“El Emocionalismo Religioso”

En muchos movimientos religiosos se está dado mucho énfasis a los sentimientos, las experiencias y la subjetividad en la religión. ¿Debemos seguir nuestros sentimientos como Autoridad o Guía de religión y de culto? ¿Son los sentimientos y las emociones una guía confiable en la religión?
¿Podemos saber que estamos bien porque nos sentimos bien? ¿Podemos confiar en la Biblia que nos guía en todo el servicio a Dios?

Las emociones humanas juegan un papel importante en nuestras vidas. Esto es natural y puede ser muy saludable. Pero todos somos conscientes de que a veces las emociones nublan el pensamiento de la gente, por lo que se hacen cosas que no se deberían hacer.
¿Podemos tener emoción sin caer en el emocionalismo? Creo que si.

Por “emociones” nos referimos a los sentimientos, las sensaciones, los estados de ánimo y emociones, como la excitación, ira, miedo, tristeza, odio, etc. Sin embargo, El emocionalismo es una especie de religión donde la gente depende más de lo que siente en su corazón que en lo que leen en la Biblia.

Por cierto debemos evitar caer en un formalismo religioso, otro mal que no es otra cosa que una completa falta de emoción en el culto y servicio. Debemos servir al Señor con todo nuestro corazón

Muchas personas Aceptan o rechazan algunas creencias religiosas sobre la base de la emoción. Creen en una iglesia, un predicador, o su doctrina, porque “se sienten bien”, independientemente de si tienen o no pruebas convincentes de que es la verdad lo que están practicando.

Algunos van más allá, se rebelan contra la necesidad del estudio y de comprobar todo en la religión. Ellos ven la fe como un “salto al vacío”, basada en los sentimientos.

Algunas personas han tenido experiencias emocionales que les convencieron de que son salvos. Tal vez asistieron a un “avivamiento” con música , predicación efusiva , aplausos, y oyeron a personas que dicen “sentir el Espíritu “. Tal vez las apelaciones emocionales los llevaron a “pasar adelante” y repetir una oración para salvación.

O algunos pudieron haber tenido una culpa o alguna otra necesidad emocional profunda, y oraron a Dios por ayuda. Entonces tal vez oyeron alguna enseñanza religiosa y asumieron que esta fue la respuesta de Dios. Tal vez recibieron una profunda sensación de paz y seguridad por lo que se “sintieron seguros” que fueron salvados.

Otros pudieron haber orado por sanación o alguna otra gran bendición. Tal vez alguien les dijo que “esperasen un milagro.” Tal vez hablaron sonidos que nunca habían hablado antes, por lo que la conclusión que llegaron que “hablaron en lenguas”. Esto puede dar una convicción emocional profunda que Dios les ha aceptado o que son “guiados por el Espíritu” para hacer ciertas cosas.

Algunos maestros religiosos le dicen a la gente que oren para saber la verdad y Dios responderá en forma de una sensación de calidez, paz, convicción, etc
Algunos llaman a esto un “ardor en el pecho.” Tales sentimientos naturales , los experimentamos en diversas circunstancias como cuando gana su equipo de fútbol o conoces a una chica bonita. Pero la gente llega a la conclusión de que Dios les está diciendo que el maestro y su mensaje eran de Dios. El resultado es que las creencias son aceptadas sobre la base de los sentimientos, y no de las pruebas bíblicas.

Fuertes apelaciones emocionales se utilizan para justificar ciertas prácticas, independientemente de lo que dicen las Escrituras.
La gente puede aceptar una doctrina, porque “mi madre querida (u otro ser querido) cree esto, y yo no puedo creer que está equivocada.”

¿Son los sentimientos una guía confiable en la religión?
¿Podemos estar seguros de que algo está correcto religiosamente sólo porque nos sentimos bien, o porque oramos y tuvimos una experiencia emocional?

Los sentimientos son una parte importante de la religión verdadera, sin embargo los sentimientos solos no son suficientes. El libro de los Hechos muestra que las personas gozaron de paz mental y de corazón solamente después que habían obedecido el evangelio. En Hechos 8:39-40 después de que el eunuco etíope recibió el bautismo, “siguió gozoso su camino.” Así también ocurrió con el carcelero de Filipos “ Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos. Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios. (Hechos 16:33-34)”

La experiencia emocional no puede reemplazar la palabra de Dios ni su obediencia. Hebreos 5:8-9 enseña, “Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen.” Saulo se sentía bien mientras perseguía a la iglesia (Hechos 26:9), “Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret”; ilustrando que los sentimientos pueden ser engañosos.

A las personas del los tiempos del Nuevo Testamento jamás se le dijo que confiaran en sus sentimientos u oraran por un “ardor en el pecho” para saber si una iglesia o creencia estaba bien o mal.

