“¿Qué Debo Hacer Para Ser Salvo?”

Una de las mayores preguntas que el hombre ha hecho se refiere a su salvación. “Señores, ¿Qué debo hacer para ser salvo?” fue la pregunta formulada por el carcelero de Filipos (Hechos 16: 30). Su buena pregunta se refería a la salvación en lo que respecta a los no cristianos.

La Necesidad más importante del hombre es la salvación de su alma del pecado ,ya que el valor de un alma es la posesión más valiosa que el hombre posee.( Mateo 16:26). “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?”

Esta importante pregunta se repite tres veces en el Nuevo Testamento “¿Qué debo hacer para ser salvo? ( Hechos 2:37 , Hechos 9:6; Hechos 16:30)
La respuesta de la Biblia es clara y completa. En la palabra de Dios podemos descubrir cómo ser salvos, y luego de ver las condiciones que Dios nos pide, obedecer la palabra de Dios y vamos hacer salvos de nuestros pecados

¿Cuál fue la respuesta de Pablo y Silas a la pregunta “Qué debo hacer para ser salvo?” Creer es por donde empieza todo. Por lo tanto, leemos:”. Y ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa “(versículo 31 .)

El creer es lo primero y es requerido para los otros actos necesarios exigidos por Dios (Hebreos 11: 6.) “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”
Una fe muerta nunca ha salvado a nadie (Santiago 2:.14 y siguientes) “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?”

“También los demonios creen y tiemblan” (Santiago 2: 19) Dado que la fe o creer viene por el oír la palabra de Dios, Pablo y Silas tuvieron que presentar la palabra al carcelero (versículo 32) “Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.”

El hecho de que el carcelero “lavaras las heridas” es indicativo de su.. arrepentimiento (versículo 33) “ Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.”

la necesidad del arrepentimiento es señalado en ( Lucas 13: 3, 5 y Hechos 17: 30, 31)
“Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.”

“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”

El arrepentimiento es un cambio de mente o voluntad que se produce por la tristeza según Dios y conduce al cambio de vida (Mateo. 21: 29; 2 Corintios 7: 10, 11)
“Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue”

“Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.”

No dice expresamente que el carcelero verbalmente confesó la deidad de Cristo, sin embargo, debemos inferir que lo hizo Decimos esto porque tal confesión. se requería de un no-cristiano con el fin de ser salvos (Romanos 10: 9, 10, véase el ejemplo en Hechos 8: 37)

“que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”

“Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.”

Después de que el carcelero hubo creído (empezado a creer), arrepentido, confesado la deidad de Jesús,. leemos: “Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos” (versículo. 33)

Constantemente leemos en los casos registrados de salvación que se registran en las Escrituras, que las personas eran bautizadas inmediatamente. Esta inmediata acción en el caso del bautismo es que el bautismo en agua es para la remisión de los pecados y lo pone uno en Cristo, donde se experimenta la salvación (Hechos 2: 38, Hechos 22:16; Gálatas 3. 26, 27)

“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”

“Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.”

“pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos”

Después de que el carcelero obedeciera, leemos: ” Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios. “(versículo. 34).

La pregunta del carcelero no sólo fue contestada, sino el carcelero (y su familia) hicieron lo que se le dijo que debían hacer para ser salvo. “se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.” Es en esta expresión en la cual podemos concluir que encontraron la salvación .

. El libro de los Hechos es el libro de la historia del Nuevo Testamento. Como tal, registra cómo las personas se convirtieron al cristianismo o se salvaron. Estos ejemplos son nuestra guía en la actualidad. si hemos de disfrutar de la misma salvación y ser salvados de la misma manera que la gente del primer siglo lo fue.

A continuación citaré para corroborar lo expuesto , ejemplos de relatos bíblicos en relación a la salvación , proporcionaré el texto que registra el ejemplo de la salvación y a continuación una breve reseña de lo que se hizo considerando el “sujeto”, “lo que hicieron,” y los “resultados”. Empezaremos con Hechos 2: 22-41.

“”:Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza; Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida; Me llenarás de gozo con tu presencia. Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. “.

I.- Los Judíos de todas las naciones (v. 9-11). Escucharon la fe que produce la palabra, creyeron , se arrepintieron confesaron : y fueron bautizados . Los resultados: Fueron salvados de sus pecados (Marcos. 16:15, 16).

He aquí otro ejemplo registrado (Hechos 8: 5-13):

“”Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad. Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios. Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo. Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.”

II.- Los samaritanos. Oyeron el evangelio, creyeron, se arrepintieron (inferidas a partir de Hechos 17: 30, 31), confesaron (inferidas a partir de Romanos 10: 1-10.), Y fueron bautizados Los resultados: fueron salvados ( Marcos.16: 15, 16).

El ejemplo del hombre de Etiopía (Hechos 8: 26-39).

