“El Tema de la Trinidad”

Tenemos la responsabilidad de enseñar la verdad. Si vacilamos en esta obligación divina, perdemos lo que Dios ha prometido a los que obedecen su voluntad (Mateo 7:21). Por tanto, es un deber de amor y  privilegio  enseñar  la doctrina bíblica de la Trinidad.

Desde finales del siglo II d.C., ha existido controversia concerniente a la naturaleza de la Divinidad. En este estudio se mostrará que: (a) las Escrituras sí enseñan el concepto del monoteísmo, que existe un Dios—existe sólo una naturaleza divina unificada. (b) Sin embargo, la naturaleza divina o cualidad que identifica a uno como Dios; a diferencia de la naturaleza angélica o humana, es compartida por tres personalidades distintas, y estas personalidades son caracterizadas en el Nuevo Testamento como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. (c) Cada una de estas tres personalidades divinas de la Deidad es eterna e igual en su esencia, aunque estas pueden asumir roles individuales en su respectivos trabajos (lo cual puede implicar subordinación).

La palabra “Deidad” se usa tres veces en la Biblia en español

Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres” (Hechos 17:29)

Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”( Romanos 1:20)

“Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”( Colosenses 2:9 ).

Cuando se utiliza la palabra “Deidad”,  pensamos en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que es la suma total de la Deidad. No debemos pensar en la Divinidad en la terminología humana.  La palabra “Trinidad” no se encuentra explícitamente en la Biblia, pero la enseñanza de que existen tres personalidades individuales en la naturaleza  divina; conocidas en el Nuevo Testamento como el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, es absolutamente escritural .Las Sagradas Escrituras no demuestran la trinidad, la muestran. La deidad se halla constituida por tres personas, todas eternas, todas iguales, todas divinas, que son UNA en esencia, en propósito, en función,  teniendo cada una de las Personas divinas  su esfera de acción.

Muchas personas hoy en día, así como en el pasado, no han logrado entender a Dios. Cerca del 190 d.C., Theodotus de Bizancio propugnó la personalidad absoluta de Dios. Aseverando que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo eran una persona, él trató de propugnar sus posiciones en la iglesia de Roma. Sin embargo, mas tarde la herejía de la “unidad” encontró su máxima expresión con Sabelio de Libia, (260 d.C. ) Sabelio negó la doctrina de la Trinidad, sosteniendo que Dios es unipersonal, y que los nombres Padre, Hijo, y Espíritu Santo simplemente designan a la misma persona en capacidades diferentes. Como el Padre, Dios creó el mundo; como el Hijo, lo redimió; como el Espíritu Santo, santificó a los elegidos. Estos tres, él decía, no son diferentes personas. En tiempos modernos, esta doctrina ha sido enseñada por la Iglesia Pentecostal Unida y otros grupos religiosos que enseñan que el Padre y el Hijo son la misma persona .En el siglo II, los Docetistas  argumentaron que Jesús era un mero ser espiritual, sin cuerpo de carne; él sólo “parecía” ser humano. Más tarde, un monje llamado Arrio (250-336 D. C.) sostuvo que: “hubo un tiempo en que el Hijo no existía.”  Que el Padre lo creó. Los testigos de Jehová en la actualidad enseñan una noción parecida. Sin embargo, ésta es falsa.

La Biblia enseña el concepto de una Deidad. “Un Dios” (Efesios 4:6). “Pero para nosotros hay un solo Dios…” ( 1 Corintios 8:6 ). “Y Jehová será rey sobre toda la tierra: En aquel día el Señor será uno, y uno su nombre” (Zacarías 14:9 ). No hay otros dioses. “Yo soy el Señor, que es mi nombre y mi gloria no daré a otro (a Dios), ni mi alabanza a esculturas” (Isaías 42:8). El monoteísmo es la creencia en un Dios, en contraste al politeísmo, la noción de que existen varios dioses.

Incuestionablemente, la Biblia afirma el concepto del monoteísmo. En el primer mandamiento del Decálogo, Jehová ordena, “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éxodo 20:3). Otra vez, “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Deuteronomio 6:4).  O, “Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él” (Deuteronomio 4:35; Deuteronomio 4:39; 1 Reyes 8:60; 1 Crónicas 17:20; Isaías 43:11; Zacarías 14:9). En el Nuevo Testamento, Pablo dice que “Dios es uno” (Gálatas 3:20), mientras que Santiago anota: “Tu crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen y tiemblan” (Santiago 2:19). Por consiguiente, es claro que la singularidad de Dios, en algún sentido, es una verdad bíblica. La pregunta es— ¿qué quiere decir la Escritura por un Dios?

Reconocemos que hay tres personalidades que son Deidad. Hay una deidad, pero tres personas. Sabemos que  una se conoce como el Padre, otro como el Hijo y una tercera como el Espíritu Santo (Mateo 28:19). ¿Son estas tres personas realmente  una persona? ¿Cómo puede haber una sola Deidad, en tres personas compartiendo la Divinidad?

