¿Es Necesario Guardar los Sacramentos Para Obtener La Gracia De Dios (Parte I)

Cuando me refiero a los sacramentos, estoy señalando a aquellos elementos establecidos por la iglesia Católica para que una persona llegue a obtener al fin la salvación eterna. ¿Será esto así? ¿Se obtiene la salvación eterna guardando estos ¿ ¿Fueron enseñados por nuestro Señor Jesucristo e impuestos por él a todos sus seguidores?.

Millones de personas a través del mundo están obedeciendo mandamientos de hombres ‘ que no son otra cosa que ceremonias y rituales eclesiásticos que se elevan por sobre las palabras sencillas de Cristo que señalan “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” Mateo 7:21¿Pero, para que todos estos rituales y ceremonias? Las Escrituras señalan con claridad absoluta la forma como el hombre puede tener acceso a su gracia infinita. Jesús señaló Actos o mandamientos que debían los cristianos guardar, Los actos de Jesús, en comparación con esto, no son sacramentos rituales

Desde la cuna hasta la tumba, a muchos lo acompañan costumbres que no tienen ninguna relación con la enseñanza de Jesús de Nazaret.

El hecho interesante acerca de estos llamados “sacramentos de la iglesia” es que eran desconocidos hasta varios siglos después de la fundación de la Iglesia Católica. Jesús nunca pronunció una palabra sobre “sacramentos de la iglesia.” Tales actos y conceptos como la confirmación, la penitencia y la extremaunción no se mencionan ni siquiera en insinuación en la Biblia. El bautismo en agua, la Cena del Señor, y el matrimonio si es enseñado, pero no en el sentido de la religión católica.

Los siete sacramentos de la iglesia son un buen ejemplo de la imaginación sin inspiración de los hombres que libremente añaden y quitan de la Biblia (Apocalipsis 22: 18, 19). El sacramento de la iglesia del matrimonio es tan fuerte que se cree que el matrimonio que no cumple los requisitos católicos no es más que un concubinato (Enciclopedia Católica , volumen . 4, 1, La vida de León XIII, Pág. 332).

La iglesia católica señala que los siguientes sacramentos fueron impuestos por Cristo a los creyentes: el bautismo, la eucaristía, la confirmación, la penitencia el matrimonio, el orden sacerdotal, la extremaunción.

El Catecismo de la iglesia Católica señala que estos : “son signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia por los cuales nos es dispensada la vida divina” (Catecismo. n.1131). “Ellos son un puente entre Dios y el hombre, donde se obtiene plena comunicación. Son signos sensibles de una realidad sagrada, espiritual, invisible – no se puede palpar la gracia – y mediante ellos, los fieles se unen a Dios y participan – de manera misteriosa y real – de la vida divina. Poseen una “eficacia” sobrenatural que hace posible que la gracia se produzca, no son algo que significa la gracia, sino que la producen”

En el sentido etimológico, la palabra latina “sacramentum” es un sustantivo que se deriva del adjetivo “sacer” – “sacra” – “sacrum” que significa algo que santifica (“res sacrans”) y equivale en griego a la voz “misterio” (cosa oculta, sacra, o secreta

Los Sacramentos expuestos por la Iglesia Católica, que fueron revisados en el Concilio Vaticano II y plasmados en el Catecismo son los siguientes:

1.-El sacramento del Bautismo de lactantes Jesús no habló de una especie de cristianización forzada de lactantes sin su acuerdo. Ni hablar de un rociar con agua a los recién nacidos, de fórmulas de bautismo y eventuales trajes de bautismo.No hay referencias en el Nuevo Testamento que bebés hayan sido bautizados. Cristo instituyó el bautismo al señalar “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

” como así mismo Marcos en su evangelio señala: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” Marcos 16:16.

Por lo tanto, todo el aparataje enseñado por la iglesia Católica como el traje bautismal, el cirio bautismal, los padrinos y el juramento bautismal, no provienen de Jesús. Es más fueron tomados de religiones de practicas ocultistas. El “pequeño exorcismo” que se realiza (la negación de Satanás por parte del padrino en representación del niño, por ejemplo, hoy muchas veces atenuado) no tienen ni la más mínima relación con Jesús.

