“El Tema de la Excomunión”

La iglesia del Nuevo Testamento es única y distinguible de muchas maneras. No hay un Papa o jefe terrenal que controla las iglesias locales como se hace en las estructuras de las denominaciones. Cada iglesia local es autónoma, gobernada  por  ancianos,  hombres que han cumplido con ciertos requisitos y son nombrados por la iglesia local (I Pedro 5: 1-4., Hechos 14: 23, I Timoteo 3, Tito 1:5).

La iglesia del Señor es esencialmente una institución espiritual que es “columna y baluarte de la verdad” (I Tim 3: 15). Sostiene y fundamenta  la verdad en la enseñanza del evangelio puro a los perdidos y en la edificación de los salvos (Efesios 4: 16., 2 Juan 9-11).

La iglesia de Jesús no tiene nombres humanos, como Bautista (referencia al bautismo), Metodista (idea de orden), o luterano (del nombre de  Martín Lutero). La iglesia de Jesús es simple y descriptiva y se  menciona como “la iglesia de Dios”, “la iglesia”, y “las iglesias de Cristo” (I Corintios 1: 2, Hechos 9: 31.; Romanos 16:16.). Otra de las características distintivas de la iglesia del primer siglo fue la práctica de la comunión limitada. Esto se observa, en primer lugar, en la  condición de compañerismo o comunión entre los cristianos  que “caminan en la luz” y en el acto de apartarse de cualquier miembro que “ande desordenadamente” (lo opuesto a “caminar en la luz”, Juan 1: 3-10, 2 Tesalonicenses 3: 6

Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros…. Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence.  Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano “(2 Tesalonicenses 3:1-15).

La enseñanza de  apartarnos  es explícita y no hay nada difícil de entender  en esta enseñanza. La palabra griega stello (apartar) significa “reducir a una persona”. Se traduce como “evitar” en Segunda de Corintios 8: 20.

“Andar” viene del griego  peripateo “significa todo el rumbo de las actividades de la vida individual”). La “forma” de la palabra en 2 Tesalonicenses 3: 6 es peripatountos . Por lo tanto, de acción continua que está siendo descrita en relación con “ande“, ambas palabras sugieren enfáticamente un rumbo constante o estilo de vida. “Desordenadamente” es de ataktos y tiene el significado básico de “(soldados que no  mantienen su rango)”. “Todo” (pantos) muestra que no hay excepciones y “hermano” es (adelphou) se refiere a la relación espiritual. Lo que Pablo está enseñando es un “mandamiento”  por la autoridad  en el nombre de Jesús (Colosenses 3: 17, Mateo 28: 18, Hechos 4: 7-12).

Hay un campo determinado de  conducta y ese es el evangelio de Jesús.  “Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?”  “(Gálatas  2: 14).

Esto es lo que se entiende por “según la enseñanza que recibisteis de nosotros” (2 Tesalonicenses  3:6, compare con “y si alguno no obedece a lo que decimos  por medio de esta carta, a ese señaladlo…” en el versículo 14). El evangelio es una autoridad y debe ser obedecida por todos los cristianos

El acto de apartarse  del pecado practicado se enseña en muchos lugares. La enseñanza de 2 Tesalonicenses 3: 6 y 14  se encuentran en diferentes formas en muchos pasajes:

1.-El hermano  que ha pecado en contra  otro y no se haya arrepentido es “como un hombre gentil y publicano”, dijo Jesús (Mateo 18: 17).

2.-Los que causan divisiones en contra de “la doctrina” han de ser “señalados” y “evitados”, dijo Pablo “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos”(Romanos 16: 17).

3.-El hombre que cause divisiones (el que forma una fracción) debe ser “rechazado

Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo” (Tito 3: 10, 11).

4.-Un hijo de Dios que es  inmoral  debe ser “entregado a Satanás”, “quitado” y “apartado” y  añade Pablo en  la enseñanza “Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis” (I Corintios 5:11). Por lo tanto, no hay absolutamente ninguna duda  sobre la cuestión de la separación de alguien que ande desordenadamente. En  2 Tesalonicenses 3: 6, 14, Pablo instruye a la iglesia  en Tesalónica como lo hace a la iglesia en Corinto “el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús” (I Corintios 5:5).