En primer lugar, hay que reconocer que la palabra “Dios” también puede ser traducida como “deidad.” El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo comparten esa cualidad, la naturaleza o forma llamada Dios.

Los judíos tuvieron problemas para entender esto. Cuando Jesús dijo: “Yo y el Padre uno somos “,  La palabra uno (hen)  no se refiere aquí a un uno numérico, sino a una unidad: Uno no en persona, sino uno en esencia o naturaleza “ los Judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle” (Juan 10:30-31). La primera vez que trataron de apedrearlo fue cuando dijo: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy” (Juan 8:58). Jesús reclamó para sí la Deidad. Los judíos querían apedrear a él por eso. “Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿Por cuál de esas obras me apedreáis? Los Judíos le respondieron, diciendo: “Para buena  obra no te apedreamos; sino por la blasfemia;  porque tú, siendo hombre, te haces Dios “(Juan 10:32-33).

En otra oportunidad  según relata el evangelio “Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.  Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios” (Juan 5:17-18). No podían entender que la Deidad puede estar compuesta por dos personalidades, una tomando sobre sí la humanidad, mientras que la otra personalidad estaba en el cielo.

Existen muchas indicaciones obvias de la distinción entre el Padre, el Hijo, y el Espíritu en el Nuevo Testamento. Por ejemplo, existe un caso claro en la escena bautismal de Cristo, donde Jesús está en el agua, el Padre está hablando desde el Cielo, y el Espíritu está descendiendo como paloma (Mateo 3:16,17). Luego existe el relato de Mateo de la “gran comisión” donde el bautismo es “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19). El término “nombre” (griego, onoma) significa llegar a ser de posesión de, y llegar a estar bajo la protección de, aquel en cuyo nombre un individuo es sumergido y su forma singular aquí probablemente enfatiza la unidad de los Tres santos. Sin embargo, el uso múltiple del artículo “el” antes de las palabras Padre, Hijo, y Espíritu Santo, según una regla muy conocida de la gramática griega demuestra claramente que el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son personas separadas, no simplemente tres manifestaciones de una persona).

Las Escrituras son muy claras en mostrar al Padre y al Hijo como dos personalidades distintas. Incluso cuando Jesús dijo: “Yo y el Padre uno somos” (Juan 10:30), vemos a dos personas. I = Jesús, y el Padre = Jehová. Jesús no dijo que él y el Padre eran una sola persona.

El lenguaje del Nuevo Testamento apunta a dos personas. Dios el Padre no es humano, sino divino. Jesús es divino, pero se hizo humano mediante su encarnación en un cuerpo humano. “Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo” (Hebreos 10:5). El evangelio de Juan es un buen libro que describe las tres personalidades que conforman el Dios o Deidad.

1.- “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16) Tenemos un dador y el que es el don. El que da no es el don; Por lo tanto, tenemos dos personas. .

2.-“Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo” (Juan 3:13) Juan nos muestra que Jesús ascendió al cielo después de que él vino del cielo. El Padre estaba en el cielo y el Hijo estaba en la tierra. Dos personas.

3.- “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.   Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí” (Juan 6:44-45) No se puede venir a Jesús (una persona) a menos que el Padre (otra persona) no lo atrae.

4.- “Entonces Jesús les dijo: Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, e iré al que me envió” (Juan 7:33). Si Jesús es el Padre, ¿a quién iba a ir? ¿Quién lo envió? ¿Cómo iba a ir a él si es esa persona?

5.- “Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que me envió” (Juan 8:16). Si Jesús es el Padre, él estaría solo porque sólo habría una persona presente. Si el Padre es otra persona, Jesús no estaría solo.

6.- ” Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.  Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí“(Juan 8:17-18). Jesús dijo: “Yo soy uno” y el Padre es el otro testigo. Uno más uno es igual a dos personas. El Señor citó un principio del Antiguo Testamento de testigos múltiples para una documentación legal. Él estaba refutando la acusación farisaica de que Su testimonio no era verdadero (versículo 13). Por consiguiente, dedujo que exactamente como la ley requería por lo menos dos testigos para establecer credibilidad, así el Señor no “está solo”; Él testifica de Sí mismo, y el Padre testifica de Él. Si Jesús es la misma persona que el Padre, ¡Su argumento no tiene sentido!

7.- Hay que mirar a los siguientes pasajes y ver que también hablan del Padre y del Hijo. Eso es dos personas. Juan 8:28 , 42 , Juan 10:36 , Juan 12:27-30 , 44 , 49 , Juan 14:10 , 15-17 , 23-24 , 26 , 28 .

8. En Juan 16:7-13 vemos al Padre (una persona), Jesús (una segunda persona) y el Espíritu Santo (tercera persona). Tres personas, pero una Divinidad o Deidad.

(9) Quiero considerar esta cita del evangelio de Mateo como otro ejemplo de distinción entre las personas que componen la Deidad “A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado…” (Mateo 12:32). El contraste aquí entre el Hijo y el Espíritu Santo claramente muestra que ellos no son idénticos en personalidad. Estos dos argumentos aseguran que Cristo no fue el Padre ni el Espíritu.”

