“La Nación De Israel En El Plan De Dios”

El milenarismo es la idea de que Jesús regresará a esta tierra para dar  inicio a mil años de reinado en el trono de David en Jerusalén.  El  Premilenialismo, y su hermana teológica, el dispensacionalismo, argumentan que en relación con la segunda venida de Cristo, Dios tiene la intención de restablecer el reino judío en Palestina.

Los dispensacionalistas sostienen que en el período de “siete años de tribulación,” y antes que  Cristo comience el “reino del milenio,” Dios va a restaurar a los Judíos a Palestina, y una conversión nacional del pueblo hebreo se va a producir.
Esta forma de entender las Escrituras es errónea, ya que rechaza numerosas verdades bíblicas fundamentales. Además es sumamente peligrosa, ya que ofrece una falsa esperanza a los Judíos.
Un estudio serio de la nación de Israel debe incluir al menos cuatro elementos: su elección, su período de  prueba, su rechazo, y el reemplazo del pueblo judío.

Consideremos primeramente su elección. Casi dos mil años antes del nacimiento de Cristo, Dios escogió a Abraham para ser el fundador de una nueva nación. Le declaró que a través de él vendría la simiente  por el cual todos los pueblos de la tierra serían bendecidos.

 

Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.  Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.  Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.  (Génesis 12:1-3)

 

de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.  En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.”  (Génesis 22:17-18).

 

Varios siglos después, la descendencia de Abraham fue libertada de la esclavitud en Egipto. Se les dio un sistema especial de ley y un ritual de culto ( Hebreos 9 :1-10) que fueron diseñados para separarlos de las otras naciones del mundo.

 

“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.  Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel”  (Éxodo 19:5-6)

 

“Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, “(Efesios 2:14). Todo esto tenía en vista la venida del Mesías.

 

“De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.  Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo (Gálatas 3:24-25).

Por unos mil quinientos años el Señor Dios trató de cultivar la nación de Israel en preparación para la primera venida del Señor Jesús. Fue una lucha constante para conseguir que los hebreos fueran fieles. Ellos quebrantaron flagrantemente la ley, y se iban con frecuencia a servir a “otros dioses”, y con saña persiguieron a los profetas que Jehová envió a llamarlos al arrepentimiento. Jeremías resumió la historia del pueblo de Israel cuando denunció que  “…nada” hicieron de lo que les mandaste hacer…(Jeremías 32:23).
Debido a  la rebelión de la nación, consumada por el asesinato de Jesucristo, Dios rechazó al pueblo hebreo. Inexcusablemente, los Judíos rechazaron a su propio Mesías, en consecuencia, Jehová repudió esa nación y  determinó que serían desmenuzados..

 

“Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará” (Mateo 21:44). Así, en la providencia de Dios, el ejército romano vino contra Palestina en el año 70 DC, y el judaísmo fue destruido.

 

Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad “ ( Mateo 22:7) y (Mateo 24:1-34), así como señala Jeremías “…como quien quiebra una vasija de barro, que no se puede restaurar más;… (Jeremías 19:11). Según Josefo, aproximadamente 1,1 millones de hebreos fueron muertos, y miles fueron llevados como esclavos.

 

Todos los registros de los judíos se perdieron en ese holocausto. Hoy en día, no hay un Judío que conozca su ascendencia tribal. La nación física de Israel está muerta. Los “Judíos” que conforman el Estado de Israel hoy en día (menos del veinte y cinco por ciento de la población judía mundial) no puede legítimamente llamarse una “nación”.
Como consecuencia del rechazo de Israel del Mesías, Dios ha reemplazado al Israel físico con una nueva nación, el Israel espiritual. Hoy en día, el ser”Judío” no es una persona que es en lo físico, sino en lo que está adentro, es decir, espiritualmente.

 

Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.” (Romanos 2:28-29). En esta edad, los que se someten al plan del evangelio de la redención, ya sea Judío o gentil (Romanos 1:16), son hijos de Dios, y por lo tanto  constituyen la verdadera “simiente de Abraham”.

 

pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;  porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.  Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.  Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.” (Gálatas 3:26-29) .

