EL Ladrón de la Cruz

El ejemplo de la conversión del ladrón en la Cruz es usado como base para desacreditar la necesidad del bautismo. Sin embargo, la Biblia enseña que su ejemplo es irrelevante por dos razones: primero, el ladrón vivió bajo un Pacto diferente que nosotros y en segundo lugar, el ladrón recibió la gracia y la misericordia de parte del Señor personalmente. Ahora veamos quién fue éste ladrón y qué cuenta la Biblia de su conversión.

¿Quién fue el “ladrón de la Cruz”?

El ladrón fue uno de los dos ladrones crucificados a ambos lados de Jesús. La Escritura da el siguiente relato de su conversión:
“ Entonces crucificaron con él a dos ladrones, , uno a la derecha, y otro a la izquierda. Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza. … lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él “ (Mateo 27:38 – 39,44)

Sin embargo, aprendemos más tarde que uno de los ladrones tuvo un cambio de corazón…
Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaban diciendo: “Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo, ¿Ni aun temes tú Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”. Entonces Jesús le dijo: De cierto te, digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”.( Lucas 23: 39-43)

El ladrón arrepentido, evidentemente, fue salvado por Jesús – y sin bautismo. Su salvación no puede ser cuestionada, ya que Jesús afirmó que el ladrón disfrutaría el Paraíso con Jesús. Pero, una pregunta lógica que resalta es que,”Si no fue necesario el bautismo para éste ladrón ¿Es entonces necesario para mí?”La respuesta bíblica es “sí”. Existen dos problemas fundamentales al suponer que el bautismo no es necesario para nosotros, simplemente porque el ladrón se salvó sin él.

Los Judíos creían que el Mesías aparecería milagrosamente para establecer el reino en la tierra. Nótese que los discípulos de Jesús tenían este mismo concepto equivocado aún antes de que Jesús ascendiera al cielo. “…Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo “ ( Hechos 1: 6). El ladrón cuando se refiere al reino, sin duda que tiene este concepto. “…acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”

Una respuesta basada en este concepto hubiera sido como si solamente estuviese refiriéndose a una salvación de carácter físico . Y es por esta razón que Jesús le dijo al ladrón arrepentido: “… De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” ¿Qué quiso Jesús decir con esto? Simplemente que ambos estarían ese día en el paraíso, un lugar en donde van las almas de los que han muerto. Jesús dijo esto para que no hubiera una falsa esperanza de un rescate de un reino físico. La palabra “paraíso no se refiere al cielo en este pasaje. Jesús no fue al cielo el día que murió. Después de su resurrección él dijo a María Magdalena, “No me toques ,porque aún no he subido a mi Padre…” ( Juan 20:17)

Diferentes Pacto o Testamento

Lo primero que debe observarse es que el ladrón vivió y se convirtió en un Pacto diferente que el que nosotros vivimos hoy en día. Hay claras diferencias entre el Antiguo y Nuevo Testamento. Notemos lo que la Biblia dice de nuestra salvación en este lado de la cruz:
En el libro a los Hebreos se lee lo siguiente: “ Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las trasgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive” (Hebreos 9: 15-17).

Nosotros vivimos después de la muerte del Testador y es por eso que vivimos en un nuevo pacto. El apóstol Pablo dice lo siguiente en Colosenses:
“SEPULTADOS con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios, que le levantó de los muertos. Y a vosotros , estando muerto en pecados y la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida ha hizo vivo juntamente con él, haber perdonándoos todos los pecados , anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,… Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo es de Cristo.” (Colosenses 2: 12-17)

Así, el Antiguo Testamento fue abolido cuando Cristo murió en la Cruz – “quitándola de en medio y clavándola en la cruz.”El resultado es que al ser retirado fue la eliminada la autoridad del Antiguo Testamento. Por lo tanto, la ley anterior al mandamiento sobre “comida”, “bebida” y “con respecto a fiestas o luna nueva o días de reposos” ya no es una obligación para las personas. Sin embargo, hoy en día vivimos bajo un Nuevo Pacto que nos manda ser bautizados. “¿En virtud de que Pacto vivió el ladrón?

El apóstol Pablo utiliza la analogía de una mujer vinculada a su marido por el matrimonio para ilustrar la transición entre los dos pactos.

Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida de su marido, ella se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriese, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera. Así también vosotros hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.” ( Romanos 7: 2 – 4)

En primer lugar, este pasaje enseña que el Antiguo Pacto terminó cuando Jesús murió, esto fue después del arrepentimiento del ladrón y su perdón por Jesús. En segundo lugar, debemos recordar que el bautismo simboliza nuestros deseos egoístas que “murieron con Cristo” (lea Romanos 6: 1 – 10). Por lo tanto, ¿cómo podría el ladrón haber sido bautizados en la muerte de Cristo cuando Cristo aún no había muerto ? El bautismo en el nombre de Jesús no fue mandado hasta después de su muerte. Fue mandado en la gran Comisión de Jesús, que se produjo después de la resurrección de Cristo (Mateo 28:18 – 20; Marcos 16: 15 – 16; Lucas 24:47). Por lo tanto, el ejemplo del ladrón no es válido para nosotros porque logró salvarse en virtud de una ley diferente, la ley anterior, cuando el bautismo del arrepentimiento y el perdón de pecados no habían sido mandados aún. Sin embargo, hay un poco más en esta historia.

Podríamos preguntarnos,”Por lo tanto, ¿cómo se salvó el ladrón? Él se salvo solo a través de la misericordia de Jesús.

Sabemos que Jesús tenía el poder de perdonar pecados mientras él estaba en la tierra. Perdonó los pecados de un hombre paralítico y una mujer en adulterio (Lucas 5: 18-26; 7: 36 – 50), y él incluso curó a un paralítico milagrosamente sólo para demostrar su deidad y poder perdonador de pecados. Jesús fue capaz y justificó en hacer esto porque es él que realmente nos va juzgar en el Juicio final (Juan 5: 22-30; Santiago 4: 10-12).

Pero ¿Qué significa todo esto? ¿Cuál es la aplicación? Puede una persona vivir una vida pecaminosa, alejada de Dios y en el último minuto arrepentirse y salvarse?”

Está claro que el ladrón fue perdonado de sus pecados por Jesús, . Pero, existe una diferencia clave entre él y nosotros. El ha prometido a todos en nuestro tiempo que “el que creyere y fuere bautizados será salvo” (Marcos 16: 15 – 16; 1 Pedro 3: 21). Sin embargo, no hay pasaje en la Biblia en que Dios prometa que uno pueda orar por el perdón y recibirlo . Simplemente no existe pasaje en las Escrituras que una persona pueda recibir la salvación haciendo solamente una oración. E ladrón vivió durante la época en la cual Jesús personalmente perdonó los pecados de diferentes personas. Nos hemos referido ya a algunos que recibieron tan grande gracia . Sin embargo, la importancia que tenemos nosotros ahora de obedecer lo podemos graficar en el ejemplo del rey Saúl y la siguiente declaración dada por Jesús, los cuales nos enseñan que Dios espera que se siga Su patrón en todas las cosas:
El Ejemplo del rey Saúl:

¿”Y Samuel dijo: ¿ Se complace Jehová tanto en los holocaustos y victimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová?? Ciertamente que el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación el la rebelión,, y como ídolos e idolatría la obstinación Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová , él también te ha desechado para que no seas rey. “” I Samuel 15: 22-23

Declaración de Jesús:
“No todos que me dice: Señor, Señor entrará el Reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿ no profetizados en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”.

Al concluir diremos que el ejemplo de ladrón es irrelevante por dos razones fundamentales. En primer lugar, bajo el Antiguo pacto, él no estaba sujeto al mandamiento del bautismo como nosotros lo estamos. En segundo lugar, fue un caso excepcional de la misericordia del juez de todos los hombres, Jesús. Dado que Jesucristo es el juez, es su prerrogativa de otorgar misericordia . Pero sólo porque hizo una excepción, no es algo que él lo vaya hacer con nosotros en El juicio final. Por otra parte, tanto el Antiguo y Nuevo Testamento nos da ejemplos de personas que no siguieron el Patrón de Dios que nos enseñan que la ira de Dios cayó a quienes deliberadamente desobedecieron a Dios, incluso con las mejores intenciones.
Por lo tanto, ¿Elijará usted no ser bautizado a pesar de que las Escrituras enseñan claramente sobre el rol esencial del bautismo en el plan de salvación? ¿Qué dice la Biblia que Dios ha prometido para aquellos que son culpables de desobediencia deliberada”? Hay sólo una respuesta de lo que Dios ha prometido,” El que creyere y fuere bautizado, será salvo ; mas el que no creyere será condenado.” (Marcos 16: 15 – 16). ¿Ha cumplido las condiciones de esta promesa?

El bautismo fue requerido en todas las conversiones del nuevo pacto. Aquellos que encuentran en la experiencia del ladrón arrepentido una excepción, para bautizar para el perdón de los pecados, lo hacen para justificar que el bautismo no se requiere para nosotros hoy. Para observar que el bautismo fue parte de la conversión , tome su tiempo y lea los siguientes pasajes en las Escrituras. ( Hechos 2.38, Hechos 8: 12-18, Hechos 10:47-48, Hechos 16:15, Hechos 16: 33, Hechos 18:8, Hechos 19:3-5, Hechos 22:16).

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About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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