“¿Es Condenado Todo Nuevo Matrimonio Después De Un Divorcio?”

Hay diversos puntos de vista  en el mundo de la “cristiandad” en relación con el tema del divorcio y las segundas nupcias. Decir  que el Nuevo Testamento no permite causal para el divorcio y segundas nupcias es una idea novedosa y falta de verdad. Esta es la posición de la Iglesia Católica Romana, que dice: “El matrimonio cristiano válido, si se consuma, no puede ser disuelto  por ningún poder humano ni por ninguna causa, excepto la muerte”.

Esta es, sin embargo una afirmación engañosa,  de esta “ley de la Iglesia Católica Romana” ya que está plagado de lagunas legales que permiten la disolución de un matrimonio y una unión posterior, si las partes ocupan un lugar destacado, y tienen suficientes fondos para continuar con el asunto, como ha sido en numerosos casos conocidos.
Aunque unos pocos dentro de la hermandad de Cristo han intentado argumentar  ” la posición del no divorcio y posterior matrimonio”, el esfuerzo de probar aquello es inútil. Cuando Jesús prohibió el divorcio y segundas nupcias, “salvo por causa de fornicación”,  da a entender claramente que el divorcio bíblico, y el nuevo matrimonio posterior de la víctima inocente, se puede obtener en el terreno de la infidelidad conyugal. Es el  privilegio que tiene una  víctima de un matrimonio que sexualmente ha sido engañado de volverse a casar, si así lo desea, es una inferencia lógica con sólidos procedentes de Mateo 5:3  “Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.”y Mateo19:9 “Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera”.   Esta “implicación” es demasiado clara para  pasarla por alto. “Sólo la Iglesia Católica Romana y algunos otros niegan el casamiento a la parte inocente”.

Los Judíos, a los que Cristo habló, cito: “Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?
El, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. (Mateo 19:3-9), naturalmente, entendían que un divorcio legítimo implicaba el derecho de volver a casarse. La norma hebrea de dar “carta de divorcio” (Mateo 19:7)  autorizaba expresamente el derecho de volver a casarse. “. El mundo judío no sabía nada de la separación legal que no permitía volver a casarse”.

Algunos sostienen que, dado que otros pasajes no incluyen la  “excepción” de la fornicación (por ejemplo, Marcos 10:11-12; Lucas 16:18; Romanos 7:2-3), el peso de la evidencia está en contra de la frase en el relato de Mateo. Sin embargo, los pasajes en Mateo 19 y Marcos 10 se refieren al mismo incidente, y los registros de inspiración no se contradicen entre sí. Mateo complementa el relato de Marcos.

Múltiples pasajes sobre el mismo tema con frecuencia se complementan entre sí. Marcos 16:16 menciona sólo la “fe” y “bautismo”, como las condiciones de la salvación, sin embargo, Hechos 2:38 demanda el “arrepentimiento.” Hay que concluir, por tanto, que los tres requisitos forman parte del plan de salvación. Hay que reconocer que la “suma” de la voluntad de Cristo no es determinada por un segmento limitado del Nuevo Testamento que se ha aislado de otros datos sobre el mismo tema. La escritura señala: “(La suma de tu palabra es verdad…” (Salmo 119:160).

Algunos han tratado de argumentar, que la forma textual de Mateo 19:9 no proporciona justificación para volver a casarse a la parte inocente. Alegan que la interpretación común de Mateo 19:9 refleja una corrupción post-apostólica de la enseñanza original del Señor.

Algunos han tratado de desacreditar Mateo 19:9 en las versiones comunes en inglés
Afirmando que  Erasmo (1466-1536), sacerdote católico, en su composición del Nuevo Testamento en griego, alteró el texto de Mateo 19:9 para permitir que la “fornicación” fuera una excepción. Afirman que el texto debería decir: “Ahora yo os digo que cualquiera que repudie a su mujer, ni siquiera por  fornicación, y se casare con otra, comete adulterio. Y el que se casa con una repudiada, comete adulterio. ”

Esto sugiere que no habría razón (ni siquiera por la “fornicación”) para una demanda de divorcio y segundas nupcias. Supuestamente, dicen que  la duplicidad de Erasmo en la modificación de la redacción de Mateo 19:9 habría envenenado a casi todas las versiones en Inglés.

