La ley de Dios que Salva

¿Con qué frecuencia los hombres han expresado la siguiente declaración: ” El hombre no se salva por ley: se salva por gracia y por lo tanto, el hombre no tiene nada que hacer para lograr su salvación.” ¿Ha escuchado a alguien decir así? Tal vez lo ha escuchado más de una vez en su vida. La idea es, si el hombre tiene que hacer algo para salvarse , entonces eso sería “por ley” y no por “gracia”; y sería por “obras” y no por “fe”. Pero, mis queridos amigos, esto es la concepción equivocada del concepto “ley” y “la gracia”. Ningún hombre puede ser salvo por la “ley” o “la obra ” separado y aparte de la “gracia de Dios”. Asimismo, no se salva ningún hombre por “gracia” o a través de la “fe” aparte de la “ obediencia a Dios”. “La gracia de Dios” otorga al hombre las bendiciones de Dios, “a través de la fe,” cuando la “fe obedece los mandamientos de Dios”. Lo que todos debemos aprender es, cuando Dios da una ley, o un mandamiento, debe ser obedecido. Sólo porque el hombre tiene que obedecer a Dios, no significa que no es por “gracia a través de la fe”. La gracia de Dios ha proporcionado el remedio que el hombre no puede dar, y la “fe” por parte del hombre se apropia de las bendiciones proporcionadas por esa “gracia” al obedecer los mandamientos del Salvador. Siempre ha sido así en todas las edades de tratos de Dios con la humanidad. ¡Todos los hombres han debido obedecer a Dios!

Observemos la historia que se relata en la segunda de Reyes, capítulo cinco,( 2Reyes 5:1-19). Allí se encuentra la historia de un hombre llamado Naamán , Este era general del ejercito del rey de Siria, un hombre importante estimado en gran manera por él, y muy valeroso. Sin embargo, Naamán era leproso. En verso dos de la 2da. De Reyes 5, leemos, ” Y de Siria había salido bandas armadas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha; la cual servía a la mujer de Naamán “. Esta dijo a su señora, “si rogase mi señor al profeta que está en Samaria! él lo sanaría de su la lepra.” Cuando Naamán dijo esto al rey, el rey de Siria envió a Naamán al rey de Israel, con oro y plata y una carta de presentación del rey de Siria.

Sin embargo, el rey de Israel no podía curar a Naaman de la lepra. De hecho se molestó mucho por el hecho de que el rey de Siria enviará a un hombre pensando que él podría curarle. De igual manera, muchas personas que hoy van en busca de la salvación van a la fuente equivocada para su información. El Hombre debe ir a la palabra de Dios, la Biblia. Ya que allí está revelada la voluntad de Dios al hombre.

Cuando Elíseo, el varón de Dios, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió decir al rey: ¿Porqué has rasgado tus vestidos? “ Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel”. Las Escrituras nos dicen que “Naamán vino con sus caballos y con sus carros a la entrada de la puerta de la casa de Elías”. El profeta envió a su siervo a decirle a Naamán lo que tenía que hacer. “Ve y lávate en el Jordan siete veces y tu carne se te restaurará, y serás limpio .” Naamán se enojó mucho. La Biblia dice que esto le encolerizó. Él estaba muy enojado, . El mandato de Dios le había hecho enojar. ¿Por qué? Porque las cosas no fueron como él pensaba que tenían que ocurrir . Leamos lo que dice Naaman: “He aquí yo decía para mí , saldrá él luego, y estando en pie, invocará el nombra de Jehová su Dios y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.”
Como ve, él lo había imaginado todo. Cuando la ley de Dios no cumplió con su expectativa, él la rechazó con ira. ¿Es posible que lo mismo suceda hoy cuando el plan de Dios de la salvación no satisface la forma de pensar del hombre? Dios tiene una ley, Dios dijo, mediante el profeta, “Ve y lávate siete veces en el río Jordán”. Naamán enfurecido con el profeta de Dios se volvió a su tierra , diciendo , ” Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿ no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos ¿no seré también limpio?”. Evidentemente pensó que sería limpio por el “agua”. Pero no es así. Fue la gracia de Dios, que le sanaría, pero no le sanaría hasta que Naamán obedeciera a “La ley de Dios” e hiciere lo que el profeta le dijo que debía hacer. Observe, que Naamán no entendió mal lo que el profeta le dijo , de lo que debía hacer. Él simplemente no lo aceptó como necesario.

