“Los Padres de la Iglesia: Los Beneficios y los Abusos”

 

Al utilizar la expresión los “Padres de la Iglesia”  se hace referencia a una serie de hombres que en los siglos siguientes a la era apostólica (30-100 DC),  promovieron  enérgicamente y defendieron el cristianismo como ellos lo entendían. Los protestantes suelen definir la duración de estos estudiosos de alrededor del siglo sexto, mientras que para los católicos romanos  se extienden hasta el siglo 13. Entre estos escritos se encuentran defensas contra los herejes,  comentarios sobre las Escrituras, sermones, etc.

Hay una serie de documentos antiguos que se editan a finales de la época apostólica y continuaron hasta el Concilio de Nicea (325), la colección se denomina popularmente “Los Padres Ante-nicenos”, estos escritos contienen los ensayos de docenas de escritores, algunos de los cuales probablemente estuvieron familiarizados con los apóstoles, por ejemplo, Clemente de Roma , Policarpo y San Ignacio.

Mientras más alejados de la edad apostólica, estos escritos, son menos fiables en que sean un reflejo del auténtico cristianismo. Las obras tienen diferentes valores, pero no pocas veces son objeto de abusos.

Los Usos Beneficiosos
Una de las grandes contribuciones de los documentos ante-nicenos es su valor al citar textos del Nuevo Testamento. Estos escritores citan de todos los libros del Nuevo Testamento. Por otra parte, se ha dicho que si todo el Nuevo Testamento fuera destruido, probablemente podría ser reproducido por completo de los escritos de estos hombres.
Además, en una época en que la imprenta aún no se había inventado, y las Escrituras eran copiadas a mano y eran difíciles de obtener, los escritos patrísticos revelan cuán ampliamente los documentos sagrados habían sido dispersados ​​por el mundo antiguo. Clemente estaba en Roma, Ireneo estaba en Francia, Ignacio se encontraba en Siria, Tertuliano en África, Justino Mártir estaba en Éfeso después de Roma, Policarpo en Asia Menor, etc.  la civilización había desarrollado un insaciable apetito por la Palabra viva de Dios.

Los escritos antes del Concilio de Nicea son una crónica de las primeras etapas de la gran apostasía que tan claramente fue  profetizada en el Nuevo Testamento. 1 Timoteo 4:1-5; 2 Timoteo 4:1-4, etc.)

 

“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.  Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.  Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.” (Hechos 20:28-30)

 

“Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos,
2:2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
2:3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
2:4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. …(2 Tesalonicenses 2:1-12)

 

“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;  por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,  prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.  Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias;
porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.” (1Timoteo 4:1-5)

 

“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.  Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”  (2 Timoteo 4:1-4)

Por ejemplo,  como a mediados del siglo segundo o tercero, el “rociar” estaba  siendo enseñado como un sustituto para la inmersión. Cipriano de Cartago (200-258) lo justifica (Epístola LXXV), al igual que la Didaché.  El Bautismo de los niños estaba haciendo su debut en ese tiempo también. Ireneo ( 175-195) argumentó a favor de la práctica (Contra las Herejías II. XXII), al igual que Cipriano en sus Epístolas (LVIII). Tertuliano ( 150 a 222), un maestro en Cartago en el norte de África, que se opuso al bautismo infantil, pero aún así daba cabida  a la idea al afirmar que el “alma”, junto con el cuerpo, se hereda de los padres, por lo tanto, los bebés nacen con almas pecadoras.

La corrupción en el gobierno de la iglesia también fue rápida y radical. Ignacio de Antioquia (35-107) se refirió a sí mismo como “el obispo” de Siria , y hace una distinción entre “el obispo” y “los ancianos” en su Epístola a los fieles de Esmirna. Cipriano fue designado como “el obispo de la iglesia en Cartago” (Eusebio, Historia Eclesiástica, VII. III). Estos volúmenes son muy valiosos para el estudio de este movimiento que finalmente resultó en el catolicismo en sus diversas formas.

Los Abusos Injustificados
También existen los abusos relacionados con estos escritos. Por ejemplo, la Iglesia Católica trata a muchos de estos documentos como si fueran inspirados por Dios.  La “Tradición”, dicen, “es una fuente de enseñanza teológica distinta de la Escritura, y es infalible ”  Invariablemente, cuando un erudito católico no puede sostener su posición doctrinal en la Biblia, citan a estos escritos. Se cita frecuentemente a Ireneo (Contra las Herejías III.III) en un esfuerzo por demostrar el dogma católico de la sucesión apostólica. Pero los escritores post-apostólicos no eran inspirados. Y nunca pretendieron serlo. Con frecuencia se contradicen entre sí, y especialmente con el Nuevo Testamento.

Hay que recordar que ningún punto doctrinal se puede establecer a partir del testimonio de los “padres ante-nicenos”. Y cuando se recurre a estos escritos sin inspiración para “probar” un caso, usted puede estar seguro de que no podrá encontrar apoyo para su posición en el Nuevo Testamento. Es muy peligroso seleccionar un texto de los escritores ante-nicenos, y aplicarlo a una situación moderna, sin conocer el contexto completo del pasaje y la situación antigua que se abordó.

Estos escritos de los llamados “Padres de la Iglesia” son valiosas contribuciones en materia de historia de la Iglesia, pero  deben ser estudiados con cuidado y no tomarlos como documentos oficiales para la determinación de la práctica cristiana de hoy. Desafortunadamente, con frecuencia se  abusan de estos antiguos escritos en una variedad de maneras.

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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Un comentario to ““Los Padres de la Iglesia: Los Beneficios y los Abusos””

  1. Claudio Alam 14 septiembre, 2011 at 16:29 #

    Muy buen articulo maestro canelo, muy objetivo y poco sugerente
    precios y conciso.
    feliciutaciones

    Un abrazo desde catalunya

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