Hay muchos errores en la interpretación  premilenial en cuanto a la nación de Israel que sostienen diversos grupos religiosos.
En vista de las consideraciones anteriores, los siguientes factores indican claramente que el punto de vista premilenial de la nación de Israel es erróneo y debe ser rechazado por los estudiantes serios de la Biblia.

En primer lugar, Hacer una reflexión sobre el carácter benevolente de Dios enseñando  que  la intención de Dios era favorecer a perpetuidad una nación sobre todos las demás naciones, es un error. Esta forma de abordar las Escrituras está en desacuerdo con las afirmaciones de la Biblia  que afirman  el amor universal de Dios, y su justa, e imparcial disposición con referencia a toda la familia humana.

 

Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.(Génesis 12:3)

 

Bueno es Jehová para con todos,
Y sus misericordias sobre todas sus obras.
(Salmo 145:9)

 

Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,  sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia.”  (Hechos 10:34 – 35).

En segundo lugar, el dogma premilenial ignora el hecho de que la elección inicial de Dios sobre el pueblo hebreo, y la promesa de la tierra de Canaán, era preparatoria para la venida de Cristo. Dios empleó a la nación judía como un medio para la introducción de Cristo  en el mundo. Ahora que la misión mesiánica se ha cumplido, el papel de “la nación de Israel” ya no existe.

 

De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.  Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo” (Gálatas 3:24-25).

 

Esa “pared intermedia de separación”, establecida para separar a Israel entre las naciones, se ha desplomado (Efesios 2:14). Fue derogada en la cruz. anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,” (Colosenses 2:14). Desde el punto de vista divino, el antiguo Israel físico ha desaparecido. Ha sido reemplazado por un nuevo Israel.

En tercer lugar, el Antiguo Testamento deja muy en claro que el favor de Dios con  Israel,  bajo el régimen de Moisés, era condicional.

Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra (Deuteronomio 28:1).

Los hebreos fueron advertidos constantemente de las consecuencias de la desobediencia.  Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. “ (Deuteronomio 28:15)

 

Podían ser desheredado como nación, como lo vemos  cuando Moisés debe interceder por ellos para que no fueran destruidos por Dios a causa de su desobediencia.“Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos” (Números 14:12), y ser privados de los derechos de la tierra .

 

sabed que Jehová vuestro Dios no arrojará más a estas naciones delante de vosotros, sino que os serán por lazo, por tropiezo, por azote para vuestros costados y por espinas para vuestros ojos, hasta que perezcáis de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado”  (Josué 23:13)

 

si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándoos a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra vosotros, y pereceréis prontamente de esta buena tierra que él os ha dado.”   (Josué 23:16).

 

La verdad es que hay casi tantas advertencias en el Antiguo Testamento a Israel como  hay promesas.

En cuarto lugar, no hay un solo pasaje en el  Nuevo Testamento que habla de la restauración de Israel como nación y el restablecimiento del culto judaico, etc. Las profecías del Antiguo Testamento que predicen el retorno literal de los hebreos a Palestina se cumplieron en la liberación de los Judíos “del cautiverio Babilónico

 

 “Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar”  (Jeremías 29:10)

 

En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo:” (Esdras 1:1).

 

Otras profecías que hablan de una “restauración” de Israel, se refieren a una restauración espiritual a Dios, no de Palestina, a través del siervo de Jehová, Cristo.

 

 “Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza); “(Isaías 49:5)

 

A veces, esta restauración espiritual a Dios, a través de la obra redentora de Cristo, es simbólicamente visto en términos de la reconstrucción de Jerusalén, etc. (ver Jeremías 31:38-40).] Esta bendición fue para los Judíos y gentiles por igual. Estudie cuidadosamente Isaías 49:5 y versículos siguientes  y tenga en cuenta el uso que hace Pablo de este contexto en el Nuevo Testamento.

 

Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo:
Te he puesto para luz de los gentiles, 
A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra
(Hechos 13:47)

 

Porque dice:
En tiempo aceptable te he oído, 
Y en día de salvación te he socorrido. 
He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvació
n. “(2 Corintios 6:2).

En quinto lugar, hay muchos pasajes del Nuevo Testamento, que retratan un futuro trágico para el Israel físico, sin indicios de una restauración nacional.
Al igual que los milenaristas modernos, los Judíos de la antigüedad  se sentían que había una gran virtud intrínseca al ser un descendiente físico de Abraham, así se lo hicieron saber a Jesús.