Mas sus criados se le acercaron y la hablaron diciendo , ” padre mío , si el profeta te mandara alguna gran cosa , ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote ‘ Lávate y serás limpio ‘? ” Los criados fueron más sabio que su amo. Naamán había llegado allí siendo un leproso y ningún poder de su propia tierra podría curarle, a menos que él obedeciera a la voz del profeta de Dios, volvería siendo un leproso y a morir. Ahora amigo si piensa por un momento. ¿Qué no le suena todo esto demasiado conocido hoy en día ? Muchos no quieren obedecer al mensajero porque a ellos no les gusta el mensaje que se está entregado – incluso si se trata del mensaje de Dios. Naamán finalmente aceptó el sabio consejo de sus siervos y él volvió sus pasos, hacía el Jordan y él mismo se sumergió siete veces bajo el agua.

Reflexionemos por un instante: ¿Qué le hizo a Naamán ir y lavarse siete veces en el río Jordán? ¿Fue porque de repente confió en las palabras del profeta de Dios.? ¿Fue él curado en el momento que confió en las promesas de Dios?.¡Ciertamente no! Él no fue curado hasta que obedeció las palabras del profeta y se sumergió siete veces. Si la gracia de Dios bendice siempre sin cumplir ninguna ley o mandamiento, él debió haber sido curado en el momento en que creyó la promesa de Dios. Este hombre se sumergió una vez, dos veces, seis veces, y sin embargo, aún continuaba siendo un leproso. ¿ Por qué esto? Aquí está un hombre con fe, y todavía él no es sanado. La respuesta es muy clara: “Dios tenían una ley”.Dios dijo que él debía “Sumergirse siete veces”. Y no fue sanado de su lepra hasta que obedeció lo que estaba ordenado que hiciera. Sumergirse siete veces. Mis amigos, ninguno que escucha puede negar esto. Cuando él se sumergió la séptima vez su “carne se volvió como la carne de un niño , y quedó limpio.” (Verso 14).

¿Confió Naamán en el “agua” para ser sanado? Escuchemos sus propias palabras, “He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel”. Él no menciona al agua o elogia el agua. Él Sabía de donde el poder venía, y sabía por qué ese poder le había sanado. Fue cuando él entregó su propia voluntad a la voluntad de Dios que él fue limpio. Él sabía que era la gracia de Dios que le había curado. También entendió que Dios TENIA UNA LEY. Naamán no fue limpio hasta que él obedeció esa ley. La gracia de Dios funciona a través de obedecer sus mandamientos. Ahora abra su Biblia en 1 Juan, capítulo dos, versos 3-5. Observe lo que el escritor inspirado aquí dice: “y en esto sabemos que le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos , el tal es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero el guarda su palabra, en este verdaderamente se perfeccionó el amor de Dios en él. Por esto sabemos que estamos en él”.
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Veamos ahora como vinculamos esta historia del Antiguo Testamento que fue escrita para nuestra enseñanza con el Nuevo Testamento . En el Nuevo Testamento leemos en Romanos 3: 27 que Dios tiene una ley. El apóstol Pablo la llama “la ley de la fe”. Es a través de esta ley que “La gracia de Dios actúa a través de la fe,” y es capaz de bendecirnos con la salvación. ¿Ha dado Dios una ley con respecto a cómo el hombre es salvado del pecado? Jesucristo afirmó en Marcos 16: 15-16, ” Id por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere será condenado. ” ¿Cuál es la “ley de Dios de la fe” que salva al hombre? “El que creyere y fuere bautizado será salvo” El hombre a menudo reacciona a este mandamiento de la misma manera que Naamán reaccionó al mandamiento de Dios de sumergirse siete veces en el río Jordán. El Hombre tiene sus propias ideas acerca de cómo Dios debería salvarlo. Y sus ideas son contradictorias a los mandamientos del Señor . Observe que Cristo colocó entre el “pecador” y su “salvación” el mandamiento de ser bautizados. Al igual que puso entre Naaman y su limpieza el mandato de sumergirse siete veces” . Aquí también, Dios establece una ley. Una ley que debe respetar y obedecer el pecador. En Hechos 2: 38, el apóstol Pedro afirma, “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Otra vez encontramos la ley de Dios establecida para el perdón de los pecadores. Esta ley incluye ” el bautismo para el perdón de los pecados”.

Dios tiene una LEY . En esa ley el hombre debe creer en Dios. Hebreos 11: 6 dice: “Sin fe es imposible agradar a Dios.” El Hombre debe arrepentirse de sus pecados. Hechos 17: 30 dice: “Pero Dios , habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia , ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.” Y el debe ser bautizado como vimos claramente en Marcos 16: 16. Se trata de la ley de Dios. Esta debe ser cumplida.

