¿Cómo Será el Fin del Mundo?

El fin del mundo y la Segunda Venida de Cristo son temas de interés universal a las personas religiosas. La Biblia claramente vincula estos dos eventos. Permítanme decir desde el principio de esta presentación que cuando Jesús vuelva otra vez, el mundo se acabará. La Biblia no enseña que regresará a la tierra para establecer un reino terrenal.

En primer lugar,  la Biblia deja claro que Jesús prometió volver otra vez.

Juan 14: 1 – 3

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.  En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”

Este pasaje es bastante fácil de entender. Jesús promete regresar y llevar a los apóstoles y todos los demás que han sido obedientes al evangelio. Tenga en cuenta que las “moradas” se encuentran en la casa del Padre.  Cuando Jesús regrese tomará a los obedientes al cielo para estar con ellos para siempre.

A lo largo de los siglos, muchos escépticos se han burlado de su promesa. Pedro registra:

2 Pedro 3: 3 – 4

“sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.”

Lucas registra para nosotros la declaración del apóstol Pablo en el Areópago en Grecia:

Hechos 17: 30 – 31

Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;  por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos

Esto presupone un juicio final en la segunda venida. Jesús dijo que vendría por segunda vez. También dijo que cuando venga en su gloria todas las naciones vendrían a juicio delante de él. (Mateo 25:31-32)

Los ángeles prometieron a los primeros discípulos que Jesús volvería de nuevo:

Hechos 1: 11

los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo”

El apóstol Pablo escribió a la iglesia de Tesalónica:

1 Tesalonicenses 4: 16

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.”

1 Juan 3: 2

“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”.

En el libro de Apocalipsis, Juan continúa:

Apocalipsis 1: 7

He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.”

Jesús volverá otra vez. Conocer la hora de su regreso es imposible.

Un paso importante para nuestra consideración se encuentra en Mateo capítulo veinticuatro.

Mateo 24: 1 – 2

“Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.  Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada”

A través de la lectura  quiero señalar que las  declaraciones específicas  deben tomarse en cuenta para entender este contexto. Note que Jesús “salió del templo.” Cuando él dice a sus discípulos en el versículo dos que ” no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada” tiene referencia al templo. Él está hablando de la destrucción de Jerusalén, que tendría lugar en el año 70 d.C.

Mateo 24: 3

Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte,
diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?”

Nótese aquí que los discípulos le hacen varias preguntas en el versículo tres. “¿Cuándo serán estas cosas “, ¿qué señal habrá de tu venida “y” del fin del siglo. ”

Mateo 24: 6 – 15

Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.  Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.  Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos;  y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.  Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.  Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda),”

Jesús apela a la profecía de Daniel que indicaba el tiempo de la destrucción de Jerusalén.

Mateo 24: 16 a 34

entonces los que estén en Judea, huyan a los montes.  El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa;  y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.  Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días!  Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;  porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.  Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.  Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis.  Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.  Ya os lo he dicho antes.  Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis.  Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas. E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.  Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.  Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.  De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.  Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca

Versículo treinta y cuatro puede ser el verso más importante para recordar en este capítulo. Es la clave para desentrañar el significado de todo el contexto. Jesús dice que “esta generación“, es decir, la generación que fue contemporánea de su época vería “estas cosas” ocurrir.  Lo que  nos está diciendo es que desde el versículo uno hasta el versículo treinta y tres responde a las dos primeras preguntas y de los versículos treinta y cinco al cuarenta y cuatro  responde a la última pregunta.

Mateo 24: 35 a 37

“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.  Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.  Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre”.

Mateo 24: 37 a 44

“Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.  Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,  y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.  Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.  Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.  Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.  Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.  Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.”.

En este contexto, los detalles de Mateo 24:1-34  tienen que ver con la “generación” que fue contemporánea de Jesús y los versículos 35-44 tienen que ver con el fin del mundo.

Jesús dio información detallada mediante el cual los cristianos podrían saber cuando el juicio del Señor caería sobre Jerusalén y  estaba cerca ( versículos 2-15)

* El templo sería derribado

* Falsos “mesías” aparecerían

* Habría numerosos encuentros militares o guerras

* Terremotos y  hambrunas se producirían

* Los discípulos serían perseguidos

* Algunos se apartarían de la fe

* Falsos profetas se levantarían

*Disminución de la espiritualidad de los cristianos

* Este juicio se  había  predicho en el libro de Daniel

Todas estas declaraciones proféticas se cumplieron en el momento que cayó Jerusalén en el año 70 d.C.

Los versículos 16-25 es un lenguaje muy similar al lenguaje apocalíptico que se encuentra en Isaías y Ezequiel. Una serie de “señales” se les dio a los cristianos para saber que el “Hijo del Hombre” estaba trayendo juicio sobre Jerusalén. Estas “señales” fueron dadas para que los cristianos pudieran CONOCER LAS SEÑALES DE LOS TIEMPOS. Las “señales” de Mateo 24:1-34 no son aplicables a la venida final de Cristo.

Los dispensacionalistas dicen que estas “señales”  indican el fin del mundo. Algunos dicen  que estas “señales” estarán acompañadas de un holocausto nuclear. Tenga en cuenta estos puntos importantes:

* Esta destrucción fue en el templo y Jerusalén.  (No en ningún otro país del mundo como algunos nos dicen)

* Los discípulos fueron advertidos a huir a los montes

* Los cristianos fueron advertidos a huir por los tejados, lo más rápido posible y no descender a la casa a buscar algo.

* “Orad para que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado” (Las  puertas de Jerusalén en día de reposo se  cerraban, y  era difícil viajar en el invierno)

Las citas del  Señor son de Daniel capítulo nueve. (Esto es muy importante. Daniel une la aparición de la “abominación desoladora” con la primera venida de Cristo, no con “ la segunda venida del Señor. “)

Con todos estos hechos en consideración, es evidente que las palabras de Jesús en los versículos 1 a 34 han de entenderse como una profecía sobre la destrucción de Jerusalén.

Ahora, en el versículo 35 tenemos el comienzo de la discusión de la segunda venida de Cristo:

Mateo 24:35-44

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.  Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.  Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.  Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.  Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.  Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.  Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.”

En la enseñanza de Jesús fuera a haber muchas señales que indicaban  el juicio cercano sobre Jerusalén, estas señales también permitirían a los cristianos a escapar de los horrores de la invasión romana.

Sin embargo, en el momento de la segunda venida no habrá señales. El cielo y la tierra pasarán,” y “de aquel día y hora nadie sabe“.

Note también que Jesús hace una referencia al Antiguo Testamento. En los días de Noé nadie esperaba el diluvio que destruiría a la tierra habitada. Estas mismas razones da Jesús que en el momento de la segunda venida nadie sabrá que estaba a punto de suceder.  Además, hay otra declaración que no puede aplicarse a la destrucción de Jerusalén en estos últimos versículos. “habrá dos hombres en el campo, uno será tomado y el otro será dejado.”

Cuando Jerusalén fue destruida, según Josefo, más de un millón de Judíos fueron asesinados y miles fueron llevados en cautiverio, ninguno quedó con vida en la ciudad. Los estudiosos han debatido durante siglos el significado exacto de las palabras “dos hombres en el campo.” Creo que este pasaje habla de la naturaleza global de la Segunda Venida de Cristo. La ilustración que Jesús emplea habla de diferentes momentos del día. Moliendo en el molino era un trabajo temprano en la mañana. Trabajar en el campo  indica el mediodía, la noche es tiempo de ir a la cama. Algunos irán a trabajar, mientras que otros estarán durmiendo cuando él venga.

Por último, la Segunda Venida será como la venida de un ladrón en la noche que nunca avisa o da “señales” en cuanto al tiempo de su venida.

La dificultad de poner una fecha en la Segunda Venida:

Hay dos puntos de vista erróneos que hacen algunos de este pasaje. Un punto de vista, conocida como “escatología realizada”, afirma que todo en Mateo 24, incluyendo la segunda venida de Cristo, el día del juicio y el fin del mundo se han cumplido en el momento de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.

El otro punto de vista, igualmente erróneo, es conocido como “Premilenialismo dispensacional”. Los dispensacionalistas enseñan que Mateo veinticuatro es un manual de los últimos tiempos que permite determinar los hechos característicos que señalan el fin del mundo.  Son muchos los que han intentado o  intentan   establecer la fecha de su venida ignorando totalmente las palabras de Jesús. Jesús dice esto:

Mateo 24:25 “Ya os lo he dicho antes”

Mateo 24:36   Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.”