Bautizar a los bebés es un desprecio al libre albedrío del ser humano. Al fin y al cabo uno tampoco inscribe a los recién nacidos a un partido político, si no que deja que posteriormente tomen su propia decisión de cómo quieren pensar políticamente. Esto se debería hacer también con cosas tan personales como la fe, es decir, dejar al niño que decida más tarde. Uno puede educar a los niños eclesiásticamente y explicarles, mostrarles e introducirles en todo, pero cada uno debe decidir por sí mismo cuando llegue el momento indicado. A esto se añade algo más: El lactante no puede arrepentirse y enmendarse. Por lo tanto el sentido original del bautismo de los bebés está totalmente equivocado. En la enseñanza de la Iglesia se dice que supuestamente se perdona el pecado original al lactante. Así lo señalan en sus enseñanzas:

– Tesis Nº 356: “Aquel que niegue que los recien nacidos deben ser bautizados, … que sea excomulgado … [Nota: Esto significa “ser posteriormente condenado eternamente al infierno”] Pues lo que ha dicho el apóstol: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado entró la muerte, la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5, 12), no se debe entender de otra manera de cómo la Iglesia católica, extendida por todo el mundo, lo ha entendido desde siempre. Según la tradición apostólica también los niños que de por si aún no han podido cometer ningún pecado son bautizados para el perdón de los pecados, para que en ellos se purifiquen mediante el renacimiento lo que se les ha adherido con el engendramiento”

Quisiera añadir que de la misma opinión e interpretación de las Escrituras es la iglesia Protestante con respecto al “Pecado Original” Ellos señalan: “que después de la caída de Adán todas las personas nacidas naturalmente se conciben y nacen en pecado, esto significa que desde el vientre materno todos están llenos de maldad y que por naturaleza no pueden tener un verdadero temor de Dios ni tampoco creer verdaderamente en Dios, además de que esta epidemia que se tiene desde el nacimiento, que es a su vez pecado original, es un verdadero pecado y por eso todos los que no son renacidos por el bautismo y el Espíritu Santo están condenados por la eterna ira de Dios …”

La Iglesia protestante enseña a que el bebé inmediatamente después de nacer está “lleno de maldad” y que por eso, en caso de muerte y si no es bautizado por la Iglesia a tiempo, con lo cual supuestamente se le perdona el pecado original y se le da el Espíritu Santo, debe ir al infierno para siempre. El que no se cree esto según la fe protestante deberá sufrir toda la eternidad crueles castigos infernales.

Los padres que son católicos, según el derecho canónico bajo amenaza de castigos eclesiales, están “obligados” a bautizar a sus bebés (Can. 867). Si no ponen en peligro también su eterna salvación. ¿Acaso esto no es un intento brutal, de esclavizar espiritualmente al hombre? La afiliación a la Iglesia mediante el bautismo de bebés conlleva el carácter de una moderna cristianización forzada e infringe la libre determinación del individuo, la libertad de decidir a qué organización quiere pertenecer y a cual no.

Al credo de la Iglesia en los documentos de la anunciación de la enseñanza, se añade a la Iglesia católica-romana el Codex Iuris Canonici, el código de derecho canónico, como obligatorio
Y ahí dice, por ejemplo, en la 3° edición que autorizó Juan Pablo II (auctoritate Ioannis Pauli PP. II promulgatus), Kevelaer 1989:
Can. 868, El niño de padres católicos, e incluso de no católicos, que esté en peligro de muerte puede ser lícitamente bautizado, aun en contra la voluntad de sus padres.
Can. 1366: Los padres, o quienes hacen sus veces, que entregan a sus hijos para que sean bautizados o educados en una religión acatólica, deben ser castigados con una humillación u otra pena justa.