 

Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais (Juan 8:39). Juan el Bautista les declaró, sin embargo, que Dios era capaz de utilizar las piedras en crecer la semilla del patriarca. Luego advirtió: “Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles…” (Mateo 3:10). El contexto se centra en una amenaza de la “ira venidera” (versículo 7), que encuentra su aplicación más cercana en la destrucción de la nación judía por los romanos en el año 70.

 

Ahora, aquí hay un punto vital. Cuando un árbol es cortado, no hay esperanza de que vuelva a retoñar, a condición que su tronco o las raíces queden ( Job 14:7-8, Isaías 11:1). Pero cuando el hacha está puesta a la raíz, ¿dónde está la esperanza de la restauración? Simplemente no hay ninguna

Cristo una vez pronunció una maldición sobre una higuera estéril, cerca de Jerusalén. El árbol sirve como una ilustración de la infructuosa nación de Israel: Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera (Mateo 21:19). ¿Dónde está la esperanza en esto?

 

Más tarde,  ese mismo martes, justo antes de la crucifixión del viernes, el Señor anunció a los Judíos, “Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él” (Mateo 21:43) . En otras palabras, la estéril nación de Israel sería sustituida por la fructuosa Israel espiritual, la Iglesia.

 

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;  vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”  ( 1 Pedro 2:9)

 

Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios.(Gálatas 6:16).

En la parábola de las bodas del hijo del rey, Jesús habló acerca de los que rechazaron la invitación real. Fue profetizado que el rey (Dios) le enviaría sus ejércitos (los romanos), a destruir a los asesinos (los Judíos), y quemar su ciudad (Jerusalén). ¿Por qué?  “…mas los que fueron convidados no eran dignos” (Mateo 22:1-8). ¿Hay algún indicio de una restauración?. Ciertamente no lo hay.

 

Más tarde, en Mateo 23:38, Cristo advirtió: “He aquí vuestra casa os es dejada desierta” El término “casa”, no sólo se refiere al templo, sino a toda la nación judía, en especial su capital. “Desierta” tiene una nota de  firmeza al respecto.

En la parábola de la higuera estéril (Lucas 13:6-9), se señala que Israel sería pronto cortado.

 

Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.  Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? El entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone.  Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.

 

Esta parábola le hace saber a Israel  que tiene un respiro, pero que después de esa tregua se acerca su fin”.   .

En otra parábola, pronunciada poco antes de su muerte, Jesús se presenta como un noble que se va a un país lejano (el cielo) para recibir un reino (la iglesia). Más tarde, iba a regresar ( la segunda venida). Sin embargo, mientras se encontraba en esa tierra lejana,  sus ciudadanos (los Judíos) lo odiaban y le envían un mensaje a él: “Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. “(Lucas 19:14).

 

Incluso los milenaristas admiten que esto se refiere al rechazo de los judíos de Cristo. El lenguaje describe “el estado de rechazo en el que los Judíos estarían hasta la venida del Señor”.

En otra parábola, Jesús predijo el rechazo de Israel del evangelio, y el éxito posterior del reino de los cielos entre los gentiles. De los Judíos rebeldes, declaró: “Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena” (Lucas 14:24). Esto se refiere, por supuesto, a la mayoría judía que se negaba a recibir el evangelio, sin embargo un remanente aceptó la invitación.

 

Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.(Romanos 11:5).

En el relato de Lucas sobre el sermón de los Olivos, Cristo, en alusión a la inminente destrucción de Jerusalén, declaró “…y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan” (Lucas 21:24). El término “hollada” es un participio presente, lo que sugiere dificultades prolongadas  de Jerusalén y lo que ella representa la nación.

 

Esta opresión iba a continuar hasta que el “tiempo de los gentiles se cumplan“. La frase “tiempos de los gentiles” es una expresión para la época actual. Hay implícita la “época de los Judíos” (es decir, la época mosaica). Durante quince siglos los hebreos fueron el pueblo especial de Jehová, una era  que podría ser bien llamada como “los tiempos de los Judíos”. Cuando rechazaron al Mesías, una  era de relevancia (llamada la época del “reino”-Mateo 21:43)  dio paso a “los tiempos de los gentiles”-la era cristiana. Es evidente que Israel iba a  ser el destinatario de la retribución divina a lo largo de esta era cristiana.

