“Caminar en la Unidad”

(Un estudio de Efesios)

Pablo está exhortando a los cristianos para caminar de una manera digna de su vocación o profesión. La primera de las exhortaciones de Pablo es que caminen en unidad. La razón es porque Cristo ha derribado la pared intermedia de la división o separación que existía, haciendo un ” nuevo hombre” de ambos Judíos y Gentiles, haciendo la paz.

Sabemos de los problemas que surgieron en el primer siglo entre Cristianos Judíos y Cristianos Gentiles, como asimismo de las discrepancias doctrinales y domesticas que surgieron dentro del seno de los Cristianos, que hasta nuestros días se manifiesta en la diversidad de denominaciones y credos. Es absolutamente indispensable estudiar todo lo referente a la iglesia que Jesús edificó e identificarla y llegar a ser parte de ella. En esta epístola el lector encontrará valiosas enseñanzas que le ayudarán a tener una mejor visión sobre el tema.

En el capítulo 2:14, Pablo dice: “Porque él es nuestra paz”. «Él» es un pronombre que se refiere a Cristo, «nuestra» es un pronombre se refiere a ambos Judíos y Gentiles. Estos dos grupos habían estado separados religiosamente por la pared de la ley mosaica que fue dada a los judíos solamente. Este muro fue quitado por el fin de la función religiosa del sistema judío, y dio paso a una nueva, a través de Cristo, adaptada a las necesidades de los Judíos y gentiles. Esto se logró con su muerte en la cruz (versículo 15), “aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,” en que clavó la ley antigua a la cruz (Colosenses 2:14) “anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz” y abrió el camino para la Nueva Ley del Evangelio. Este sacrificio ofreció el acceso a «todas» las personas que creen en el evangelio, Acceso significa que tienen el privilegio de acercarse al Padre para recibir los favores divinos.

Puesto que hemos sido creados en Cristo (capítulo 2:10), “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

Por lo tanto, debemos aprender a caminar en forma digna de nuestro llamado. Esto nos lleva a nuestro texto y lección:

Efesios 4:1-6

“Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”.

I.- Actitudes necesarias para guardar la unidad

Andar como es digno de la vocación, es conducirse de una forma adecuada a su vocación. La palabra aquí significa la principal vocación u ocupación . La principal ocupación de un cristiano o vocación es el servicio al Señor.

Aquí en Versículos 2 y 3, Pablo da una lista de los factores involucrados para caminar en esta unidad que es digna de nuestro llamado.

La Humildad y mansedumbre, son prácticamente términos idénticos en su significado, pero cuando se usan juntos en combinación, la primera está relacionada con un estado de ánimo y el segundo indica una actitud. Esta frase simboliza todo un espíritu de humildad. Usted no puede realmente someterse a la voluntad de Dios hasta que se humilla ante los ojos del Señor . Es Dios quien levanta a los que se humillan a Él (Santiago 4:10). “Humillaos delante del Señor, y él os exaltará” ( Hágase tu voluntad y no la mía)

Esta verdadera humildad es la esencia obligatoria que se exige para mantener la iglesia de Cristo en la forma que Dios estableció y lo que el Hijo sufrió para darla a luz.
Pablo describe el sentir de nuestro Señor y que debe ser un modelo de ejemplo a seguir en Filipenses 2: 5-8.

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”

En 4.3 Pablo llamó a los cristianos a ser “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” como una de las principales responsabilidades que tenemos en el cuerpo de Cristo. Esa fue la prioridad de Jesús para su iglesia. Poco antes de que los clavos horadaran sus manos y fuera levantado en la cruz, esto fue lo que Jesús oró:

“Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en
mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado” (Juan 17.20–23

La humildad proviene de encontrarse con Dios. Todas las personas de la Biblia que fueron ejemplos de humildad tuvieron algo en común —un encuentro con Dios. Estaban asombrados por la grandeza, el poder, y la majestuosidad de Dios. Mientras no sintamos la grandeza de Dios, el orgullo prevalecerá. El ver a Dios tal como él es realmente, hace que cambie la forma como nos miramos a nosotros mismos y a los demás.

La mansedumbre no es una cualidad de debilidad sino de poder bajo control Jesús fue “Manso y humilde de corazón” Mateo 11: 29 -30 y señaló además que aprendiéramos de él, “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.”

La Paciencia no indica un menor grado de compromiso en donde los principios del bien y el mal están involucrados. Esto significa la paciencia, el tratar con aquellos que están desinformados o débiles en el conocimiento de la palabra y que por ello les lleva a hacer cosas desagradables para los demás.

Pablo dio una acción necesaria: “soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor” (4.2). Ella incluye el tolerar a las personas, pero no de una manera pasiva. No se trata de simplemente apretar los dientes, cruzar los brazos, y aguantarnos los unos a los otros, hasta que Jesús venga nuevamente; se trata de buscar activamente lo mejor para unos y otros.

El amor es el pegamento que mantiene la motivación de todas estas cosas juntas. En la sociedad actual, el “yo” es el énfasis en prácticamente todo. Esto se ha extendido a la iglesia del Señor. Parece ser que queremos que todo gire a nuestro alrededor.

El hecho del asunto es que el verdadero amor trae consigo conceptos como el honor, la estimación, y actúa en el mejor interés de la persona que se ama. ¿Cuándo se presenta a Dios en la adoración, está usted realmente allí? Si ama a Dios, ¿Realmente actúa en su mejor interés?

Si usted no está creciendo, y sabe que Cristo le ha dado vida cuando estaba muerto en delitos y pecados y le ha hecho una nueva criatura en los ojos de Dios, no puede haber ninguna duda de que el amor a Dios está fuera de lugar y lo que verdaderamente ama es a usted mismo.

Cuán importante es está virtud que el apóstol Pablo la señala cuando escribe a la iglesia en Corinto, iglesia reconocida por sus desordenes, divisiones apelando al amor como solución a sus conflictos internos, 1Corintios 13: 4-7
“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.”

Sólo dando diligencia para mostrar TODAS estas virtudes, podremos nosotros guardar o mantener la unidad del Espíritu en el vinculo de la paz ” (Efesios 4:3).

II.-Elementos o fundamentos de la Unidad.

Después de haber introducido el tema de la unidad, Pablo señala los elementos o factores que conforman la unidad en su relación con la última declaración acerca de Dios en el Versículo 6.

1.-Un solo cuerpo refiriéndose al cuerpo de Cristo, Su iglesia. Como lo señaló en el capítulo 1: 22-23
“y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”

Pablo hace esta referencia de la iglesia en el sentido ”Universal” que es el cuerpo de todos los creyentes a través del mundo del cual Cristo es la cabeza y salvador .

Efesios 5:23 “porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador

2.-Un solo Espíritu refiriéndose al Espíritu Santo y del cual el apóstol Pablo menciona abundantemente en esta epístola y su obra en los Cristianos

Efesios 1:13 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa “

Efesios 1:14 “que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”

Efesios 2:18 “porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.”

Efesios 2:21-22 “en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.”

Efesios 3:5 “misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu”

Efesios 3:16 “para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;”

Efesios 4: 3 “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;”

3.-Sólo puede haber una esperanza a la que Dios nos ha llamado y es esta uno de los temas más grandes de la Biblia incluye varios conceptos tales como: la esperanza de la resurrección, la esperanza de la vida eterna, la salvación final y el hogar Celestial.
Hechos 24: 15 “teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos” Como ya nuestro Señor Jesucristo lo había manifestado
Juan 5:28-29 “No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.”

Tito 1:2 “en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos,”

1Pedro 1:3-4 “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,”

4.-Un Señor en referencia a Cristo, como lo explica en el capítulo 1:20-23.

“la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”

El mayor elemento de la unidad en la iglesia es que Dios nos ha dado una sola cabeza, Cristo.

5.-Una fe que viene de la palabra de Dios (que fue la obra del Espíritu en la revelación) y requiere obediencia (Romanos 1:5). Tenga en cuenta que sólo hay una palabra inspirada de Dios (Judas 3; I Pedro 1:22 -25; Santiago 1:18, 25; II Timoteo 3:16 -17), la que produce fe (Romanos 10: 17). Esto hace que lo que el mundo dice sobre la aceptación de muchos los credos es completamente falso a los ojos de Dios y de su obra través de Cristo.

6.-Un bautismo, que significa inmersión o ser cubierto. El Nuevo Testamento menciona cuatro tipos de bautismos en sus páginas (del sufrimiento, de fuego, del Espíritu Santo, y el bautismo en agua Mateo 20:22 -23; 3:11; 1:5 Hechos; 8:36 -38). Pablo afirma que está vigente sólo uno. La explicación simple es que sólo hay un solo bautismo requerido para pasar de muerte a vida, (Hechos 2:38) y que es el bautismo en agua para la remisión de los pecados y es el cual ahora debemos obedecer. Ordenado por Jesús Mateo 28: 18-20 , Marcos 16:16 en el cual el pecador perdido es sumergido “para el perdón de sus pecados” y recibir el don del Espíritu Santo Hechos 2:38
“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”

Y por el cual así mismo somos añadidos al cuerpo de Su iglesia Hechos 2:41 y 47
“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas”
“alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”

7.- Un Dios y Padre. Todos estos elementos de la unidad han sido dados por Dios, el Padre (su relación con sus hijos es como su Padre celestial). Quien junto a Jesús y el Espíritu Santo forman la “Deidad”. Dios, a quien Pablo afirma que está por encima de todo y en todo lo que Él ha creado, ha producido estos elementos de la unidad para nosotros y en nosotros.

Los siete fundamentos constituyen la “Unidad del Espíritu”. Todos son importantes y en todos debemos perseverar.

Estos elementos o factores enumerados por Pablo de la unidad muestran la gran obra de Dios en la Iglesia de su Hijo. Esta una iglesia y su patrón que no cambia encarnan todo lo que Dios previó a su pueblo, tenga en cuenta que la iglesia es como lo señala Pablo en su epístola:

Efesios 1:23 “la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”

Efesios 3:10-11 “para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor, ”

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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