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“El Liderazgo De la Mujer En La Iglesia”

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La Biblia ha hecho más para exaltar la feminidad que cualquier otro libro que jamás se haya escrito. En donde la Biblia ha llegado el estado de la mujer ha mejorado.

Las mujeres son “coherederas de la gracia de la vida” junto con los hombres (1Pedro 3:7). Pablo escribió: “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”. En el asunto de la salvación, los hombres y mujeres son iguales.

Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa” Gálatas 3:28-29

Pero la Biblia distingue entre los roles de los hombres y de las mujeres. La cabeza de la mujer es el hombre (1 Cor. 11:3). En cuanto a la enseñanza en la iglesia, las mujeres también enseñan pero dentro de lo establecido por Dios.

Priscila ayudó a su marido a enseñar a Apolos privadamente Hechos 18:26
Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios.”

Felipe tenía cuatro hijas vírgenes que profetizaban Hechos 21:9 “Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban”

A las mujeres mayores se les manda a enseñar a las mujeres más jóvenes.
Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” Tito 2:3-5

Sin embargo, no hay relato bíblico de que estas enseñanzas se hicieran públicamente en presencia de toda la asamblea ya que Pablo señala lo siguiente:

La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” 1Timoteo 2:11-12

vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice” 1Corintios 14:34

A Las mujeres se les prohibió predicar en público, servir como ancianos o pastores y tomar el liderazgo en la obra de la iglesia . Las mujeres no sirvieron como ancianos o pastores y diáconos, es fundamental tener en cuenta los requisitos que se exigen para estas funciones y que fueron dirigidas a varones solamente:

“Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio… Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez…Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas . ” (I Timoteo 3:1-12, ver también Tito 1:5-9)

Tenga en cuenta que para ser un obispo ” es necesario”. Uno de estos requisitos esenciales es que un anciano debe ser “marido de una mujer”. Esto no sólo descarta a los adúlteros y los polígamos, sino elimina a las mujeres. ¿Cómo puede una mujer ser el marido de una mujer, ya que la homosexualidad es condenada como en otros lugares (Romanos 1:21-32)?

En cuanto a las mujeres diáconos, es cierto que la frase “deben ser” está el formato en cursiva en la mayoría de versiones. Esto indica que las palabras no están explícitamente presentes en el original, pero los traductores si pensaron que estaban implícitas. En este caso particular, están necesariamente implícitas, ya que Pablo dice: ” los diáconos asimismo…honestos etc.” La palabra “Asimismo” exige que las cualificaciones y el papel de los diáconos sean similares a aquellos que son para los ancianos, pero ¿de qué manera? Los requisitos son diferentes. Los roles son diferentes. La similitud radica en la necesidad de ambos. Así como los ancianos “deben ser” ciertas cosas, los diáconos “también debe ser” ciertas cosas, aunque las calificaciones y las funciones son diferentes.

Dicho esto, el argumento en contra de las mujeres que sirven como ancianos o pastores se aplica también para los diáconos, porque Pablo dice: “Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.” Se trata de un mandamiento. Por lo tanto, ¿cómo puede una mujer cumplir con esta calificación?

Algunos sostienen que el versículo 11 da calificaciones para las “diaconisas”. La fuerza de este argumento se deriva de la ambigüedad de la palabra griega para “esposas”. De hecho, no hubo palabra única para “esposas” en griego, la lengua en la que el Nuevo Testamento fue escrito. La palabra traducida como “esposas” en la Reina Valera y NKJ ( New King James) es realmente la palabra “mujer”. En griego, lo que se tiene que mirar es el contexto para determinar, si ” mujeres ” o “esposas” es el significado.

En este caso particular, si Pablo pretende dar un título específico a mujeres diáconos y diáconos varones, ¿por qué no se refirió a los diáconos mujeres y luego a los diáconos hombres? Él sólo se refiere a las mujeres y los diáconos. Pablo no los trata como títulos paralelos con un conjunto específico para las mujeres y el otro específico para los hombres. En cambio, él da las cualificaciones a las mujeres, y luego se da a los diáconos. La falta de tratamiento paralelo en el contexto sugiere que los sujetos no eran paralelos. En cambio, estos deben ser entendidos como los requisitos para las mujeres de los diáconos, o sus esposas.

Es cierto que a Febe se le llama “diaconisa” en Romanos 16:1 sin embargo, esto no necesariamente significa que ella llenó una oficio especial de mujeres “diácono”. Esto se hace más claro cuando se comprende un poco acerca de la palabra griega para “diácono”, que es “diakonos”: Nuestra palabra “diácono” es una copia directa de la palabra griega, una transcripción. La mayoría de las veces se traduce como “siervo”, o “ministro”. Era una palabra genérica que se utiliza para referirse a alguien que sirve, o se ocupa de otro. En algunas ocasiones, se refiere a un oficio especial, o posición dentro de la iglesia, cuyo principal propósito es servir a la iglesia de alguna manera especial.