. ¿Cuándo fue limpiado Naamán? Cuando se sumergió siete veces. ¿Cuándo se salva el hombre? Cuándo éste es bautizado para el perdón de los pecados. ¿No es eso lo prometido por Jesucristo?
Consideremos otro relato. En nuestra Biblia podemos ver en el capítulo nueve del evangelio según Juan la historia del hombre “que nació ciego”. ( Juan 9: 1-41) Jesús “ungió sus ojos con barro” (verso 6) y le dijo “Ve y lávate en el estanque de Siloé”. El relato dice que , “él fue y se lavó y regresó viendo.” los enemigos de Cristo trataron de desacreditar este milagro, . Llamaron a Cristo pecador. El hombre ciego les dijo, “si él es un pecador yo no lo sé; lo único que sé , que, yo era ciego, y ahora veo.” Una vez más amigos, este es otro ejemplo sencillo, fácil de ser entendido , en referencia a las relaciones de Dios con el hombre: “Yo era ciego, y ahora veo.” ¿Cuál fue la ley de Dios aquí? Un mandamiento muy simple, “Ve y lávate en el estanque de Siloé.” ¿No es esto algo sencillo? El hombre fue, se lavó y recibió su vista. ¿Por qué? Porque Dios tenía una ley. Aquí, la gracia de Dios fue otorgada a este hombre nacido ciego. Había algo que este hombre ciego que él no podía hacer por sí mismo. Se restauró la vista, por la gracia de Dios. Alguien podría decir: “podría haber Cristo tocado simplemente sus ojos, o solo decirle ‘recibe tu vista'”. Quién puede negar que el Hijo de Dios podría haberlo hecho así, si él lo hubiera querido. Sin embargo, “Dios tenía una ley”. “Ve y lávate .” ¿Quién puede negar que fue el Señor que le sanó? La sanidad le fue otorgada al hombre ciego de gracia y, sin embargo, le fue otorgada a él cuando obedeció las condiciones establecidas por el Señor.

¿Qué le hizo ir al estanque y lavarse? Fue su fe, su confianza a quien le había mandado. Supongamos que el hombre ciego hubiera dicho, “eso es tonto, por qué lavarme en el estanque de Siloé?” “¿Por qué no hacerlo de otra manera?” Como ve, Así a veces son las razones que la humanidad se forma hoy con referencia a los mandamientos del Señor. A menudo hoy, el hombre quiere hacer la voluntad de Dios siempre y cuando estas no entran en conflicto con sus propias ideas preconcebidas de cómo debería hacerse. Así que, lo que tenemos hoy en materia de religión es al hombre queriendo hacer las cosas de Dios a su manera. . A menos que estemos dispuestos a hacer todas las cosas que el Señor nos ha mandado no seremos salvos.

Encontramos en los Hechos de los Apóstoles capítulo diez que Cornelio tenía la actitud correcta para ser salvo. Cuando el apóstol Pedro entró en su casa, y Cornelio le dijo, “Así que luego mandé por ti, y tu has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado”(Hechos 10: 33). Y esta , mis amigos, debe ser mi actitud y su actitud si realmente queremos ser agradable a Dios y ser salvos. Cornelio había recibido instrucciones de un ángel de Dios de hacer venir a Pedro a su casa ( Hechos 10:5-6) “ Envía ,pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas. También lo volvemos a leer cuando los mensajeros de Cornelio encuentran a Pedro ( Hechos 10:22)…. “de hacerte venir a su casa para oír tus palabras” y a Cornelio cuando recibe a Pedro “ …y cuando llegue, él te hablará” ( Hechos 10:32) Y las del mismo Pedro relatando a la iglesia en Jerusalén. “ quien nos contó cómo había visto en su casa a un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro; él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú , y toda tu casa. (Hechos 11: 13-14)

El Señor Jesús refiriéndose a este caso en Nazaret dijo a sus oyentes: “Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. “ (Lucas 4:27).

Este hombre por su obediencia al mandato de Dios encontró no solo su sanidad sino también Al Dios verdadero, a quien desde ahora en adelante adoraría. Leamos sus palabras
“ …He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra sino en Israel” “….Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocaustos ni ofrecerá sacrificio a otros dioses sino a Jehová.

Aún podemos leer las palabras del Señor Jesús hablando con Pablo en el camino a Damasco : “ Levántate, y ve a Damasco, allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas. ( Hechos 22:10). Por el relato de Lucas en ( Hechos 9:9 y 11) Pablo no comió ni bebió y estuvo en oración. Dios envió a un discípulo llamado Ananías a decirle lo que estaba ordenado que él debía hacer para alcanzar el perdón de sus pecados. Pablo relata este acontecimiento en los (Hechos 22:16) dice que Ananías le dijo: “ Ahora, pues ,¿Por qué te detienes ¿ Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre”

¿Cuándo alcanzó Pablo el perdón de sus pecados? Sería cuando vio y escuchó la voz de Jesús, sería acaso en su ayuno y oración de tres días o fue cuando el obedeció las palabras de Dios a través de Ananías. No cabe ninguna duda que fue cuando obedeció las instrucciones dichas por Ananías.

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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