El Papa, ¿El Vicario de Cristo?

Millones de personas alrededor del mundo creen que el Papa “Es el vicario de Cristo en la tierra”. La palabra vicario se define …”una persona que actúa en lugar de otra” ¿ Autoriza la Biblia tal convicción y posición?  Una posición de tal magnitud y trascendencia debe de tener una clara base en las Escrituras.  Sin embargo, en NINGUNA parte la Biblia habla de este oficio, de sus requisitos , funciones o deberes  de un Papa terrenal. Si no está convencido búsquelo por usted mismo: Jesús nunca estableció un vicario para que lo representara aquí en la tierra.  Tampoco lo hizo Su iglesia.

Los Católicos creen que Pedro fue el primer Papa y que está autoridad pasó por designación divina de Pedro a los Papas que le sucedieron .  Sin embargo, la iglesia Católica no puede establecer una clara cadena de Papas durante los primeros 600 años después de Pedro.

Tertuliano, Franeo, Eusebio, Jerónimo y otros historiadores difieren en sus libros acerca de los supuestos sucesores de Pedro antes de Bonifacio III. En el año 606 Bonifacio III fue declarado “Obispo Universal” por el emperador romano Focas. Señalar  600 años después de Cristo  un Obispo Universal y reclamar que fue instituido por Cristo  es una barbaridad. 

La pregunta es ¿Cuándo estableció Cristo el cargo de Papa o Vicario?   La  respuesta categórica  de todos aquellos que examinan cuidadosamente tanto las Escrituras como la historia de la iglesia del primer siglo es que Cristo no estableció el cargo de Papa ni la iglesia del primer siglo lo hizo.  Esto ocurrió mucho tiempo después y por lo tanto carece de autoridad.

 En el año 1439 en el concilio de Florencia se decretó lo siguiente : También decretamos que la santa sede apostólica y el Pontífice Romano es el sucesor de San Pedro el príncipe de los apóstoles y el verdadero vicario de Cristo y la cabeza de toda la iglesia y el padre y el maestro de todos los Cristianos; y que él en la persona del bendito Pedro, nuestro Señor Jesucristo le ha confiado el poder para alimentar, dirigir y gobernar la iglesia universal de acuerdo a lo acordado en los hechos de  los consejos generales y en los cánones sagrados.

A continuación cito (Guía de Doctrina Católica, Pág. 62) la cual declara lo siguiente: “ El Papa es supremo juez en todas las materias de fe y moral y sus pronunciamientos de estas materias tienen la garantía de infalibilidad”.  También citaré lo que sobre este tema trata la (Enciclopedia Católica, Vol. XV, Pág. 126) cito: “ Ahora, por lo tanto, declaramos, decimos, determinamos y pronunciamos que toda criatura humana le es necesario para ser salvos estar sujetos a la autoridad del Pontífice Romano”

Dios dice que “  Cristo es cabeza de la iglesia”  (Efesios 5:23)  “… así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador “.    Jesús dijo de si mismo después de ser resucitado  “ …Toda potestad me es  dada en el cielo y en LA TIERRA (Mateo 28: 18).    Jesús no solo tiene toda autoridad en el cielo sino también la tierra.

(Efesios 1:22-23)  “y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,  la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.” (Colosenses 1:18)   “él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;”

Las cartas de Pablo a las congregaciones de Efeso y los Colosenses fueron escritas por el Apóstol entre los años 62 y 64 D. C. habían pasado cerca de 30 años de la ascensión de Cristo.  Por las cartas podemos ver que “la cabeza visible en la tierra era Cristo y no Pedro”

Y en la Biblia se puede leer que los Cristianos creyeron y enseñaron que era necesario para la salvación estar sujetos a la autoridad de Cristo.

( Hechos 4:12)  “ Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

(Hebreos 5:9)   “y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;

(2 Juan 9)  “ Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.”

Además la sucesión apostólica sobre la cátedra del apóstol Pedro, concluye según la tradición católica en que fue el obispo de Roma durante 25 años. Esta tradición carece de base Bíblica o histórica, ya que Pedro, excepto en su muerte, no estuvo en Roma, a saber por todas las cartas de Pablo en la Biblia, en las que cada vez que se refiere a los hermanos de la capital del imperio, nunca hace mención de él.

Una supremacía de Pedro como jefe de la Iglesia sobre los demás apóstoles no es lo que muestra cuando en Jerusalén se reunieron, como lo señalan  las Escrituras en (Hechos 15:13-22) “ los apóstoles y ancianos y toda la iglesia” de aquel lugar para tratar el asunto de la circuncisión y el guardar la ley de Moisés para ser salvo los gentiles .Las palabras de Jacobo fueron las finales siendo aceptadas por todos.

