“Examinando Los Espíritus”

 

Toda persona que habla de religión debe ser examinada para conocer si su enseñanza está de acuerdo a lo revelado por Dios. Hay muchos que enseñarían en el nombre del Señor y lo fue ayer necesario, cuando los apóstoles estaban presentes guiados por el Santo Espíritu y lo es hoy más que nunca.  El apóstol Juan en su carta nos indica como podemos saber si alguien es verdadero o falso. Es por esta razón que quienes predicamos y enseñamos debemos hacerlo siguiendo el modelo que nos fue encomendado.  Santiago advirtió:

“Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación” (Santiago 3:1).

Pablo advirtió a Timoteo que vendría el tiempo cuando algunos maestros acomodarían el mensaje  a los deseos de su público en lugar de predicar la sana doctrina (2 Tim. 4:1-4). Tan peligrosos “guías” fueron condenados por caminar en el camino de Caín, correr desenfrenadamente en el error de Balaam por precio, y estaban en un camino de destrucción como en la contradicción de Coré.

 

“¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré. (Judas 1: 11).

No debemos sorprendernos  de encontrar incluso al “apóstol del amor” instruir a sus hijos amados : “no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Juan 4:1).

Pero ¿cómo se puede saber si un guía espiritual es un falso maestro o un maestro de la verdad?.  El apóstol Juan da dos pruebas sencillas  para determinar la legitimidad de un maestro.

La Primera Prueba de Juan
“En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;  y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo”(1 Juan 4:2-3)..

La primera prueba es simple: todo espíritu (o persona) que niega los hechos revelados en el Nuevo Testamento sobre la vida de Cristo se encuentra bajo la influencia satánica y es el anticristo. Esto incluye a aquellos que niegan los detalles de su nacimiento de la virgen María, y su ministerio milagroso, su inocencia, su muerte, sepultura y resurrección corporal y ascensión a la diestra de Dios.

Esta prueba es tan simple y tan fundamental, que cualquier persona con un conocimiento básico de los cuatro relatos del Evangelio ya cuenta con un detector de falsos maestros.

La Segunda Prueba de Juan
Juan estaba tratando con un problema particular que se estaba desarrollando. Como ya se indicó, estaban aquellos que negaban que Jesús vino en la carne. Pero el Espíritu Santo, siendo omnisciente, miró a través de los siglos y vio las falsas doctrinas  que se desarrollarían en los corazones de los hombres impíos. Y así, entregó a Juan  una prueba adicional que abarca toda la esfera de la enseñanza religiosa.

“Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error”(1 Juan 4:6).

Esta es la segunda prueba. Juan dice que “nosotros” – los hombres inspirados o sea los apóstoles  que registraron los pensamientos del Espíritu Santo – “son de Dios.” Aquellos que “conocen a Dios” son los que se manifiestan a través de sus palabras y hechos que están recibiendo la información de la única fuente de la verdad divina – la Biblia.

 

Aquellos que no conocen a Dios son aquellos que no escuchan a los apóstoles de Cristo y maestros inspirados.

 

Los apóstoles nos han dejado un modelo de enseñanza que debemos seguir, El apóstol Pablo señala esto en numerosos pasajes de sus cartas enviadas a los cristianos en el primer siglo.

 

“Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús” (2Timoteo 1:13)

 

“Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.” (Filipenses 3:17)

 

“Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”  (Filipenses 4:19)

 

Es necesario seguir este modelo apostólico en todo lo que creemos y practicamos en nuestra fe.  Ellos nos han dejado claramente lo que debemos hacer en todos los temas necesarios para nuestro crecimiento espiritual y doctrinal.

