiento,  (Lucas 13:3,5; Hechos 17:31).  Esto da como resultado que  la persona sincera buscando el perdón de sus pecados, sobre la base de la sangre derramada de Jesús de Nazaret, obedezca  la orden sagrada de ser bautizada para la remisión de los pecados “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38)

“Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre” ( Hechos 22:16).

El bautismo no es una señal “de” una gracia interna “recibida. Se trata de un acto externo de obediencia para el perdón, y la obtención de una buena conciencia delante de Dios   “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo”(1 Pedro 3:21).

La Confirmación
La confirmación es un rito que fue elevado al estado “sacramental” en el siglo XII (por Pedro Lombardo). Es administrado por un “obispo” (o, a veces delega en un “sacerdote”). En los círculos católicos romanos por lo general se otorga a la edad de siete a doce (después de la primera comunión del niño).

En la práctica luterana, aunque no se caracteriza como un “sacramento”, un rito similar se da a los jóvenes (en la adolescencia) que optan por “confirmar” en su corazón el bautismo que sus padres habían realizado sobre ellos cuando eran bebés. Estos rituales no  tienen autoridad del Nuevo Testamento.

La Penitencia
La penitencia se deriva del latín poena (“castigo”). Se refiere a “procedimientos disciplinarios” impuesto por la Iglesia católica . La penitencia fue codificada como “sacramento” en el  Concilio de Trento (1545-1563 DC). Se trata de la “confesión” de los pecados a un sacerdote, “la absolución”, es decir, el perdón extendido por el clérigo, y el  sometimiento a una pena temporal   que se exige a fin de efectuar la reconciliación entre el penitente y la Iglesia. La práctica es de origen humano y es una afrenta a los principios de la fe cristiana en varios detalles.

La Santa Eucaristía
La Santa Eucaristía es la expresión utilizada en el ambiente católico romano  que es más comúnmente conocida como la “cena del Señor”. “Eucaristía” proviene de un término griego que significa “gracias” o “dar gracias” (eucharisteo, “dio gracias” -. Mateo 26:27). La doctrina de la Eucaristía implica la idea de la transubstanciación, es decir, la idea de que cuando el sacerdote pronuncia las palabras sagradas, “esto es mi cuerpo, y esta es mi sangre”, el pan y el fruto de la vid se transforma en el cuerpo y la sangre literal del Salvador.

Este concepto se convirtió en un artículo de fe en el Concilio de Trento en 1551. La “disposición”  es que solo el miembro  come el pan (hostia), siendo el vino reservado solo para el sacerdote que oficia , pero se supone que recibe  los elementos (de carne y hueso) en el pan. Esto se llama “la comunión bajo una sola especie.” Durante la ceremonia de la Eucaristía, de acuerdo a la doctrina católica romana, Cristo es “sacrificado” de nuevo por el pecado (por lo tanto, el “sacrificio de la misa”, y, de acuerdo con el dictamen dictado por el Concilio de Trento, este sacrificio es “idéntico” con el tipo de sacrificio que Jesús sufrió en la cruz. Estas ideas están en contradicción con la clara enseñanza del Nuevo Testamento.

La “Transubstanciación” no tiene en cuenta el carácter simbólico de la Cena del Señor (un memorial, no una presencia física real). La “Comunión bajo una especie” específicamente hace caso omiso de las instrucciones del Salvador de que “todos”  beban.  “Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos”(Mateo 26:27 ), y la teoría de los múltiples “sacrificios del Mesías es contraria a la declaración explícita de las Escrituras que Cristo fue ofrecido solo una vez  por los pecados.  “así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (Hebreos 9:28).

 

Las Órdenes Sagradas
Las Órdenes  Sagradas  tienen una referencia a la designación especial de ciertos oficiales de la Iglesia. En el romanismo  tiene que ver con la ordenación de los oficios, por ejemplo, los obispos, los  sacerdotes, los diáconos etc.  Por medio de ceremonias especiales.  Los que son ordenados reciben una sagrada “unción”, (ungimiento) que transfiere a ellos una  naturaleza  exaltada “espiritual”,  que nunca puede  perderse. Ningún pecado personal puede nunca  hacer que  la persona que a sido ordenada pierda su función de esta capacidad. Este misticismo no tiene paralelo en la literatura del Nuevo Testamento. El sistema de jerarquía de la Iglesia romana es  el mismo modelo de la estructura gubernamental de la Roma pagana de los Cesares

El Santo Matrimonio
El Santo Matrimonio se refiere a la institución del matrimonio. La Iglesia Católica Romana sostiene que el matrimonio es una” institución de la “iglesia”, y ya que creen que la iglesia católica es la iglesia verdadera y universal de Cristo, la Iglesia reclama la jurisdicción civil sobre todos los que han sido “bautizados” en la comunión. El matrimonio entre católicos es considerado como un “sacramento” (Concilio de Trento). El matrimonio entre dos no católicos no es más que un mero “contrato”. Contrario a la enseñanza de Jesucristo  “Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio”  (Mateo 5:32)

 

“Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera” (Mateo 19:9), la Iglesia Católica no permite ninguna causa válida de divorcio.

Sin embargo, con su  influencia que tiene, y sobre todo si las personas  disponen de suficientes recursos financieros, una “anulación” (es decir, una declaración que nunca un matrimonio fue válido) lo  pueden realizar en casi cualquier forma, y ​​los católicos pueden casarse de nuevo después de la anulación. Los Clérigos modernos son tan hábiles como los fariseos antiguos en la manipulación de la ley divina para obtener un resultadote lo que ellos desean.

La Extremaunción
La extremaunción en el sistema católico romano es  parte del “último rito” que se administra a las personas en peligro de muerte. Se trata de la aplicación de aceite consagrado, por un sacerdote debidamente ordenado, a los ojos, oídos, nariz, labios, manos y los pies de la víctima en su defecto. Para los católicos romanos, la extremaunción tiene cuatro resultados: la remisión (perdón) de la culpa de los pecados que la persona pueda haber cometido; la remisión de todo residuo de pecados anteriores; el fortalecimiento del alma al despertar la confianza en Dios; y la posible recuperación de la salud corporal.Se afirma que se basa en la Escritura “Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban”(Marcos 6:13)

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.  Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados”.  (Santiago 5:14-15), aunque estos pasajes no tienen nada que ver con la preparación para la muerte. La doctrina  se definió en el Concilio de Trento.

Cabe señalar por último que, durante los muchos siglos de su desarrollo decreciente, la Iglesia de Roma ha tenido un reconocimiento  fluctuante de lo que constituye un verdadero “sacramento”. El número de los sacramentos  varió de cinco a doce. No fue sino hasta el período de sesiones de Trento en 1549 que el número “siete” se fijó como un artículo de fe.

 

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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2 Comentarios to “Los “Sacramentos”Una Breve Historia”

  1. Rob Heates 20 agosto, 2011 at 22:19 #

    good article, thanks master

  2. Osvaldo 2 septiembre, 2015 at 23:03 #

    Excelente articulo muy ilustrativo

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