“Hebreos 7:1- 10 y el Diezmo”

 

He escuchado en numerosas oportunidades a personas muy bien intencionadas referirse a estos versículos en particular mencionados como un fundamento para establecer las razones por las cuales la doctrina del diezmo es parte de la enseñanza del Nuevo Testamento y por lo tanto aplicables a los seguidores de Cristo hoy en día en los parámetros en los cuales se practica en las denominaciones existentes dentro de la cristiandad.

El contexto del citado pasaje (Hebreos 7:1-10) sin embargo, fue escrito no para validar el cobro de los diezmos, sino para probar que Cristo es el cumplimiento de todos los tipos y sombras del antiguo pacto, y que el sacerdocio de Cristo es superior al sacerdocio levítico ya que el de Cristo es eterno. Todo lo cual, por cierto, nos lo informa también cualquier comentario bíblico que se haya escrito al respecto. Por lo tanto utilizar este pasaje de Hebreos como prueba que el diezmo es todavía obligatorio para los creyentes del nuevo pacto, equivale a usarlo completamente fuera del contexto y propósito para el que fue escrito”:”Ninguna ley sobre el diezmo es encontrada en el Nuevo Testamento:”En el tiempo de los apóstoles el dar era voluntario. Lo cual siguió así hasta que en el siglo VI y VIII, fue introducido  de parte de las autoridades religiosas y civiles para convertir al diezmo en obligatorio”

 

Consideremos  primeramente Hebreos 7: 1-4:

 

“Porque este Melquisedec , rey de Salem , sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem , esto es, Rey de paz… permanece sacerdote para siempre. Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín”.

El pasaje que se cita es  tomado del libro de Génesis  14: 17-20

 

“Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey.  Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;  y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;  y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo”

 

En este pasaje se explica la actitud que tuvo Melquisedec con Abraham a quien bendijo por haberle liberado de sus enemigos.  “que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo”, y a quien de forma voluntaria Abraham dio del diezmo del botín obtenido.  “a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo,    “ a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín”.

 

Hay que resaltar en este caso  que Abraham no comparte con Melquisedec de sus bienes propios, los cuales eran muchos ya que Abraham  era un hombre en extremo riquísimo. “Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro”. (Génesis 13:2) Este diezmo lo dio Abraham solamente una vez a Melquisedec,  no todos los meses o una vez cada año etc.  También debemos considerar que Melquisedec nunca solicitó este diezmo  de Abraham.  Melquisedec no bendice a Abraham por éste darle los diezmos; sino como lo señale al principio, fue por vencer a sus enemigos.

 

Dios no ordenó a Abraham a través de un mandamiento tener que entregar el diezmo de este botín a Melquisedec. Abraham no da los diezmos a Melquisedec con el propósito de obtener su bendición. La bendición se pronuncia no por los diezmos recibidos sino porque Abraham fue el instrumento usado por Dios para derrotar a sus “enemigos” . “y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;  y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano.”

 

Melquisedec no dice “Bendito sea Abram por los diezmos del botín que él me ha dado”. La bendición no está ligada a los diezmos sino a la victoria de Abraham sobre los enemigos. La verdad es que ningún argumento que usan los pastores denominacionales para exigir el diezmo a sus seguidores se puede establecer en estos pasajes.

 

Es ilógico e irresponsable de parte de muchos religiosos referir que el diezmo es una ley divina establecida antes de la ley de Moisés y por la cual están obligado sus conversos, muchas veces a penas de excomunión, en otras  a un trato deplorable y bajo, acusándolos  de ladrones y malditos por no entregar los diezmos a sus dirigentes invocando  al profeta Malaquías 3:8-12 donde se le dice a la gente que traigan sus “diezmos y ofrendas” (levíticos) al “almacén” o alfolí de Dios y se les promete bendiciones agrícolas a aquellos que cumplan.
Debe notarse que en Malaquías, el retener los diezmos era una señal de desobediencia. El diezmo mencionado por el profeta es el diezmo levítico (Números 18:21). Las ofrendas a las cuales se hace referencia  era una fuente principal de ingresos de los sacerdotes y era una ofrenda obligatoria (no era voluntaria). La Invitación a probar a Dios está limitada al contexto de Malaquías 3 y no debe ser universalizada. (comparar con 2do de Crónicas 31:5-6, 12; Nehemías 10:38–39; 12:44–47; 13:5, 12)