La única norma segura para una vida feliz y vencedora es la palabra de Dios (Salmos 119:105, 130)
“ Lámpara es a mis pies tu palabra ,Y lumbrera a mi camino”
“La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.”
Ahora, muchos han desechado el criterio objetivo de la palabra de Dios y la han sustituido por el juicio subjetivo de los sentimientos y las experiencias. La obediencia de la Biblia no es cuestión de seguir voces vacilantes dentro de nuestros corazones, confundiendo el impulso humano con el trabajo del Espíritu Santo. El conocimiento de Dios y la obediencia al evangelio trasciende nuestros sentimientos personales. Pablo enseñó que el Señor Jesús vendrá “para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesucristo (2Tesalonisenses 1:7-9) Conocer a Dios y obedecer el evangelio rebasa cualquier sentimiento personal y emociones para determinar nuestra fe y práctica.
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Muchas personas dicen haber tenido experiencias que los llevaron a “sentirse seguro” en sus creencias religiosas, sin embargo sus prácticas contradicen la Biblia . ¿Cómo saber cuando una sensación es realmente la voluntad de Dios? ¿Cómo puede usted estar seguro que su sentimiento es realmente de Dios? Algunos textos bíblicos nos señalan el cuidado que tenemos que tener con nuestros sentimientos y emociones.

Jeremías 17:9 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” ¿Usa Dios algo tan poco fiable para que nos lleve a la verdad?

Proverbios 28:26 – El que confía en su propio corazón es un necio. ¿Por qué? La razón es que los impulsos del corazón son poco fiables y a menudo conducen a un error. La Biblia confirma lo que todos realmente saben: que confiar en los sentimientos puede inducir a un error trágico.

Hechos 26:9 – Saulo de Tarso, realmente pensó que debía hacer muchas cosas en contra de Jesús. Estaba seguro de que tenía razón. Pero estaba equivocado, luego dijo lo siguiente en (1 Timoteo 1:12-15). “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.”

Jeremías 10:23 “-Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos” La orientación adecuada en la forma de vivir no se encuentra dentro del hombre. Viene de fuera del hombre. Es evidente que no podemos esperar encontrar la garantía de la verdad en nuestros sentimientos.

Las emociones no son ni buena ni malas por sí mismos, pero Dios nunca tuvo la intención de que nos guiaran o revelaran lo que es bueno o malo. Creer que podemos conocer el bien del mal orando por un sentimiento o siguiendo nuestras emociones es pervertir el propósito de los sentimientos y exponemos a todo tipo de prácticas fraudulentas.

Si no podemos saber el bien del mal, siguiendo nuestros sentimientos es que Dios nos dio la Biblia, las Sagradas Escrituras.

Romanos 10:17 – La fe viene por el oír y el oír por la Palabra de Dios. La fe no viene por sentimientos o orando por experiencias emocionales, u dejándonos guiar por ellas.

Salmos 119:105 –“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino” la palabra de Dios es una lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino. La Biblia (no los sentimientos) nos muestran la manera correcta para conducirnos (Salmo 19:7-11).

Hechos 17:2,3 – “Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo.”

¿Cómo hicieron los apóstoles para convencer a la gente de lo que estaba bien o mal? ¿Dijeron que oraran por un sentimiento de paz y seguridad? ¿Se organizaron reuniones emocionales con música excitante, gritando, aplaudiendo? No, simplemente motivado a la gente a ir a las Escrituras! (Véase también Hechos 28:23, 18:28, 17:17; 18:4; 19:8,9)

“Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas”

“porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.”

“Así que discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.”

“Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo, y persuadía a judíos y a griegos.”

“Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios. Pero endureciéndose algunos y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, se apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tiranno.”

1 Pedro 3:15 – También nosotros debemos convencer a la gente, no por decir que ellos sigan sus emociones, sino dándoles razones: la evidencia de la Palabra de Dios.
“sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”

Juan 20:29-31 –“Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron. Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre”. Las Escrituras fueron escritas para proporcionar la evidencia que la gente necesita para creer y ser salvos. Escritores de la Biblia hicieron milagros para probar que su mensaje era de Dios, pero ahora su mensaje y testimonio de aquellos testigos oculares de sus milagros se registra en la Escritura. Así que no es necesario ver los milagros hoy en día, creemos sobre la base del testimonio de la palabra escrita.

Hechos 17:11 –“Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Para saber si una enseñanza es verdad, debemos escudriñar las Escrituras diariamente, no orar por una experiencia emocional.