Mateo 24:42 “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor”

Mateo 24:44 “Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis

Señalar  la fecha no es nada nuevo. Hubo algunos que vivieron en el siglo primero que pensaron que podían señalar la fecha. Pablo escribió:

2 Tesalonicenses 2:1-5

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos,  que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.  Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,  el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.  ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?

En segundo lugar en Tesalonicenses Pablo habla sobre el futuro de la segunda venida en su época. En el primer siglo, como hoy, había algunos que decían: “Ya está por venir.” Pablo dice que “no vendrá a menos que la apostasía sea lo primero.”

Algunos han tratado de vincular este concepto de la “apostasía” y el “hombre de pecado” con el anticristo. El contexto aquí claramente revela que el “hombre de pecado” no era una persona,  sino un principio. Es el principio de los que se apartan de  la autoridad de los apóstoles, y sus enseñanzas, como la única norma en la religión. Este “principio” intenta ponerse en el lugar de Dios, decidir lo que está bien y lo que está mal. Me permito sugerir a usted que la gran apostasía que Pablo habla  ya ha tenido lugar. Los hombres se han amontonado para sí maestros conforme a sus propios deseos y se han apartado de la verdad.

2 Pedro 3: 3 – 1 2

sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,  y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.  Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.  Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.  Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,  esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán
!”

Primero notemos que los “últimos días” es una expresión utilizada por los apóstoles refiriéndose a los “días” en que vivían, no en algún momento en el futuro a nuestros días (Hechos 2:14  ).

Segundo  que los “burladores” no han cambiado de tono en todos estos años. Ellos continúan diciendo, “nada ha cambiado  …… ¿dónde está la promesa de su advenimiento?” . El versículo ocho indica que el paso del tiempo no cambia la voluntad de Dios. Un día, o mil años no es nada para él. Él cumplirá su propósito. El versículo nueve nos dice por qué se ha tardado, Dios «no desea que nadie perezca”.

Sin embargo, llegará un día en que el juicio vendrá, es “el día del Señor“, el día que Dios trae juicio sobre el mundo entero.

Ese día los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego intenso, y la tierra y las obras que serán quemadas. ”

Los cielos” es una referencia al espacio, el resto del universo fuera de nuestro mundo. Los “elementos” hacen referencia a la principal sustancia de las cosas. El marco entero del universo será destruido. Habrá completa destrucción de la tierra y todo lo que contiene. La frase ”  serán quemadas ” es la traducción de una palabra griega que se usa varias veces en el Nuevo Testamento para expresar la idea de quemar paja (Mateo 3:12), y la cizaña que han de ser recogida y quemada (Mateo 13:40) .  La idea debe ser que la tierra ha de ser completamente destruida.

Pedro usa la palabra “tierra” cuando habla de la destrucción de nuestro mundo. Si hubiera optado por utilizar la palabra griega traducida como “mundo” podría haber algún mérito en el argumento de que el “mundo” va a ser purificado como un lugar para que el hombre habite, pero Pedro es definitivo, es la tierra ” “toda la” tierra “que será destruida. Pase lo que pase a una parte de la tierra va a pasar con el otro.

Pedro dice: 2 Pedro 3:11-12

Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,  esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán”

A la vista de lo que va a pasar con el universo material, debemos ser serios acerca de la clase de personas que debemos ser.  Ser personas que se caracterizan por una conducta santa y piadosa, debido a que “buscamos un nuevo cielo y una nueva tierra.” No se nos dice lo que este nuevo cielo y la nueva tierra va a ser. En realidad no es necesario, lo que nos debe quedar bien claro a nosotros saber  vivir vidas santas y piadosas. Pedro ciertamente elimina toda duda acerca de un reino terrenal en la tierra cuando Jesús regrese.

Un pasaje más:

1 Tesalonicenses 4: 13 -18

Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.  Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.  Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.  Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.  Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.”
.

1 Tesalonicenses 5: 1 -10

Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.  Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.  Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.  Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.  Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.  Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan.  Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,   quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él”

La buena noticia es que todos los que ponen su fe y obediencia en Jesús no se alarmaran  cuando se acabe el mundo. Debemos esforzarnos en servir a nuestro rey de la mejor forma y continuar con aquella responsabilidad que puso sobre sus discípulos.

Mateo 28: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.  Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;  enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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