“”Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, Así no abrió su boca. En su humillación no se le hizo justicia; Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida. Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino “(Hechos 8).

III.- Este hombre . Oyó, creyó, se arrepintió:, confesó la deidad de Cristo, y fue bautizado (se deduce necesariamente, Romanos 10: 1-10.). Los resultados: Se salvó ( Marcos 16:15, 16, Hechos 8: 39).

Examinemos brevemente el caso de Saulo de Tarso (Hechos 22: 3-16).

“Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros. Perseguía yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en cárceles a hombres y mujeres; como el sumo sacerdote también me es testigo, y todos los ancianos, de quienes también recibí cartas para los hermanos, y fui a Damasco para traer presos a Jerusalén también a los que estuviesen allí, para que fuesen castigados. Pero aconteció que yendo yo, al llegar cerca de Damasco, como a mediodía, de repente me rodeó mucha luz del cielo; y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues. Y los que estaban conmigo vieron a la verdad la luz, y se espantaron; pero no entendieron la voz del que hablaba conmigo. Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas. Y como yo no veía a causa de la gloria de la luz, llevado de la mano por los que estaban conmigo, llegué a Damasco. Entonces uno llamado Ananías, varón piadoso según la ley, que tenía buen testimonio de todos los judíos que allí moraban, vino a mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella misma hora recobré la vista y lo miré. Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca. Porque serás testigo suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre. “(Hechos 22).

IV.- Saulo. Oyó, creyó, se arrepintió ( se deduce necesariamente, Hechos 17: 30, 31), confesó (se deduce necesariamente, Romanos 10:. 1-10), y fue bautizado Los resultados: Saulo fue salvado (Marcos 16, 15, 16).

El caso de Cornelio (Hechos 10: 33-48).

” Así que luego envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado. Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia. Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos. Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan: cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre. Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.”.

V.- Cornelio y su casa: Oyeron, creyeron, se arrepintieron, confesaron ( se deduce necesariamente, Romanos 10: 1-10.), Y fueron bautizados Los resultados: Fueron salvados (Marcos 16: 15, 16, Hechos 11: 18).

Lydia y su casa (Hechos 16: 13-15).

“Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido. Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos.”

VI.- Lidia y su familia.: oyeron ,creyeron se arrepintieron (se deduce necesariamente, Hechos 17: 30, 31), confesaron (deduce necesariamente, Romanos 10: 1-10.), Y fueron bautizados Los resultados: Fueron salvados (Marcos 16, 15, 16).

Notemos un ejemplo más del libro de los Hechos (Hechos 18: 8).

“Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados. ” (Hechos 18).

VII:_ Los Corintios Oyeron, creyeron, se arrepintieron (se deduce necesariamente, Hechos 17: 30, 31), confesaron (Romanos 10: 1-10), y fueron bautizados . Los resultados: Fueron salvados de sus pecados (Marcos 16:15, 16).

. Hemos visto siete ejemplos de salvación cada uno se refería a no cristianos que llegaron a ser cristianos. Observamos que hay tres elementos que se mencionan específicamente en los siete: oír la palabra, la fe y el bautismo en agua.
De acuerdo con la enseñanza de Hechos 17: 30, 31 que señala que todos los hombres deben arrepentirse y Romanos 10: 1-10 que señala que la confesión de la divinidad de Cristo es necesaria para la salvación , necesariamente se deduce que estos actos se realizaron en los siete casos (sólo mencionado en dos y uno, respectivamente.).

Puesto que Jesús dijo: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo”, llegamos a la conclusión de que las personas en los siete casos fueron realmente salvados (el arrepentimiento y la confesión se deduce necesariamente de la declaración de Jesús en Lucas 24: 47, Romanos. 10: 1-10).
“y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.”

Por lo tanto, la fe, el arrepentimiento, la confesión de la divinidad de Cristo y el bautismo en agua se requirieron en el primer siglo y se aplican hoy con el fin de ser salvos.

Hubo algunos hechos incidentales mencionados en los siete casos. La ejecución de milagros ( en el caso de los samaritanos hechas por los apóstoles), Saulo vio una gran luz y al Señor Jesús que lo calificaron para el apostolado, Cornelio experimentó el bautismo del Espíritu Santo . Estas fueron cosas incidentales que no fueron requisitos para obtener la salvación.

¿Cuáles son las lecciones prácticas que se desprenden de este estudio? Si queremos ser cristianos del Nuevo Testamento (en realidad no hay ningún otro “tipo” de cristiano), tenemos que hacer lo que la gente hizo en el primer siglo para llegar a ser cristianos. Una vez más: Ellos creyeron , se arrepintieron , confesaron la deidad de Jesús, y fueron bautizados para el perdón de los pecados. El obedecer estos requisitos los puso en Cristo (su cuerpo espiritual, la iglesia, Gálatas 3. 26, 27, Efesios 1. 22, 23, I Corintios 12: 13.).

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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