“La Ascensión de Cristo – Un Evento Significativo”

La resurrección de Jesús de la muerte es el fundamento de la verdad del evangelio (1 Corintios 15:13-19). Por esa razón, a veces la narrativa de la “resurrección” ha eclipsado el registro de la “ascensión”  Pero el tema de la ascensión de Cristo es de igual importancia.

PROFÉTICAMENTE ANUNCIADO
Mil años antes del nacimiento del Salvador, David profetizó la ascensión de Jesús al anunciar la entronización del Señor a la diestra del Padre.

Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.”   (Salmo 110:1)

Ningún otro salmo es tan frecuentemente citado en el Nuevo Testamento – una indicación de la importancia del evento.

Aunque los discípulos tuvieron que lidiar con el concepto de la muerte de Jesús, Jesús les dijo claramente que iba de regreso al Padre (Juan 14:12). En el juicio ante el Sanedrín Jesús anunció al sumo sacerdote de entonces que  sería “…sentado a la diestra del Poder de Dios…” (Mateo 26:64). Su “ascensión” fue una de las pruebas de la credibilidad profética de Cristo.

Cinco veces los escritores del Nuevo Testamento emplean el término griego “analambano” para referirse a  la ascensión del Señor.

 

1.-“Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.”   (Marcos 16:19)

2.-“hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido”  (Hechos 1:2)

 

3.-“los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo”  (Hechos 1:11)

 

4.-“comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. “ ( Hechos 1:22)

 

5.-“E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne,  Justificado en el Espíritu,  Visto de los ángeles, 
Predicado a los gentiles,  Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria”  ( 1 Timoteo 3:16)

 

Cada vez que se usa, el verbo está en voz pasiva “recibido, tomado”. La voz pasiva representa el sujeto del verbo que está realizando la acción,  en este caso,  indica que el “recibido, tomado” fue ejecutado de arriba, es decir, de Dios.

LA REALIDAD HISTORICA
La ascensión de Cristo presenta un problema para los oponentes del cristianismo. Si Jesús no resucitó de entre los muertos, o si de alguna manera sobrevivió a la prueba del Calvario y murió más tarde como algunos especulan, seguramente los enemigos del Señor habrían vigorosamente tratado de recuperar su cuerpo, y por lo tanto dejar sin efecto la “resurrección”  histórica. Con un “trofeo” así, el cristianismo podría haber sido aplastado en sus comienzos. Esos esfuerzos, sin embargo, si se produjeron, y fueron en vano.  .

Los mismos apóstoles fueron  testigos de la ascensión del Salvador.  “Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”  (Hechos 1:9-11). El registro de Lucas de este evento fue  una cuidadosa investigación bajo la guía del Espíritu Santo como se señala en el principio del libro de Lucas, por lo tanto el registro que hace Lucas es relevante cuando señaló “Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo (Lucas 24:51)

Marcos, que escribió bajo la dirección de Pedro  (Eusebio, Historia Eclesiástica, 2,15), también escribió de la Ascensión de Cristo.  “Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios”   (Marcos 16:19), y el evento se dio por sentado en el  Nuevo Testamento.

“Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.
Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice:
Dijo el Señor a mi Señor:  Siéntate a mi diestra,  Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”. (Hechos 2:33-35)

 

“Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?  El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo” (Efesios 4:8-10)

 

“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”  (Filipenses 3:20)

 

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”  (Colosenses 3:1)

 

“quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.”  (1Pedro 3:22). En el momento de su martirio, a Esteban se le permitió ver  al Cristo ascendido y glorificado, y pedirle a Él “Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.
Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él.
Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo.
Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.
Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.”   (Hechos 7:55-60)

Es significativo  el relato que hace Lucas del episodio de la ascensión (Hechos 1:9-11), ocupa sólo 63 palabras en el Nuevo Testamento en griego. Esta brevedad  demuestra: que la “ascensión”  nunca fue un punto de controversia entre los primeros discípulos.

Hay varios importantes puntos doctrinales relacionados con la ascensión de Cristo. Veamos algunos de ellos.