Los Milenaristas sostienen, sin embargo, que Jerusalén iba a ser hollada sólo “hasta que” los tiempos de los gentiles sea cumplido. Después de ese tiempo, sostienen, Jerusalén será exaltada a su antigua gloria. La palabra clave en su argumento es “hasta” (griego, achri).  Los Premilenialistas asumen que el término tiene una implicación temporal en Lucas 21:24. Sin embargo, la suposición es injustificada.

 

El término achri con frecuencia tiene un  significado de “mantener algo en el tiempo”en el Nuevo Testamento. Consideremos, por ejemplo, Apocalipsis 2:25, donde Cristo trató de animar a los santos en Tiatira: “pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga. ”

 

Del mismo modo, cuando el Señor declara que Jerusalén sería hollada hasta los tiempos de los gentiles se cumplan, no implica que, a raíz de “los tiempos de los gentiles”, la ciudad sería restaurada a algún tipo de gloria divina.. La verdad del asunto es que la ira de Dios ha llegado a Israel “hasta el extremo” como lo señala  el apóstol Pablo.  (1 Tesalonicenses 2:16).

En su carta a los Romanos encontramos esta expresión de Pablo   “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles (11:25).

 

Hay varios asuntos importantes que deben tenerse en cuenta aquí. En primer lugar, el “endurecimiento“, fue la incredulidad judía en Cristo. En segundo lugar, “en parte“, sugiere que esta falta de fe fue característico de sólo una parte de la nación,  hubo un remanente que si creyó

 

También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo “(Romanos 9:27)

 

Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia”

 

“:14 por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos” (Romanos 11:5 y 14).

 

En tercer lugar, el verbo “ha acontecido” es una forma de tiempo perfecto, haciendo hincapié en la naturaleza permanente del endurecimiento, hasta que la plenitud de los gentiles entrara en escena.

 

En cuarto lugar, “la plenitud de los gentiles” simplemente denota la realización del propósito de Dios entre los gentiles ( o las “naciones”). En otras palabras, la dureza de Israel se mantendrá hasta el final de la presente dispensación.

Puesto que el endurecimiento de Israel no fue total, sino sólo “en parte,” hubo y hay   todavía la esperanza de que muchos Judíos se salven. Pero, ¿cómo los Judíos son salvos? Ellos serán salvados por su aceptación del Evangelio y su entrega al Libertador de Sión.

 

Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;  porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?  ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?”  (Romanos 10:12-16)

 

y luego todo Israel será salvo, como está escrito:
Vendrá de Sion el Libertador, 
Que apartará de Jacob la impiedad
. “ (Romanos 11:26).

 

Esto proporciona el significado correcto de “luego todo Israel será salvo.” La palabra “luego” es un adverbio de modo, es decir, “de esta manera.” Por lo tanto, es de esta manera (la manera de obedecer a Cristo) que todos los de Israel (los que se salvan), serán salvo. Este pasaje no afirma una conversión a nivel nacional del pueblo de Israel.

La teoría de que Pablo esperaba una conversión en masa de Israel es errónea en varios aspectos:

1. Contradice su línea completa de su  argumento en Romanos capítulos  9-11.
2. Deja sin explicación lógica la angustia que sentía  por sus hermanos en la carne, que llena toda esta sección. Por ejemplo, Pablo escribe: “Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; (Romanos 9:3)  ¿Por qué-si  sabía que una conversión nacional de Israel sería una realidad última?
El concepto premilenial de la “nación de Israel” es claramente erróneo. No hay promesa de una conversión nacional de Israel en la Biblia. El Evangelio es  el poder de Dios para salvar tanto al Judío y al Griego.

 

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”(Romanos 1:16), y a todos los que tienen corazones que son ” buenos y rectos” (Lucas 8: 15) y acepten las condiciones de Dios. La única “esperanza” de que Israel sea salvo está en la cruz de Cristo.

 

…” Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial,  sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.  Por causa de esto los judíos, prendiéndome en el templo, intentaron matarme. Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder: Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles “(Hechos 26:6-23).

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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