Observe cómo los ancianos y los diáconos son reconocidos por separado de los otros santos en la iglesia de Filipos -. Filipenses 1:1-2 “Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos”

Observe también la referencia a “la posición de obispo”, con su “obra” especial – I Timoteo 3:1-2 Los diáconos. de nuevo lo encontramos en paralelo con los ancianos en este contexto, por lo que también mantienen posiciones con trabajos especiales. Esta conclusión es necesario debido a la implicación de la palabra , “asimismo” en I Timoteo 3:8.

Dicho esto, debemos preguntarnos si el contexto de toda la Biblia apoya que Febe sea una mujer diácono, o una sierva de la iglesia. ¿Era un funcionario especial, o un servidor común como todos los cristianos han de ser? Este es el único pasaje que sugiere un papel tan especial. Ya que está solo, sin acompañamiento, y se podría traducir en ambos sentidos. De hecho, la mayoría de las traducciones traducen la palabra aquí como “siervo”, en lugar de “diaconisa”.

La mujer no debe enseñar a los hombres en público como evangelistas, esto es estrictamente prohibido en las Escrituras ya sea como evangelista, pastor o ministro.

“La mujer aprenda en silencio con toda sumisión. Y no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva. Y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. ” (I Timoteo 2:11-14)

No sólo no están las mujeres “para enseñar o tener autoridad sobre el hombre”, sino para “aprender en silencio con toda sumisión”. Esto les impide la enseñanza pública. Tenga en cuenta que esto no se basa en la cultura de la época de Pablo. Su razón surgió del orden establecido por la creación y la caída del hombre “Porque Adán fue formado primero, después Eva. Y Adán no fue engañado, sino la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.” Este aspecto del papel de la mujer es tan universal como la mujer de dar a luz.

Pablo dio instrucciones similares a las mujeres de Corinto para no hablar durante la asamblea (I Corintios 14:34-35). Una vez más, Pablo compara estas declaraciones a los “mandamientos de Dios”, que todas las personas espirituales deben “reconocer” (I Corintios 14:37). “Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señor”

Aunque las mujeres no tienen las funciones públicas de liderazgo, esto tiene poco o ningún impacto en lo que pueden hacer para el Señor y para su pueblo. Tenga en cuenta las calificaciones que Pablo da a las viudas que han de tener en el cuidado permanente de la iglesia:

“Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido, que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra.
Pero viudas más jóvenes no admitas; porque cuando, impulsadas por sus deseos, se rebelan contra Cristo, quieren casarse, incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe.
Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran.
Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia. ” (I Timoteo 5:9-14)

Estas son las grandes cosas que las mujeres pueden lograr , observe el tremendo impacto que una mujer tenía en la iglesia primitiva – Hechos 9:36-42.

“Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía.
Y aconteció que en aquellos días enfermó y murió. Después de lavada, la pusieron en una sala. Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, a rogarle: No tardes en venir a nosotros.
Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas.
Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó.
Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva. Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor”

Las mujeres pueden hacer grandes cosas y tienen gran influencia en muchas personas. ¿Por qué cree que las esposas de los diáconos tienen que tener cualificaciones también? ¿Por qué cree usted que los ancianos y los diáconos deben tener esposas? Hay algo que las esposas proporcionan a estos hombres – que los hace completos de otra manera no son aptos para servir de otra manera.

Los hombres y las mujeres tienen diferentes roles dados por Dios y en ninguna manera las obras que la mujer realiza en la iglesia es inferior o menos valiosa en comparación con la de los hombres.

Si vemos a los hombres como superiores a las mujeres por el simple hecho de que los hombres tienen la responsabilidad de la dirección principal y publica en la iglesia , entonces todavía estamos pensando como carnales, inmaduros gentiles, y paganos.

La primera aparición de Jesús después de la resurrección no fue a los hombres, sino a una mujer que había sido antes pecadora, a María Magdalena (Juan 20.11–18). Las primeras personas en proclamar el mensaje de la resurrección de Jesús fueron mujeres (Lucas 24.9).

“y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás”

Debemos hacerse notar, no obstante, que no fueron ellas las primeras en hacer público este mensaje. El primero en hacer partícipes a otros del mensaje de la resurrección públicamente, fue Pedro, y lo hizo el día de Pentecostés junto a todos los apóstoles (Hechos 2.29–32; vea Lucas 24.44–47).