1. La ascensión del Salvador realza  la proposición de que Cristo es el “Señor”, que tiene el derecho de ejercer “toda autoridad” (Mateo 28:18, Efesios 1:20-23). El día de Pentecostés, después de señalar la resurrección y ascensión de Cristo, Pedro afirmó: “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.”  (Hechos 2:36). Especialmente tengamos en  cuenta el conectivo “por tanto”.
2  El derramamiento del Espíritu Santo en el día de Pentecostés fue seguido por la ascensión de Cristo (Mateo 3:11, Hechos 1:5; 2:33). Este evento sobrenatural autentifica el hecho de que las circunstancias de ese día,  que resultó en el establecimiento de la iglesia de Cristo, fue divinamente preparado.
3. El  Cristo ascendido dio poder a los primeros discípulos con  dones milagrosos, por los cuales se  reveló la Mente de Dios a la humanidad y, posteriormente, fue conservado en un cuerpo de literatura sagrada (Efesios 4:10-16). La disponibilidad actual de este antiguo registro permite que el estudiante de las sagradas Escrituras “ponga a prueba” la credibilidad de los documentos primitivos, los cuales  encontramos que son dignos de confianza, y confiables para anclar la esperanza del cielo en los mismos.
4. La ascensión de Cristo al cielo, muestra claramente que, contrariamente a las expectativas judías (y aun la de los discípulos equivocada), la misión del Señor a este planeta no era derrocar a Roma, y ​​establecer en la tierra, el reino  político de David.

“Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.” (Juan 6:15) (

 

“Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí”   (Juan 18:36)

 

“Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? “ (Hechos 1:6) Los Milenaristas modernos harían bien en aprender esta importante verdad.
5  La ascensión de Cristo demostró la forma de su regreso definitivo de Cristo al cielo. Los discípulos “vieron” a Jesús que se perdía en las nubes (Hechos 1:11). El verbo theaomai  se emplea 24 veces en el Nuevo Testamento, y nunca se usa en sentido figurado. Ellos literalmente vieron  a Cristo ascender. Además, Lucas subraya que “de la misma manera”, es decir, de una manera visible, el Señor volverá. La combinación de estos términos indica claramente que la segunda venida del Salvador será una venida literal. Esto elimina la noción falsa de que la “venida” fue representativa  (a través de los ejércitos romanos – Mateo 22:7), en la destrucción de Jerusalén (Mateo 24:30), y que en ese evento fue la segunda venida de Cristo. (Hebreos 9:28.). El lenguaje de Lucas también elimina la teoría de que la “venida” del Señor será en  un invisible “rapto que viene,” como proponen los dispensacionalistas.
6. La  ascensión de Jesús nos da una confianza suprema,  tenemos un Sumo Sacerdote celestial que ha sido “coronado de gloria y honor”.

 

“el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”  (Hebreos 1:13)

 

Le hiciste un poco menor que los ángeles, Le coronaste de gloria y de honra, 
Y le pusiste sobre las obras de tus manos;  Todo lo sujetaste bajo sus pies.
Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.  Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.”   (Hebreos 2:7-9), viviendo siempre para interceder por nosotros “por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”  (Hebreos 7:25)

 

“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.  Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”  (1 Juan 2:1-2). Este concepto de un sumo sacerdote celestial es un tema que prevalece en el libro de Hebreos.
7. La ascensión argumenta a favor de la proposición de que nuestro destino eterno no será en una “tierra glorificada”, como muchos afirman. Jesús entró en el cielo como un “precursor” (el que va antes  que otros) por nosotros. Por su regreso al cielo, Cristo “abre para nosotros” un camino nuevo y vivo que no es terrenal en  naturaleza (Hebreos 10:20). La Tierra no es el cielo (Mateo 6:19-20).” No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.”
8. La ascensión de Cristo, subraya el hecho de que los cristianos tienen la responsabilidad de hacer su voluntad en la tierra, como se hace en el cielo. Las palabras del Maestro de despedida de su pueblo encargan  de hacer discípulos a todas las criaturas entre las naciones de la tierra (Mateo 28:18-20, Marcos 16:15-16, Lucas 24:47).

En la parábola de las minas, el hombre noble (Cristo), que se fue a un país lejano (el cielo), espera que sus siervos utilicen con prudencia, en su nombre, lo que había dejado a su disposición. El siervo que ignora esta obligación fue rechazado y castigado, junto con los que se caracterizan como “enemigos” (ver Lucas 19:12-27; Mateo 25:30).

Jesús ha vuelto al Padre dejándonos una gran responsabilidad que debemos cumplir. Para concluir citaré parte de la oración de Jesús dicha  en la última cena que tuvo con sus discípulos. La noche antes de morir  Jesús oró  al Padre diciendo: “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.  Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese”    (Juan 17:4-5).

 

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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Un comentario to ““La Ascensión de Cristo – Un Evento Significativo””

  1. Pedro Van 10 octubre, 2011 at 9:02 #

    Gracias maestro Canelo, un afectuoso abrazo desde Murcia

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