¿Pero qué clase de dios es el que enseña la Iglesia católica durante siglos, que no acepta a niños no bautizados y que, en caso de fallecimiento, los manda eternamente al llamado “limbus infantium” (El lugar para niños no bautizados)? En este “espacio para niños no bautizados” se supone que los niños no sufren castigos por pecados, pero estarían eternamente excluidos de la contemplación de Dios. Eso es para la Iglesia una forma más benevolente del infierno). Con esta malévola intimidación, la Iglesia católica obligó durante siglos a bautizar a los bebés. Tanto como por exigencia de la Iglesia católica, como también de las Iglesias protestantes, muchas personas que no se dejaron intimidar fueron ejecutadas. Ahora y acorde a los tiempos han cambiado su postura, encomiendan a los niños fallecidos no bautizados a la “misericordia de Dios” dejando una estela de dudas en su nueva idea.
Las Escrituras contienen abundante información sobre este importante tema tan relevante.

El Bautismo es por el cual un hombre nace a la vida espiritual, por medio del agua .El Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana. Por el Bautismo, somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, y llegamos a ser miembros de Cristo, y somos incorporados a la Iglesia.

“bautismo” (baptizein en griego) significa “sumergir”, “introducir dentro del agua”; la “inmersión”. Esta es la forma por el cual el bautismo debe realizarse

La “inmersión”, significa eficazmente la bajada del cristiano al sepulcro muriendo al pecado con Cristo, para así junto con Él, obtener una nueva vida en su resurrección.

“sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, ”. ( Colosenses 2:12-13 ).

También es llamado “… el lavamiento de la regeneración…”, (Tito.3, 5), porque significa el nacimiento del agua y del Espíritu sin el cual “nadie puede entrar en el Reino de Dios.” (Juan 3,5).

El bautismo es “para el perdón de los pecados” como lo señaló Pedro (Hechos 2:38 ) “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para remisión de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo” pero se aplicó a quienes oyeron, creyeron , confesaron que Jesús es el divino Hijo de Dios y se arrepintieron . ( Hechos 8:10-12)

“A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios. Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo. Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

2.- El sacramento de la Eucaristía

El sacramento de la Eucaristía es lo que se realiza en la llamada Misa. . A esto tenemos que decir que si Cristo ha sido sacrificado una sola vez por los pecados de todos, como lo enseña las Escrituras, como es que se ha vuelto a instituir un sacerdocio de rituales en los que se incluye una santa cena que en lugar de limitarse a glorificar y recordar la muerte de Cristo, (para memoria suya) se ofrece lo que ellos llaman una renovación del sacrificio, ignorando una vez más las Palabras de Jesús y anteponiendo su tradición humana; y lo hacen de la siguiente manera: Uds. recordarán: “…para que este sacrificio mío y vuestro sea agradable a Dios Padre…” eso es lo que el sacerdote católico dice cada día varias veces ofreciendo a Cristo.

Las sagradas Escrituras en el libro a los Hebreos 7:24-28..señala:.
…Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 24mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. 26Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; 27que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. 28Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.
También el apóstol Pablo señaló en 1Corintios 5:7 “ porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.”
Este es un ritual que niega la eternidad del sacrificio de Cristo, y lo ofrecen ellos como si tuviesen la potestad de sacrificarle cada vez. Pablo enseña que Cristo está vivo, no se puede sacrificar a Cristo en cada Eucaristía. . Los Luteranos también han continuado con este error. La Cena del Señor ha de ser lo que el Señor nos enseñó y debe participarse en ella todos los que somos hermanos en Cristo, tomando el pan y el fruto de la vid en representación del cuerpo y la sangre de Cristo. Cuyo cuerpo somos nosotros por Su redención.
El pan y el fruto de la vid, y sólo ellos, son necesarios en la mesa del Señor. Volvamos a Mateo 26:26-27, “.Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.