El Nuevo Testamento no incluye una sola palabra que fuera proclamada por mujeres en
reuniones públicas, ni que fuera escrita por ellas. Jesús escogió hombres como apóstoles suyos, como sus representantes personales. La propagación del evangelio es la
historia de hombres que van a todo el mundo a proclamar públicamente el mensaje de la salvación que hizo posible la muerte de Jesús. Esto no significa que las mujeres no enseñaran como lo hemos señalado anteriormente sino que, según lo que está escrito, toda proclamación en público de la palabra, fue hecha por hombres, incluso cuando fue necesario nombrar a algunos para servir a las mesas, los apóstoles señalaron que la asamblea debía escoger a siete varones. Hechos 6:3

“Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo”

También tenemos que señalar que los profetas y maestros de la iglesia de Antioquía eran hombres; a través de ellos el Espíritu reveló que Bernabé y Pablo eran los que habían de ir al campo misionero (Hechos 13.1–2).

“Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado”

El mismo caso ocurre en Jesús, el Nuevo Testamento consigna una lista de mujeres que le sirvieron a Jesús y a sus apóstoles durante su ministerio personal. A pesar de esto Jesús no envió mujeres a enseñar ni les permitió ir con él y con los apóstoles.

“Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él, y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios, Juana, mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus bienes.” Lucas 8:1-3

“También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé,
15:41 quienes, cuando él estaba en Galilea, le seguían y le servían; y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén” Marcos 15:40-41

No hay ningún prejuicio en función de raza, sexo o clase en Jesús. Todos son uno en Jesús. Por otra parte, sabemos que los hombres y las mujeres perderán su identidad de género en la resurrección. Serán como los ángeles (Mateo 22:23-33)
“Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.”
¿Cómo puede haber inferioridad cuando no hay diferencia esencial y trascendente? Las mujeres y los hombres son esencialmente valiosos:

” porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios. .” (I Corintios 11:11-12)

Tampoco puede existir el uno sin el otro, aunque todo viene de Dios. Recuerde, “no es bueno que el hombre esté solo” al principio el hombre era incompleto en sí mismo. Fue sólo después de que Dios le dio Eva a Adán que Dios declaró que todo era ” bueno” (Génesis 2:18-21; 1:27-31). Sin embargo, los roles de cada uno es diferente en la iglesia y eso debe entenderse con toda humildad, especialmente es este tiempo en existe una reacción de la gente a lo que la Biblia dice sobre lo que las mujeres pueden y no pueden en la iglesia.

La lista es grande en las Escrituras de mujeres que sirvieron y trabajaron en la obra de Dios.

“Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús” Romanos 16:3
“Saludad a María, la cual ha trabajado mucho entre vosotros” Romanos16:6
“Saludad a Trifena y a Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. Saludad a la amada Pérsida, la cual ha trabajado mucho en el Señor.” Romanos 16:12

“Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor.
Asimismo te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.” Filipenses 4:2-3

Sin duda, las mujeres que laboraron junto con Pablo por la causa de Cristo, fueron mujeres de mucho valor y fortaleza. Ellas sirvieron junto con Pablo en la propagación del evangelio. Aunque esto es así, no debe llegarse a la conclusión de que ellas tuvieran autoridad sobre los hombres, en la obra, y en los actos de adoración de la iglesia.

Las mujeres de hoy día son siervas valiosas de Dios al preocuparse de las necesidades de sus familias y de otros. Ellas pueden enseñar la palabra de Dios en el momento y el lugar apropiados, pero no se les ha dado autoridad sobre los hombres. El liderazgo del hogar y de los asuntos religiosos ha sido siempre asignado a los hombres. De este modo, Dios ha hecho distinción entre los papeles de las mujeres y los de los hombres en su iglesia . Hay muchas cosas que se necesitan en el servicio al Señor que las mujeres pueden y deberían hacer, pero ciertas funciones han sido reservadas a los hombres y prohibidas a las mujeres.■

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About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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Un comentario to ““El Liderazgo De la Mujer En La Iglesia””

  1. Karla 17 mayo, 2013 at 14:00 #

    Totalmente en desacuerdo, Pablo menicona lo de “marido de una sola mujer” porque la ley PERMITIA LA POLIGAMIA, era algo muty normal en esos dias, al contrario de la mujer que era considerada propiedad del esposo o el padre y NO PODIA DE NINGUNA MANERA INCURRIR EN POLIGAMIA, ADEMAS 2 Tim. 2:2 CITA:

    “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”.

    ahora, la palabra “hombres” (anthropos) es genérico y significa “personas”; por eso, incluye tanto a las mujeres como a los varones.

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