 

Melquisedec ciertamente es un tipo de Cristo, pero llegar a interpretar este pasaje en referencia a que los descendientes de Abraham deben dar los diezmos es usar un pasaje equivocadamente. Cristo descendiente de Melquisedec jamás exigió los mencionados diezmos cuando estuvo en la tierra.  Hoy Cristo no se encuentra en la tierra para recibir estos diezmos sino en el cielo.  Una cosa si podemos decir, que Melquisedec no es tipo de los pastores denominacionales que usan estos pasajes para exigir el diezmo de la gente.

 

Considerando los versículos que siguen es decir Hebreos 7: 5-10

 

Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham.  Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas. Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor. Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive. Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos; porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro

 

las pocas ocasiones en que se llegan a mencionar los diezmos en el Nuevo Testamento, es siempre en el contexto del antiguo pacto, mencionándose estos primeramente en Mateo 23.23 . En este pasaje de la Escritura los diezmos aparecen solamente en relación directa con los fariseos, quienes estando bajo el antiguo pacto obviamente estaban obligados a guardar la ley, lo cual incluía el pago de los diezmos a los levitas. Los escribas y fariseos son amonestados por priorizar la minuciosidad de la ley por encima de asuntos más relevantes. Jesús no estaba hablando a los miembros de una iglesia, sino a judíos que aún estaban bajo el Antiguo Pacto y por lo tanto, obligados a dar y lo encontramos en este pasaje de Hebreos 7

 

El escritor señala que los diezmos son para los Levitas de acuerdo a lo indicado en la ley de Moisés, leyes que fueron dadas para el pueblo de Israel de productos agrícolas, ganado y debían ser entregados anualmente.

 

“Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión.
Y no se acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo de reunión, para que no lleven pecado por el cual mueran.  Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel.  Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad.”  (Números 18: 21-24)

 

 

“Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.  Y si alguno quisiere rescatar algo del diezmo, añadirá la quinta parte de su precio por ello.  Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado a Jehová.  No mirará si es bueno o malo, ni lo cambiará; y si lo cambiare, tanto él como el que se dio en cambio serán cosas sagradas; no podrán ser rescatados.  Estos son los mandamientos que ordenó Jehová a Moisés para los hijos de Israel, en el monte de Sinaí.”   (Levíticos 27: 30-34)

 

Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año.  Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días.  Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere,  entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere;  y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tú deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia.  Y no desampararás al levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo.  Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades.  Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren.”  (Deuteronomio 14:22-29)

 

Cuando Hebreos fue escrito todavía estaba en funcionamiento el templo Judío en Jerusalén que fue más tarde destruido por Tito en el año 70 D.C. Note el lenguaje del capítulo 9: 9 de Hebreos “lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios…”

El texto mencionado dice. “, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley” ¿Cuál ley? Indudablemente la ley de Moisés.

El versículo señala a los hijos de Leví y no a la iglesia de Cristo de estos tiempos.

 

El sacerdocio levítico ya no está vigente como así mismo ningún sacerdocio impuesto por los hombres como sucede en diversos grupos religiosos (católicos, ortodoxos, anglicanos, luteranos etc.).  Bastaría leer   el libro de Levíticos con todos los detalles que se enumeran en relación a familia, ropaje, ritos  etc., que tanto el sumo sacerdote como el resto de los levitas debían cumplir para agradar a Dios. ¿Puede usted encontrar los detalles que el Espíritu Santo señala en el Nuevo Testamento para establecer un nuevo sacerdocio?  Lo que encontramos es que el sacerdocio  pertenece a todos los cristianos. y no a un clero especial.

 

“Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?  Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley”  (Hebreos 7:11-12)

 

“Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa,  vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Por lo cual también contiene la Escritura:
He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; 
Y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; y:
Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”     (1 Pedro 2:4-9 )

 

“Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales ( Hebreos 7:8).

En este versículo  se alude nuevamente a los sacerdotes levíticos que seguían oficiando en el templo judío, confirmándolo en Hebreos 7:9 que dice: “Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví , que recibe los diezmos” , es decir, que sigue recibiéndolos.

 

Hoy no nos encontramos en la época que vivió Abraham, tiempo en el cual Dios se manifestaba a través de los padres de familia o patriarcas a través de visiones , sueños o ángeles. Abraham edificaba altares, presentaba holocaustos a Dios, como tampoco nos encontramos bajo la ley de Moisés que fue dada al pueblo de Israel en el Monte Sinaí.  El libro a los Hebreos es una clara evidencia de la diferencia entre el Antiguo pacto y el Nuevo pacto.  Hoy vivimos bajo la ley de Cristo.  “a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley.”  ( 1 Corintios 9: 21).

 

El apóstol Pablo y  ninguno de los cristianos que sirvieron como evangelistas, pastores etc. exigieron  el diezmo para su sostenimiento, sin embargo Pablo señala claramente lo ordenado por el Señor Jesús al defender su derecho de recibir sostenimiento de los Corintios.

 

“Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros? Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo.  ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.”  (1Corintios 9: 11-14)

 

El apóstol Pablo habla de salario recibido.  “¿Pequé yo humillándome a mí mismo, para que vosotros fueseis enaltecidos, por cuanto os he predicado el evangelio de Dios de balde? He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros. Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga, pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia, y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso”  (1Corintios 11:7-9)

 

En la carta a los filipenses el apóstol Pablo agradece a lo filipenses por haber revivido el cuidado de él enviándole ayuda en dinero.  “En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.  No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación“(Filipenses 4:10-11)

 

“Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación.  Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos; pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades. No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios.”   (Filipenses 4: 14-18)

 

 

El Nuevo Testamento establece ofrendas voluntarias para las necesidades de la iglesia las cuales se utilizaron en la evangelización,   las necesidades de los santos o cristianos en desgracia y en la edificación de los tales.

 

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.”  (2 Corintios 9: 7)

 

“En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.  Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas”  (1 Corintios 16:1-2)

 

 

 

 

 

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

Subscribe

Subscribe to our e-mail newsletter to receive updates.

4 Comentarios to ““Hebreos 7:1- 10 y el Diezmo””

  1. angelo bugueño 23 octubre, 2011 at 7:40 #

    da tristeza cuando se ve que en muchas iglesias evangelicas se auto nombran pastores y la esposa del pastor pasa a ser pastora, simplemente por ver un negocio con la fe de las personas , faltas de conocimiento. como dice en las escrituras que otros predican por ganancias desonestas. adios gracias por los estudios

  2. victor navarrete silva 20 marzo, 2015 at 19:44 #

    interesante y entretenido,tantos temas,puntos especificos que a veces son objeto de discusion y polemica aqui los encuentro muy claramente detallados….

  3. Jorge 28 junio, 2015 at 12:32 #

    siempre lo entendì asì , muchas veces aceptè la doctrina porque es un ” requisito ” para en una iglesia ser ” maestro ” de escuela dominical o participar en el servicio a otros , pero entre tanta exigencia , tanto mal utilizar la Biblia , tanta exageraciòn y dramatismo al ser ” lleno del Espìritu Santo ” , terminè en el exilio , apoyo su interpretaciòn y me otorga una gran paz saber que no estoy luchando con Dios sino con hombres , espero que el Señor bendiga su ministerio .

  4. Pastor Efrén López G. 1 agosto, 2016 at 18:26 #

    estoy de acuerdo con el estudio y mucho más claro, cuando el mismo apóstol Pablo lo explica con todo detalle, pero triste a la vez, sabiendo que muchos pastores están esclavizando al pueblo de Dios, con doctrinas del antiguo testamento, aprovechándose de las predicaciones de la prosperidad y dejando las predicaciones del arrepentimiento de los pecados, de la santidad y de la Gran comisión, saludos Pastor y muchas bendiciones.

Dejar tu comentario

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD