“¿Se Debe Orar Para Ser Salvo?”

Muchos grupos religiosos enseñan que un no cristiano debe decir una oración similar a la siguiente con el fin de recibir el perdón de sus pecados y ser salvo:

“Dios, soy pecador. Creo que Jesús es el Hijo de Dios y que murió por mí. Yo quiero ser salvado. Quiero que Jesús venga a mi corazón y sea el Señor de mi vida. Por favor, perdona mis pecados. Lávame límpiame . Gracias, Señor, por salvarme y lavar mis pecados “.

Las personas son llamadas a pasar al frente o levantar su mano y repetir lo que el predicador les sugiere. De esta forma muchos se han acercado a Dios para recibir la salvación. ¿Es esta la manera que obtenemos la salvación?. La Biblia señala claramente como obtener el perdón de los pecados y de ser salvos.

I.- Creer (Juan 8:24; Marcos.16: 16)
“Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis”

“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”

II.-Arrepentirse (Lucas 24: Hechos 17: 30)
“y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.”

“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”

III.-Confesar a Jesús como el Hijo de Dios (Romanos.10 :9-10, Hechos 8:37)
“que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”

“Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.”

IV.-bautizarse (inmersión en agua) (Hechos 2:38; Romanos 6:3-7; Colosenses .2: 12.)
“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”

“¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.”

“sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.”

V.-Ser Fiel (1 Cor.15: 58; Apocalipsis 2: 10)
“…Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”

“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”

El arrepentimiento y la oración es aplicado para cuando un cristiano peca y desea volver al Señor. Así se señala en los siguientes textos (Hechos 8:22; 1 Juan 1:5 a 2:6)

“Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón”

“Simón pecó y se le dijo que se arrepintiera y orara por el perdón. ¿Fue esta la oración de uno que no era hijo de Dios o de uno que ya lo era? Nótese que los Samaritanos creyeron al evangelio predicado por Felipe y fueron bautizados (8:12). Marcos 16:16 dice, “El que creyere y fuere bautizado, será salvo”. Simón “también” creyó y fue bautizado (v.13) – hizo exactamente como los otros Samaritanos. Fue después de que era hijo de Dios que Simón pecó y se le dijo que se arrepintiera y orara por el perdón (8:18-22). Esto muestra que un hijo de Dios que peca debe orar por el perdón; en ninguna parte se enseña que uno que no es hijo de Dios debe orar por el perdón”

“…Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad…Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo…”

Si “confesamos nuestros pecados”, Dios nos perdonará. Pero de quienes se está hablando aquí, a quienes serán perdonados si los confiesan? En 1:6-7, el “nosotros” está hablando de aquellos que caminan en la luz, que tienen comunión con Dios, y que son limpiados por la sangre de Jesús. En 2:1-5, el “nosotros” se refiere a aquellos que conocen a Dios (v.3) y que están en El (v.5.6), en contraste al mundo (v.2).

Sin embargo, la oración no se menciona como un requisito que deban hacer
los que aún no son cristianos. Sí, la oración se asocia con el arrepentimiento y el perdón, pero sólo para aquellos que ya son cristianos.

Orar al Dios verdadero no va a salvar al pecador. Vea el caso de Cornelio en Hechos 10:1-2, 4, 22, 32-33, 43, 47, y sobre todo en Hechos 11:14-15.

“Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.”

“El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios.”

“Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por sobrenombre Pedro, el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto al mar; y cuando llegue, él te hablará. Así que luego envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado.”

“De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.”

“Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?”

¿ Fue Cornelio perdonado cuando oró a Dios? ¿Fue eso “todo” lo que tuvo que hacer para ser salvo. Hechos 11:14 dice que el ángel que le habló le dijo a Cornelio que enviara por Pedro quien le diría las palabras por las cuales podría ser salvo. Cuando hizo esto, Pedro le dijo, no que orara por la salvación, sino que se bautizara en agua (10:47-48). Si una persona que no es hijo de Dios es salvo por orar al Señor, ¿Por qué Cornelio no fue salvo antes de que Pedro le hablara? No obstante, claramente dice el pasaje que no fue salvo antes de que Pedro le hablara. Fue salvo como resultado de escuchar y obedecer al evangelio predicado por Pedro, el cual incluyó el ser bautizado.

Incluso orando a Dios con un profundo arrepentimiento sincero y sabiendo que Jesús es el resucitado Hijo de Dios no va a salvar al pecador.

Observe cuidadosamente la conversión de Saulo, más tarde conocido como el apóstol Pablo, en Hechos 9:5-6, 11, 17-18 y especialmente Hechos 22:10-16, el cual registra el testimonio de Pablo

“El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.”

“Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,”

“Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.”

“Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas. Y como yo no veía a causa de la gloria de la luz, llevado de la mano por los que estaban conmigo, llegué a Damasco. Entonces uno llamado Ananías, varón piadoso según la ley, que tenía buen testimonio de todos los judíos que allí moraban, vino a mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella misma hora recobré la vista y lo miré. Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca. Porque serás testigo suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre”

Se le dijo explícitamente que dejara de orar, “levántate, y bautízate y lava tus pecados…”. Sólo entonces sus pecados fueron lavados (Hechos 9:11, Hechos 22:16). “Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora”

“Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre”

El ver a Jesús resucitado en persona, su arrepentimiento, el ayuno (“donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió )y la oración, obviamente, no habían lavado sus pecados. Esto ocurrió cuando obedeció el mensaje que Ananías le comunicó de parte del Señor

Nótese la importante lección enseñada aquí: A Saulo se le dijo lo que debía hacer, pero nunca se le dijo que orara por el perdón. Aún cuando Saulo había orado, no fue perdonado por medio de la oración, porque sus pecados estaban aún en necesidad de ser lavados. Cuando Ananías dijo, “Ahora, pues, ¿por qué te detienes?”, estaba diciendo en efecto a Saulo que suspendiera lo que había estado haciendo y que hiciera algo más en lugar de eso. Pero lo que Pablo había estado haciendo era orar, de manera que esto no era lo que Pablo debía continuar haciendo. Lo que a Saulo se le dijo que “debía hacer” fue que se bautizara y lavara sus pecados invocando el nombre del Señor. Esto confirma lo que en Hechos 2 se detalla, que para una persona que no es hijo de Dios, el invocar el nombre del Señor para salvación requiere el bautismo. Esto también confirma que los pecados “no son perdonados antes del bautismo”, sino después del bautismo y que el bautismo en agua es una condición necesaria para tener los pecados lavados por la sangre de Jesús.

Desde luego, el agua misma del bautismo no lava los pecados sino que lo hace la sangre de Cristo, más sin embargo la sangre del Señor se hace efectiva solo mediante la obediencia al evangelio, figurando el bautismo entre las ordenanzas incondicionales del evangelio para alcanzar perdón.

Algunos podrían objetar: “¿Qué pasa con pasajes como Hechos 2:21 en que el vínculo de la salvación está unido con invocar el nombre del Señor? ¿No es una referencia a la oración que debe hacer el pecador? La respuesta simplemente es” no “. El sentido de Hechos 2 : 21 se encuentran en muchas otras escrituras – específicamente en Romanos 10:8-15 y en general en Hechos 22:16; Mateo 7:21-23; Romanos 1:16-17; Mateo 7:7-8;… y Hebreos. 11:6.

El análisis de todos estos pasajes , podemos concluir que invocar al Señor no es simplemente decir u orar: “Señor, sálvame”. Se trata de la vida diaria en obediencia a lo que el Señor ha dicho.

“todo el que invocare el nombre del Señor será salvo” , Romanos 10:13.
Invocar el nombre del Señor no es lo mismo que orar al Señor. Invocar el nombre del Señor es pronunciar con reverencia su nombre, profesando con la boca la fe en su nombre como el único “nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).
Invocar el nombre del Señor para ser salvo es una acción que acompaña al bautismo, acto también necesario para ser salvo. Esto se ve claramente en la conversión de Saulo de Tarso, pues Ananías le instruye: “Levántate y BAUTÍZATE, y lava tus pecados, INVOCANDO su nombre ” (Hechos 22:16). ¿Cómo invocar el nombre de Jesús en relación a la acción de ser bautizado?, de la misma manera que lo hizo el eunuco etíope, quien confesó “Creo que Jesucristo es el Hijo de dios” , bautizándose sin demora alguna.

La Biblia revela por mandamientos y ejemplos la conversión en el libro de los Hechos, en el cual el bautismo (la inmersión en agua) es el paso final para convertirse en un cristiano, no a través de una Oración. ¿Ha sido perdonado de sus pecados de acuerdo con la Biblia? El apóstol Pedro en Hechos 2:38 señaló a los judíos el día de Pentecostés la forma como ellos podrían recibir el perdón de Dios. “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”
Pedro les señaló lo ellos debían hacer para ser salvos. No les hizo levantar su mano y repetir una oración para alcanzar la gracia de Dios. Pedro no invocó su investidura para declararlos libres de pecado. Él no dijo: “ Por la autoridad que Dios me a dado, yo los absuelvo de sus pecados” Ellos tuvieron que obedecer lo que el apóstol les señalaba “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas”

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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