 

  1. El Plan de Salvación que conlleva a cómo ser salvos, y cómo obtener el perdón de nuestros pecados.
  2. Identificar la iglesia que Cristo edificó y cómo llegar a ser miembro de ella.
  3. Conocer su adoración que fue enseñada por los apóstoles que es cantar, orar, predicar, la cena del Señor y la ofrenda bíblica.
  4. Conocer el gobierno establecido en la iglesia que Cristo edificó. (una pluralidad de varones en cada iglesia local)
  5. La obra que lleva a cabo la iglesia de Cristo

6.   La vida de santidad en el servicio a Dios. Etc. Etc.

¿Podría ser más sencillo? En primer lugar, ¿Su maestro espiritual enseña todo lo concerniente a la información registrada en las enseñanzas de Cristo y los apóstoles? Si la respuesta es “no”, usted  no necesita seguirlo.

En segundo lugar, cada vez que usted oye a alguien exponer sobre asuntos religiosos, es necesario examinar críticamente lo que dice, buscar en las Escrituras como los nobles de Berea para  ver si el mensaje es verdadero o falso

 

“Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. (Hechos 17:11).

 

Tomemos por ejemplo el modelo de salvación enseñado por los apóstolos, y digo esto solo como un botón de muestra.

En el día de Pentecostés, los hombres y mujeres en la audiencia que escucharon  a Pedro predicar por primera vez el evangelio de Cristo fueron compungidos por el dolor, con la idea de que ellos habían crucificado al Mesías prometido.

“Cuando oyeron esto, fueron compungidos de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?” (Hechos 2:37).

¿Instruyó Pedro  a estas personas a, ” Levantar su mano y repetir una oración de salvación?.  Les dijo que “Por la autoridad recibida él por Cristo los pecados de ellos eran perdonados o a absueltos “, digo esto ya que algunos así equivocadamente se refieren al pasaje de Mateo 16: 18-19 “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.  Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”

 

(Recomiendo el estudio que puede encontrar en esta página Web titulado “La Oración del Pecador – ¿Es Bíblica?.  Bajo el encabezado “La Salvación”)

Por supuesto que no. Él dijo:

“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

En primer lugar,  ¿ Dijo Pedro  a la gente que debían  hacer  algo? La idea de que el hombre no debe  hacer nada para recibir la salvación no es la idea  en las palabras de Pedro. Se ha hecho   un concepto erróneo de las  obras y un error al no  entender la gracia de Dios. Sin duda, todos se salvan por gracia, y no se puede hacer nada para ganar ese favor (Efesios 2: 8 – 9).

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”

Dios ha dado su gracia a las personas durante siglos, pero esto nunca ha significado que las personas no tenían que obedecerle   y hacer lo que  él indicaba. Génesis 6: 8 nos dice que Noé “encontró gracia a los ojos del Señor”.   Hebreos 11: 7   promueve nuestra comprensión de la salvación de Noé cuando dice “Por la fe Noé, cuando  fue advertido por Dios  de las cosas que aún no se veían, preparó  el arca en que su casa se salvase….” Tenga en cuenta que Noé se salvó por gracia y por la fe, y ambas le llevaron a  su necesidad de “construir un arca”. En otras palabras, la salvación de Noé surgió cuando su fe le llevó a obedecer a Dios.

¿No es esto exactamente lo que Pedro está diciendo al pueblo en Hechos 2? Ellos tenían  fe , lo cual  es evidente y cuando   Pedro les manda  “a arrepentirse y ser bautizados” no anula la gracia, ni elimina su salvación por fe.  Pedro dijo a la gente en el libro de los Hechos  2 lo que necesitaban  hacer  para ser  justificados (salvados ). Esas acciones no ganaban  la salvación, pero eran claramente necesarias si querían aceptar el regalo  de la salvación.

Y que decir de tantos otros temas que el mundo denominacional ha tergiversado y apartado de la senda trazada por Cristo y los apóstoles enviados por Ël.

Jesús declaró  en las últimas palabras en Apocalipsis  “Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga: el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente “(Apocalipsis 22:17).

El Señor está esperando ansiosamente a cada persona que venga con un corazón contrito y en obediencia a su voluntad. Cualquier persona  puede tomar del agua de la vida en humilde y sencilla obediencia.

.

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

Subscribe

Subscribe to our e-mail newsletter to receive updates.

Sin comentarios aún.

Dejar tu comentario

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD