“La Actitud del Cristiano Hacia las Pruebas”

1.- Los Cristianos no son Inmunes

Debido a las fuerzas físicas, lo moral, lo filosófico  que operan en este mundo, los seres humanos de vez en cuando se encuentran en medio de circunstancias desagradables y desastrosas .  Podemos  convertirnos en víctimas de cualquier cosa, desde la enfermedad al daño, de la discriminación al fracaso personal, de la persecución religiosa a la pobreza.
La salvación no  aísla al Cristiano  de momentos desagradables, sino que está prácticamente garantizado que van a producirse. ¿Por qué?  Porque los Cristianos  están firmemente establecidos sobre  valores y principios que son rechazados por la mayoría de quienes están a su alrededor. Jesús dijo que sería de esta manera.

 

Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.  Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. (Juan 3:19 – 20).
Los que vienen a Cristo con la falsa expectativa de que todas las asperezas de la vida ya no existirán, se sienten decepcionados cuando vienen las pruebas.
2.-Dios Permite Que Seamos Probados

Por razones que no podemos comprender del todo, somos criaturas que aprendemos por la experiencia. Tal vez debido a la obstinación de la voluntad humana, al consejo y la instrucción que son de un valor limitado. Tan importantes son que a menudo nos obstinamos hasta que somos ablandados por la prueba. Y Dios permite aquellas pruebas para nuestro bien.

Consideremos a los Cristianos hebreos: Estos son exhortados Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos;  por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra, llegasteis a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante (Hebreos 10:32 – 33) .

 

Estos problemas les llevaron a considerar seriamente abandonar a Cristo por una vida más fácil.
1) El escritor les advierte  “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar” (Hebreos 12:3).

 

La persecución momentánea puede fortalecernos, pero si continúa corremos el riesgo de caer en la desesperación. El escritor de Hebreos les anima a mantener sus ojos fijos en Jesús.
2) También los insta a mantener las cosas en perspectiva. El sufrimiento tiende a magnificar nuestra situación. Pero él les dice a estos hermanos. “Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado” (Hebreos 12:4).

 

Pedro nos exhorta a considerar el coraje o el valor de otros: “Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” (1 Pedro 5:9).

 

Nuestro sufrimiento nos desorienta cuando pensamos que estamos solos, aislados en nuestro dolor. En caso de problemas, mire a su alrededor: vea quién está en una peor situación que usted y sea agradecido de que las cosas sean así.
3) El escritor de Hebreos también señala que “Porque el Señor al que ama, disciplina, 
Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?” (Hebreos 12:6-7).

 

Cuando las cosas no van tan bien como  deben ser, Satanás puede sembrar la idea de que Dios no se preocupa por nosotros. Si lo hiciera, no dejaría que estas cosas terribles nos  sucedieran. Sin embargo, las Escrituras enseñan que Dios puede permitir la prueba y las dificultades como un medio de corrección, ya que es en las pruebas de la vida que pensamos  más acerca de las cosas que realmente son importantes.
4) Debemos aprender a ver los momentos de dificultad como un presagio de mejores cosas por venir. El autor de Hebreos dice que Dios disciplina “Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.  Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.“(Hebreos 12:10-11).

 

Ciertamente, es difícil ver más allá en el sufrimiento  la madurez y la experiencia que vienen a nosotros en el futuro. Pero todos somos capaces de mirar hacia atrás y ver  esta verdad en nuestras vidas. ¿Acaso no hemos sido beneficiados por los momentos de prueba? ¿No son las lecciones más duraderas las que han sido dolorosas? El éxito y el triunfo son sin duda momentos que disfrutamos, y  con frecuencia refuerzan las cosas que han sido hostiles al desarrollo de la fe.

3.- Actitudes que Acompañan Las Pruebas

Jesús dijo : “Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros” (Mateo 5:12).

Santiago enseñó: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,  sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.  Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna(Santiago 1: 2-4).

Pedro escribió a los Cristianos : “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,  para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo“(1 Pedro 1:6-7).

Pablo señaló: “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;  y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza” (Romanos 5:3-4).

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.  Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Cor. 12:9-10).

Estas actitudes hacia la prueba y el sufrimiento no surgen de una conciencia irreal e ingenua  frente a las circunstancias que se viven. Esta alegría no es de hecho algo como un delirio que actúa como si nada malo ocurriera.  Todo lo contrario, el que confía en Dios tiene la idea muy clara de su situación y comprende las consecuencias. Él sabe que las tribulaciones, incluso  de la peor especie, lo acercan más a Dios. Pero si  tiempos de problemas vienen, el Cristiano tiene una fuente divina de fortaleza que le ayuda a hacer frente en lugar de desmoronarse.

4.- ¿Cuándo Las Pruebas son de Dios?

Sin una directa revelación  es imposible conocer las causas exactas de los giros de la vida y sus vueltas. Hay cosas que están conectadas directamente a la providencia de Dios, otras son los productos de la libre voluntad del hombre y su inclinación por el mal. Algunas cosas son pura casualidad como  los accidentes que ocurren.

¿Pero esta incertidumbre nos priva de la utilidad de estos acontecimientos? No, porque debemos aprender a mirar todas las situaciones en la vida como una prueba: “¿Qué puedo aprender de esto? ¿Cómo puedo crecer a partir de estas circunstancias? Cualquier situación desafortunada fuera de nuestro control nos recuerda nuestra impotencia fundamental y nuestra dependencia de Dios.

Pero ¿qué si nuestros problemas son de nuestra propia creación? ¿Hay algún consuelo que podemos encontrar cuando las dificultades las hemos acarreado  nosotros mismos? A pesar de que  nuestros errores son injustificados, Dios sigue siendo compasivo con nosotros en nuestra ineptitud. Cuando Pedro negó al Señor, Jesús le aseguró antes y después del evento que él era aún  útil a Dios .

 

pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos” (Lucas 22:32)

 

Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.
Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas
”  (Juan 21:15-17)

Que las desgracias que nos vendrán a todos en la vida nos hagan a todos , cada vez más a ser “ausentes del cuerpo y … presentes al Señor” (2 Corintios 5:8)

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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