Gálatas 1:8-9, 1 Juan 4:1, 2 – Muchos falsos profetas están en el mundo, muchos hablan en nombre de Dios ¿Cómo sabemos que dicen la verdad? No por los sentimientos, sino al comparar lo que los hombres enseñan con el evangelio verdadero registrado en el Nuevo Testamento.

“Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema”

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios”

2 Timoteo 3:16-17 – “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” . Las Escrituras son la guía de Dios proveyó para que podamos evitar ser engañados. Lo que necesitamos no es una experiencia emocional, sino un conocimiento de las Escrituras que enseñan, corrigen, instruyen, y nos proveen de toda buena obra. (“ 2 Timoteo 4:1-4). “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.”

1 Juan 2:3-6 – ¿Cómo podemos saber si conocemos a Dios y estamos en comunión con Él? No por las emociones, sino guardando sus mandamientos. Y los mandamientos se registran en las Escrituras – 1 Corintios 14:37 . “Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señor”

Por eso la Biblia nos dice que debemos estudiar con diligencia y meditar en la Palabra de Dios – 2 Timoteo 2:15;
“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
La gente sigue el error, no porque carezcan de una experiencia emocional, sino porque no tienen conocimiento de las Escrituras (Mateo 22:29).

“Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.”

Cuando las personas se basan en emociones, a menudo terminan en el error porque las emociones son falibles y cambiantes. Las Escrituras, sin embargo, son infalibles, y nunca puede estar equivocada (Juan 17:17). Sin embargo, debemos estudiar la Biblia diligentemente con un corazón honesto.

“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”

Así las Escrituras son las instrucciones que Dios nos ha dado en la religión. Si confiamos en nuestras emociones para mostrarnos el bien del mal, pervertimos el propósito de las emociones y demostramos una falta de fe en la Biblia.

Las personas a menudo confunden los sentimientos emocionales con la verdad . Algunas personas sólo asisten a las iglesias para conseguir este estado emocional. Por lo que algunas iglesias apelan a este tipo de pensamiento deliberadamente organizan actividades que provocan excitación y estimulación emocional. Intencionalmente usan la emotividad para atraer multitudes. Veamos algunos ejemplos:

Hermosas catedrales con ilustraciones de fantasía para crear un “estado de ánimo” para que la gente disfrute Predicadores emotivos con elocuencia dramática y ritmo dinámico que despierta y excita . Emocionante música con instrumentos y grupos de canto con ritmos que despiertan, emocionan, entretienen y “mueven a la audiencia” (emocionalmente). Rituales externos como la iluminación de velas y bajar las luces para crear un estado de ánimo . “Hablar en lenguas” y “testimonios de sanidad” que excitan a la gente emocionalmente – A menudo son las emociones de las personas las que las conducen al deseo de estos dones, sin importar lo que la Biblia dice acerca del verdadero propósito y uso de los dones espirituales(1 Corintios 14.12 ). “Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.”

Aplaudiendo, gritando, dando continuos “amenes” y “¡Alabado sea el Señor” – Estas actividades las utilizan deliberadamente los predicadores para provocar emociones y el entusiasmo.

Algunas personas piensan que estas actividades son muy “espirituales la verdad es que no son verdaderamente espirituales en absoluto, sino son meras apariencias. Motivan a las personas por medio de la excitación emocional muy similar a lo que atrae a la gente a los juegos de pelota, conciertos de rock. La gente busca “un buen momento”, disfrutando del estado de ánimo y el entusiasmo. Pero la emoción no se iguala a la espiritualidad.

¿Cuál es el propósito de la adoración?

El propósito principal de la adoración es honrar y alabar a Dios.
Apocalipsis 4:9-11 – Adoramos a fin de dar a Dios el honor, la gloria, y la gratitud.

Hebreos 13:15 – “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.”

Pero lo que nos gusta y lo que agrada a Dios son a menudo dos cosas completamente diferentes. Tenemos que determinar lo que hacemos en la adoración, de acuerdo a lo que Dios quiere. No vamos al culto para “sentir” vamos al culto para dar a Dios la adoración que él ha señalado y que le agrada independientemente de si nos excita o nos da placer. . El propósito de la adoración es agradar a Dios, no para complacer a los fieles. Debemos participar, no por la sensación de “conseguir” sino por el honor que podemos dar a Dios.

Otro propósito de la adoración es enseñar a la gente la voluntad de Dios y animarlos a obedecer “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”.
Hebreos 10:24,25 .

Colosenses 3:16 – Cantamos para “enseñar y exhortarnos unos a otros”, así como para expresar alabanza a Dios. “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.”

(Véase también Hechos 20:7; 11:26; 1 Corintios 14:19-26, 1 Tesalonicenses 2:4).