26:27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;” No podemos añadir o quitar de estas cosas y ser agradable a Dios. Ellas representan su sangre y su cuerpo , el cuerpo que fue herido y la sangre que fue derramada. Se pueden encontrar por toda la faz de la tierra y son símbolos sencillos del evangelio simple. Sería un acto claro de pecado para cualquier hombre o grupo de hombres agregar a estos dos elementos, y así como gran un error al tomar de ellos. Es la comunión de Cristo, en la iglesia de Cristo. Fue instituida por él, retrata su muerte, y pertenece a su autoridad, y se observará hasta que Él venga otra vez.
Se dijo claramente que no se trataba de la sangre real y el cuerpo real de Cristo, sino que ellos representan el cuerpo y la sangre. Mateo 26:26 dice: “Jesús tomó el pan.” El pan utilizado en la Pascua es el pan que se hace referencia. No como algunos enseñan, que el pan, por un milagro, se convierte en el cuerpo literal y real de Cristo, entonces no habría pan, sino la carne real. Por lo tanto, no sólo haría falta un milagro para hacer del pan el cuerpo de Cristo, sino se necesitaría otro milagro de hacer lo que es ahora el sabor de carne como pan. Por supuesto la respuesta es clara, el pan representa el cuerpo de Cristo, y por lo tanto Pablo en el resumen de sus argumentos en la Cena del Señor en 1 Corintios 11:26 declara, “Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.”
Lo mismo puede decirse de la copa que es el fruto de “la vid. Algunos enseñan y creen que se convierte en la verdadera sangre de Cristo. Si esto fuera verdad, Cristo no pudo haber dicho en Mateo 26:29, “Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.” Se refiere al fruto de la vid, y por lo tanto, Cristo dice: “Voy a beber del fruto de la vid con vosotros en el reino de mi Padre.” Si se convirtió en la sangre literal, los que beben no podrían probar el fruto de la vid, sino la sangre real de Cristo. Si esto fuera así, dos milagros serían necesario en lugar de uno. El pan y el fruto de la vid, representan el cuerpo y la sangre de Cristo.
La iglesia Católica enseña en sus enseñanzas lo siguiente:
Tesis Nº 577: “Aquel que negare que en el sacramento de la santa eucaristía está verdaderamente, realmente y esencialmente el cuerpo y la sangre juntamente con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo y por consiguiente todo el Cristo, y que sostuviera que él está sólo como señal y como símbolo que sea excomulgado”
Con la cena o la eucaristía se “actualiza” casi a diario la ejecución de Jesús. Se interpreta como ofrenda de sangre para la expiación de la culpa de la humanidad. En el Pacto Antiguo se exigía sacrificios de animales como expiación de la culpabilidad humana. Esos rituales fueron reemplazos con la cruel muerte de Su Hijo que fue interpretada como un sacrificio de sangre. El pan y el vino se transforman con este ritual en la carne y la sangre de Jesús al pronunciar el sacerdote las palabras de transformación preestablecidas (En el “cuerpo de cristo”, o bien, en la “sangre de Cristo”, los católicos lo llaman la “transubstanciación”). Para entender este termino pueden hacerlo a través de esta página , bajo el encabezado “Iglesia” se puede acceder al tema “El Mito Católico de la Transubstanciación “ y “La Cena Del Señor”
Para los católicos una oblea que haya sido “transformada” una vez por un sacerdote, seguirá siendo por siempre un pedazo del “cuerpo de Cristo”, y un vino “transformado” seguirá siendo por siempre la “sangre de Cristo”.
La Primera Santa Comunión los hijos de Católicos son llevados a temprana edad, para ser preparados para este evento ritual . Entonces se les da el pan, pero no el vino. Con esto ya se ha cumplido con ellos y desde entonces solo les queda participar de la misa, pasar a otro rito el de la Confirmación y usar la Iglesia cuando se casen o en los entierros y celebraciones sociales. Es a esta edad y Como preparación para la “primera santa comunión”, deben confesarse por primera vez.
Aquí comienzan para muchos niños, graves distorsiones de conciencia: Para no desilusionar a los sacerdotes y para hacer esto lo mejor posible, muchos niños católicos a veces se “inventan pecados” que luego recitan lo más compungidos que pueden. A continuación rezan aliviados varios Padre Nuestros, que les son dados como “penitencia”.

Los primeros cristianos no celebraban una cena ritual, sino que juntos partían el pan, ellos llevaban a cabo una “comida de amor” (griego: ágape) o sea, una cena festiva juntos, . Posteriormente, Pablo sugirió que había que comer en casa y en las reuniones, llevar a cabo solamente una fiesta simbólica. 250 años más tarde surgió la imaginación de una eucaristía como “sacrificio de penitencia” Y 1.000 años después, en el año 1215 fue declarado como dogma la supuesta transformación del pan y el vino (la llamada “transubstanciación”).

“Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor. Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga. Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo. Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para si. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo. Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros. Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio. Las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere” (1Corintios 11:21-34)

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

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