A Pedro no se le otorgó supremacía sobre los demás apóstoles, a ellos se les dio la misma autoridad “para atar y desatar” (Mateo 18:18)  “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.”

A Pedro se le dio “ las llaves del Reino” . La palabra “llave” significa autoridad para entrar, y “ Pedro junto con los 11” predicaron el primer sermón del evangelio en el día de Pentecostés. Ese día como tres mil personas fueron añadidas a la iglesia ( Hechos 2:14, 36-38, 41,47)

El evangelio de Lucas relata una disputa que hubo entre los discípulos sobre ¿quién de ellos sería el mayor? Indudablemente que este relato que nos proporciona el evangelio de Lucas y el de Mateo nos ayuda a comprender mejor este tema.

Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.  Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;  mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.  Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.   Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.  Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,   para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.” ( Lucas 22:24-30)

La madre de Jacobo y Juan fue donde Jesús a pedirle que le diera a sus hijos una posición de honor. Este tal vez era el mejor momento para aclarar el asunto a todos y establecer definitivamente al que tendría la supremacía sobre el resto.  El evangelio de Mateo cita:   “

Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.  El le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.  Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos.  El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.  Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos.  Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.  Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,  y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;  como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”  (Mateo 20:20-28)-

Sabiendo a estas alturas de la historia y de la interpretación de las palabras del Señor en Mateo 16:13-20; Marcos 8:27-30; Lucas 9:19-21: ...tu eres Pedro (Gr. petros, piedra), y sobre esta roca edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella...” en referencia a la fe de Pedro en Cristo como el Hijo de Dios, revelada por el Padre,  Esto último fue enseñado por la inmensa mayoría de obispos de los primeros siglos, sobre todo por los de mayor relevancia en la enseñanza de la sana doctrina de la Iglesia, además del propio Pedro en su primera carta en el capítulo dos. Si fuese Pedro y su sucesor el jefe de la Iglesia, ¿cómo es que la iglesia de Roma se ha desviado tanto de la sana doctrina? No hubiera sido así si ese planteamiento romano fuese el verdadero.

¿Cuál fue la roca de su fundamento?

Para determinar la identidad de la roca debemos determinar la confesión a la cual se refiere.  Pedro había confesado de Cristo lo siguiente: “Tú eres el Cristo el hijo del  Dios viviente” Mateo 16:16.  Jesús inmediatamente dijo a Pedro “Y yo también te digo, que tú eres Pedro….” Luego Cristo promete edificar su iglesia sobre esta roca.  Por lo tanto la palabra roca podría referirse   a Pedro o a Cristo.  Muchos han sido llevados a creer que tiene referencia a Pedro ya que la palabra “Pedro” significa una roca o piedra.  Pero en el lenguaje original no permite esta interpretación porque  ambas palabras griegas usadas en este texto son diferentes” Tú eres Pedro (PETROS); género masculino, y sobre esta roca (PETRA); género femenino, edificaré mi iglesia. ¡Este hecho debería aclarar este asunto!

La roca (PETRA) en que está construida la iglesia es el hecho de que Jesús es “el CRISTO, el hijo del Dios vivo” Mateo 16:16.  Pedro entendió esta verdad y así lo manifiesta en su carta de 1Pedro 2:6-7 “ …..He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en Él, no será avergonzado” citando al profeta Isaías 28:16 y aplicándolo a Cristo.

Para vosotros , pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon ha venido a ser la cabeza del ángulo y : Piedra de tropiezo, y roca ( Petra) que hace caer” .

Nuestro Señor Jesucristo aplicó esta profecía del Salmos 118:22 a sí mismo en  Mateo 21:42 explicando la parábola de los labradores malvados (Mateo 21: 33-46).  “…. Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en la Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores , Ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos….

También lo aplicó Pedro en su defensa ante el concilio de judíos en Jerusalén. “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo, Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” Hechos 4:11-12

Cristo es el único fundamento de la iglesia.  Así  lo expresó el apóstol Pablo en su carta a los Corintios “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1Corintios 3:11).