Evidencia del Antiguo Testamento de la Pluralidad Divina

La doctrina bíblica de la Divinidad es progresiva. Con esto queremos decir que el concepto se despliega, siendo iluminado gradualmente desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo Testamento. Sin embargo, las personalidades múltiples de la Divinidad santa son claramente distinguibles en el Antiguo Testamento.

(1)La palabra Dios es encontrada en forma plural en muchos lugares cuando se refiere a Jehová, el único Dios verdadero.  Esta es la palabra ELOHIMEn el principio creó [bara–singular] Dios [Elohim–plural]…” (Génesis 1:1)”. “Una multiplicidad de personalidades en la Divinidad, implicada en el proceso creativo con el uso de los títulos ‘Dios’ (Génesis 1:1) y ‘Espíritu de Dios’ (Génesis 1:2), está involucrada en el trabajo creativo y redentor de Dios .

(2) Estas personalidades divinas son aludidas en los pasajes siguientes. “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” (Génesis 1:26). Esto no puede hacer referencia a los ángeles, como a menudo se sugiere, porque: (a) los ángeles mismos son creados (Nehemías 9:6; Salmos 148:2,5), no creadores; y (b) el contexto limita la creación a Dios (v. 27)]. Luego, “…el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal” (Génesis 3:22). “Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua…(Génesis11:7).“Descendamos” en el texto hebreo es plural, entonces el portavoz divino debe estar dirigiéndose a, y actuando en unión con, por lo menos otros dos. “Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?” (Isaías 6:8). Debo señalar que este pasaje con su contexto de Isaías fue señalado por el apóstol Juan como una clara referencia a Cristo pre- encarnado  “Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él “(Juan 12:38-41). Este pasaje lo utiliza Lucas en el libro de los hechos refiriéndose al Espíritu Santo  que habló a Isaías en (Isaías 6:1-10). “…Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo:” También debo llamar la atención a un pasaje claramente mesiánico mencionado por Zacarías “Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos”

(3) Otros pasajes numerosos revelan distinción de personalidades entre la Divinidad. En Génesis 18:21, Jehová, temporalmente asumiendo la forma de un hombre, visitó Sodoma. Analizando la maldad de ese lugar, este “Jehová” entonces “hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos…” (19:24). Dos personas claramente son denominadas “Jehová”. También observe Isaías 44:6, “Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios”.  El lenguaje de este versículo es aplicado a Cristo en Apocalipsis 1:17. En Zacarías 11:12,13, Cristo proféticamente dijo: “Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata. Y me dijo Jehová…”. Y además el Salmo 110:1, “Jehová [la primera Persona] dijo a mi Señor [la segunda Persona], Siéntate a mi diestra…”. Esto es solamente una muestra fraccional de la vasta cantidad de evidencia en el Antiguo Testamento de las personalidades plurales de la deidad.

(4) En Deuteronomio 6:4 encontramos nuevamente la unidad de Dios “…JEHOVA nuestro Dios, JEHOVA uno es”.  La palabra JEHOVA es YHWH y “Dios “ es ELOHIM. La palabra “uno” es echad la cual es usada como “una unidad”. El versículo dice literalmente “Jehová nuestro Elohim, es un Jehová unido” Esta palabra ECHAD es encontrada también Génesis 2:24, el cual se refiere al marido y a la esposa como “una sola carne” En el matrimonio hay una unidad de carne con dos personas. La Biblia enseña que “así  nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo” (Romanos 12:5) Hay solamente un cuerpo, pero el cuerpo está compuesto de muchos miembros. Por tanto, el concepto de que hay unidad en una pluralidad no es difícil de entender.

En el Antiguo Testamento, las palabras el,eloah, y elohim, de raíces relacionadas, son designaciones genéricas de Dios. El término del Nuevo Testamento es theos. Estas apelaciones, usadas con referencia al Dios verdadero, simplemente sugieren la naturaleza o cualidad de ser divino—deidad. La palabra “Dios” no es el nombre de una personalidad; es el nombre de la naturaleza, una cualidad de ser. Por consiguiente, cuando se dice que existe sólo un Dios, esto significa que: existe sólo una naturaleza divina. Existe un grupo unificado de rasgos o características que distinguen a una personalidad como “Dios”.

La Biblia muestra claramente que Dios se manifiesta en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Cada uno es una persona. El Padre no es el Hijo. El Hijo no es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo no es el Padre, sino que cada uno es la Deidad o Dios. Cada una posee la cualidad o naturaleza de la deidad. El Padre es divino.

Para nosotros los Cristianos tenemos un Padre llamado Dios “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”(Efesios 1:3), tenemos un Hijo llamado Dios “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino”(Hebreos 1:8)

aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,” (Tito 2:13)

Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra” (2Pedro 1:1)

Y un Espíritu Santo que es llamado Dios. “dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios”(Hechos 5:3-4).Cada uno comparte la forma, la naturaleza o la calidad de la Divinidad. –

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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