En el acto de apartarse   (2 Timoteo 2: 16-20, I Corintios 5: 9,) la iglesia (la congregación) se aparta y  en la mayoría de los casos, los ancianos o los varones en caso que no hubiere ancianos establecidos aún, hacen una declaración formal a la Iglesia y la Iglesia hace la acción de retirada al conocer al miembro que vive en el pecado (a menudo mediante una carta como instrumento). Tal persona señalada no debe tener parte en la adoración pública o en cualquier actividad de la iglesia local. Las personas deben comprenden que  no deben estar en compañía  de tal persona y deben retíralo  de las actividades sociales de la iglesia local (I Corintios 5). Sin embargo, ellos deben “amonestar” a la persona señalada como a un hermano y no tratarlo antagónicamente (2 Tesalonicenses 3. 15).

El propósito del apartamiento de la iglesia no es un acto de venganza (2 Tesalonicenses 3: 15). No se practica el castigo corporal o físico (los actos atroces de la histórica catolicismo ni siquiera se asemejan a las enseñanzas de las Escrituras).

El apartamiento se hace para mantener el honor y el respeto de la autoridad bíblica (Colosenses 3: 17; 2 Tesalonicenses 3:6). El acto ha sido diseñado para mantener la pureza de la iglesia local (I Corintios 5: 6, 7) y el respeto del mundo. (Hechos 5: 1-11). El acto está destinado a salvar también a los vivos del pecado (I Corintios 5: 5).  (En 2 Corintios 2: 6, la referencia es  hecha del  hombre del capítulo cinco de la primera carta a los Corintios, el hombre que vivía en fornicación pero que ahora se había arrepentido, como resultado de la separación enseñada y practicada).
¿De quienes debemos apartarnos? Como se ve, de los que se apartan y viven en rebelión (ataktos,  y andan desordenadamente “,” 2 Tesalonicenses 3: 6. Hay casos específicos mencionados de caminar desordenadamente. “no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno”, (2 Tesalonicenses 3:.11, 12, I Timoteo 5:8). La persona inmoral y los que causan división se dan como ejemplos (I Corintios 5; Romanos 16:16, 17). El borracho, avaro, idólatra, ladrón, y maldiciente son sujetos de disciplina  (I Corintios 5: 9-11). Incluso un anciano dirigente de la iglesia que se niega a arrepentirse debe ser “reprendido delante de todos, para que los demás también teman” (I Tim 5: 20).  Los que profesan ser cristianos y practican el pecado y se niegan a arrepentirse. Las personas respecto de las cuales existan pruebas de sus pecados (I Corintios 5:1 I Timoteo  5: 19).

Existe la obligación expresa de “no estar en compañía de” y “con tal persona no comer” (I Corintios 5: 11. ” no comer” Es probable que se refiere a la práctica común en el oriente de compartir una comida común como una indicación de  unión y aceptación). Todo contacto no está prohibido, siempre que el contacto sea para “amonestar” (2 Tesalonicenses 3. 15). El propósito de esto es que aquella persona sea señalada y se avergüence “a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence” (2 Tesalonicenses 3: 14.). Presupone un  retiro de una asociación anterior. Los primeros cristianos eran muy unidos y con frecuencia estaban juntos (Hechos 2: 42, 46).

La circunstancia de apartarse de los tales como ya se ha notado, es la práctica del pecado y la prueba del pecado. También está la falta de voluntad para arrepentirse del pecado o los pecados. Por amor a aquel en el pecado y el deseo de eliminar cualquier influencia de fermentación en la iglesia, debe haber esfuerzos para enseñar, restaurar, e instar a los que yerran a hacer la corrección. Incluso el hombre que cause divisiones (fraccione la iglesia y gane seguidores) es tener la “primera y segunda amonestación” (Tito 3: 10, 11, esto demuestra que, en algunos casos, hay un sentido de urgencia en la acción). La enseñanza y la advertencia debe ser practicada por todos (I Corintios 5:4, 5).

El compañerismo  o comunión entre los santos fue un asunto cuidadosamente considerado por la iglesia primitiva como lo vemos en el contenido del Nuevo Testamento  “Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo.  Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús”(Hechos 9:26, 27). Hubo “cartas de recomendación” para introducir a los cristianos desconocidos a una nueva iglesia, proporcionadas por la iglesia donde solía ser miembro (2 Corintios 3: 1, una práctica que a menudo se olvida, incluso por algunas iglesias de Cristo hoy en día. Hay iglesias, sin embargo, que siguen siendo la iglesia del Señor, esforzándose por hacer todo lo mandado, incluido el separarse de todos aquellos no que no andan conforme al evangelio recibido.

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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