Para estar seguros que nuestra adoración lleva a cabo estos fines, debemos practicar sólo lo que está autorizado en la palabra de Dios.
Mateo 15:9 “Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.” El Culto basado en la invención humana es vano Debemos evitar las cosas que la gente inventa o elige participar ya sea por la sabiduría humana o por los sentimientos humanos.

Así que no debemos diseñar actos de culto o de optar por participar en ellas sólo o principalmente porque a la gente les da una cierta sensación o emoción. Tenemos que determinar lo que se practica o participa sea en su totalidad sobre la base de lo que la palabra de Dios dice que debemos hacer.

Ahora, cuando los cristianos adoran como Dios manda, a menudo experimentan emociones. Esto es bueno. Pero de nuevo el punto es que debemos controlar nuestras emociones, no dejar que el control de nuestras decisiones sobre lo que hacemos.

Todas las personas tienen emociones. Pero las emociones son cíclicas. La gente tiene altos y bajos. Todo el mundo tiene momentos en los que están emocionalmente altos y tiempos en que no lo están . Si el propósito o el éxito de un culto se midieran por nuestras emociones, no habría ninguna norma para la forma de culto o de lo que constituiría el culto aceptable, ya que variaría mucho. Por lo tanto la norma establecida de Dios es absoluta, no es determinada por nuestras emociones.

Todo lo que se transmite a través de un mensaje debe ser de tal manera que la gente lo pueda entender. “Hablar en lenguas”, como se practica hoy, no es transmitir un mensaje comprensible, incluso algunos predicadores predican con un sonsonete, de un ritmo hipnótico, a menudo interrumpido por exclamaciones de la audiencia, para producir emoción con poco énfasis en el significado del mensaje.

Marcos 7:14 “Y llamando a sí a toda la multitud, les dijo: Oídme todos, y entended:” Jesús siempre procuró hablar claramente para que todos escucharan y sacaran sus conclusiones. La intención de la enseñanza es transmitir un mensaje que la gente pueda entender.

Nehemías 8:8 “Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura “Los levitas enseñaban a Israel mediante la lectura de la ley de Dios y luego daban el sentido a fin de que la gente entendiera el significado.

Los maestros fieles enseñaron a la gente a razonar con ellos, como lo hemos señalado en pasajes anteriores (Hechos 17:2,17; Hechos 18:4,19,28 ) Mientras que las emociones pudieron haber sido producidas como efecto secundario, pero nunca fueron el énfasis principal.

1 Corintios 14 – Este capítulo trata de los dones espirituales en la edad en que estos existían antes de la revelación completa de las Escrituras (“lo perfecto” – ver 1 Corintios 13:8-13 , 2 Timoteo 3: 16,17). Sin embargo, los principios discutidos se aplican a todas las cosas que se hacen en las asambleas de culto (versículos 26,40).” ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación”;” pero hágase todo decentemente y con orden.”Todo se hace con el propósito de edificar por medio de transmitir un mensaje entendible (versículos 6,9,12,19,).

“Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablare con revelación, o con ciencia, o con profecía, o con doctrina?”

“Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decís? Porque hablaréis al aire.”

“Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia”

“pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.”

En concreto, el canto y la oración deben ser comprensibles (versículos 15-17). “¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho. Porque tú, a la verdad, bien das gracias; pero el otro no es edificado”

Los incrédulos no se convencen y se convierten, a menos que escuchen un mensaje que pueden entender (versículos 23-25). “Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos? Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros.” Dios no es el autor de confusión (versículo 33) “pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz”, por lo que la adoración debe ser como Pablo lo señala : “pero hágase todo decentemente y con orden” (versículo 40).

Hemos aprendido en este estudio que debemos evitar el abuso de las emociones. Al mismo tiempo, no debemos reaccionar de forma exagerada al concluir que toda expresión de la emoción es mala y debe ser suprimida. La verdad es que las emociones pueden ser buenas, pero sólo cuando estamos en control de lo que estamos haciendo, y que sea lo que está escrito en las Escrituras , lo entendible y lo edificante.

No sólo es bueno y natural para los cristianos de sentir y expresar emociones. Pero no debemos dejar que las emociones determinen por nosotros lo que se cree o lo que haremos en el culto, ni dejar de comprender el significado de lo que se hace en la adoración.
La capacidad de sentir y expresar emociones es un don maravilloso de Dios. Nos permite responder a las maravillosas verdades que se encuentran en la palabra de Dios. Nos motiva al servicio en respuesta a la Voluntad de Dios, pero como todo lo bueno, la capacidad de la emoción debe ser adecuadamente utilizada. Para evitar ambos extremos de la emotividad y el formalismo nuestros corazones deben estar profundamente conmovidos por la Palabra de Dios. Que tal emoción nos provoque a dar los frutos que Dios desea.

” Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.” Romanos 15:13

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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