Escribiendo a los Efesios, Pablo expresa:” edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”  (Efesios 2:20)

Ni los continuadores de la obra de los apóstoles, que aparecen en la Biblia, como Lucas, Timoteo, Tito, Bernabé, etc. ni los primeros padres de la Iglesia han enseñado nunca la primacía del obispo de Roma, de los que menciono a algunos:

San Agustín obispo de Hipona, en su comentario sobre la primera epístola de Juan, explica la confesión de Pedro: …¿Qué significan estas palabras: edificaré mi Iglesia sobre esta roca? Significan: Edificaré mi Iglesia sobre esta fe, sobre esto que me dices: Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo. Y en uno de sus famosos sermones predicaría Agustín de la siguiente forma: Tu eres Pedro, y sobre esta roca, (piedra) que has confesado, sobre esta roca que tú has reconocido confesando: Tu eres Cristo, el Hijo de Dios vivo, edificaré mi Iglesia; sobre Mi mismo, que soy el Hijo de Dios, la edificaré; y no sobre ti. Con esta afirmación de Agustín podemos comenzar exponiendo lo que en su época era la común fe entre la Iglesia de los primeros padres, como también San Ignacio, obispo de Antioquía, 98 a.C., San Jerónimo, San Hilario de Poitiers, San Cirilo, San Ambrosio de Milán, San Juan Crisóstomo, y los demás mostraban en el Concilio de Calcedonia una misma fe sobre la confesión de Pedro, y el obispo de Roma no tenía ninguna supremacía sobre los demás.

Policarpo, obispo de Esmirna, 155 d.C. Iglesia de Esmirna, conoció a un Juan (posiblemente al apóstol) discípulo de Jesucristo. Defendía en sus escritos la encarnación de Jesús. Se reunió varias veces con el obispo de Roma, Aniceto, con respecto a la fecha de la Pascua. No había supremacía del obispo de Roma.

Pedro nunca fue revestido con títulos supremos.  Nunca fue llamado  “El Papa, Vicario, Santo Padre” Jesús mismo enseño: “ Y no llaméis PADRE vuestro a Nadie en la tierra, porque uno es vuestro padre, el que está en los cielos.  Ni seáis llamados maestros, porque uno es vuestro maestro, el Cristo”  (Mateo 23:9-10)

Pedro exaltó a Cristo y le  reconoció como el pastor de las ovejas, así lo manifiesta en su carta  (1Pedro 2: 24-25)   “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.   Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.”

(1Pedro 5:4)  “Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria

Los Católicos sostienen que Jesús hizo a Pedro el Pastor de las ovejas cuando le dijo que apacentara sus  ovejas

( Juan 21: 15-17)   “Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.
Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas“.

Pedro era un apóstol y por lo tanto, tenía un importante papel que cumplir de “apacentar y edificar a los hermanos

(Lucas 22:31-32) Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;  pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.  El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.

Jesús conocía su debilidad y que le negaría, sin embargo el Señor animó a Pedro a que se levantara de sus errores y cumpliera su labor de apóstol, al cual Jesús le había llamado. Eso es lo que significa este pasaje, un hombre que había fallado y que estaba muy arrepentido de su actuar y que es restaurado nuevamente a su fe y oficio.

Pedro rehusó la alabanza en la casa de Cornelio (Hechos 10:25-26)   “Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró.  Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre.

Pedro era un hombre casado ( Mateo 8:14-15)  “ Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre.  Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía.

(1Corintios 9:5)  “¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?”

Pedro fue un hombre que aceptaba la exhortación.  En una oportunidad fue amonestado por el apóstol Pablo en presencia de los Cristianos en Antioquía

(Gálatas 2:11-14)  “ Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?”

Es increíble que pueda haber tanta ceguera espiritual para no darse cuenta que el que los Católicos señalan como el primer Papa nada se compara con el oficio creado por esta institución religiosa en la persona de los Papas que a su juicio existieron y existe hoy en día. El apóstol Pablo señala claramente los oficios que fueron dados por el mismo Jesucristo a la iglesia. Nadie tiene el derecho de crear nuevos oficios.

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,  a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,  hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;  para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,  sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,  de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor“.  (Efesios 4:11-16)

Las iglesias de mayor relevancia en aquel entonces eran  la de Jerusalén, Antioquía, Alejandría, Roma, y Constantinopla, y sus obispos los más influyentes en los concilios. Finalmente dos de ellos se auto proclamaron   superiores a los demás, el de Roma y el de Constantinopla, los cuales se excomulgarían entre si dando lugar a las dos iglesias, Católico Romana y Ortodoxa Griega. De aquella división final surgiría el comienzo del papado y una desvirtuada visión del apostolado y del gobierno de la Iglesia que perdura en esta institución hasta nuestros días; y la rivalidad entre estas iglesias también.

El Testimonio escritural es claro al especificar que el apóstol Pedro no pudo haber sido un Papa . Y si Pedro no se le dio una posición de supremacía, entonces toda la superestructura del catolicismo se derrumba. Use su Biblia y siga las amonestaciones de las Escrituras.

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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