Podemos decir que Erasmo tuvo sólo ocho manuscritos griegos, y éstos eran de fecha relativamente tardía. Ahora hay cientos de manuscritos griegos, siendo algunos   más antiguos en  existencia, que se lee: “me epi porneia, “sino sobre la base de la fornicación” (Mateo 19:9). Estos textos son anteriores a Erasmo por siglos. Así, cualquier divorcio iniciado por una victima inocente  “excepto” en el terreno de la fornicación , no es válido. Esta evidencia textual se refleja en nuestras versiones modernas.

Varios de los “padres de la iglesia” Ante-Niceanos (es decir, antes de 325 DC) hacen referencia a uno o   dos de los textos de Mateo, que contiene las instrucciones de Cristo sobre el divorcio y segundas nupcias. (1) Clemente de Alejandría (195). “No echar fuera a su esposa, excepto por causa de fornicación” . (2) Tertuliano ( 207). Jesús prohíbe el divorcio: “excepto por causa de fornicación” . Una vez más, Cristo: “permite el divorcio en el matrimonio por la infidelidad”. Él permite  “el divorcio con excepción de una causa”. (3) Novaciano (235). Cristo: “dice que una mujer no debe ser repudiada, a excepción de la causa de adulterio” (4) Orígenes (245). El Salvador no permite en absoluto “la disolución del matrimonio por ningún otro pecado solo el de la fornicación”. Una vez más hay que subrayar que estos hombres tenían acceso a los manuscritos griegos que precedieron significativamente a Erasmo.

Jerónimo fue el autor de la “Vulgata” del Nuevo Testamento en el siglo IV d. C. Los relatos del Evangelio aparecieron en el año 383. Jerónimo utilizó tanto los manuscritos antiguos griegos y latinos. Su traducción fue siglos antes de Erasmo. La Vulgata en Mateo 19:9 dice: “Y yo os digo, que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casare con otra, adultera: y el que se case con ella que es la repudiada, comete adulterio. “Esto debería ser suficiente para ilustrar la falacia del argumento  que algunos hacen de ” Erasmo”.

Los Padres de la Iglesia
Algunos, citando a los “padres de la Iglesia”, argumentan que el nuevo matrimonio,  después del divorcio no estaba permitido en la era post-apostólica. Sin embargo, hubo una tendencia creciente en esta época para desalentar el matrimonio en general (1 Timoteo 4:3. Algunos de los “padres”, incluso se opusieron al nuevo matrimonio de viudos y viudas en  contra de 1 Timoteo 5:14). El matrimonio se caracterizó como una “esclavitud”. La abstinencia, incluso dentro del matrimonio era lo que se alentaba. El argumento de Los “padres”  no tiene peso.

El punto de vista defendido por algunos escritores en los últimos años que el Nuevo Testamento condena cualquier nuevo matrimonio después de un divorcio, es falto de apoyo creíble. Es claro que Mateo representa a Jesús tanto en Mateo 5:32 y Mateo 19:9 permitiendo el divorcio por causa de fornicación y un nuevo matrimonio a la parte inocente pero no a la parte culpable. Es un pecado el hacer una ley en la que Dios no hace, como es un pecado  ignorar una ley que el Señor nos ha dado. Los hombres se han equivocado en ambas direcciones en la controversia del divorcio y las segundas nupcias.

 

About Juan H. Canelo

Juan Canelo es un cristiano y miembro de la iglesia de Cristo. Casado con Georgina su compañera de toda la vida . Además componen su familia sus dos hijos adolecentes. Actualmente es el evangelista de la iglesia de Cristo de la Serena, Chile y conduce el programa radial “La Hora Bíblica” que se transmite a todo el mundo vía internet.

Subscribe

Subscribe to our e-mail newsletter to receive updates.

Un comentario to ““¿Es Condenado Todo Nuevo Matrimonio Después De Un Divorcio?””

  1. Omar Mendez 22 marzo, 2012 at 20:46 #

    Querido hermano. La verdad estaba buscando algunos argumentos que pudieran darme más luz sobre el tema del divorcio. Hoy en día hay muchos casos de matrimonios que se divorcian y encontramos en la mayoria de las opiniones cristianas un rotundo NO al divorcio y 2do casamiento. Hay muchos versiculos que nos demuestran que el que se divorcia debe quedarse como está…Y el que se divorcia no se puede volver a casar por que si lo hace, adultera. Sí puede divorciarse y quedarse como está.
    Por otro lado lo que no se entiende, es que Dios creo al hombre y dijo: “No es bueno que hombre esté solo…”, Pablo tenia don de incontinencia, por eso animaba a no casarse a los que pudieran, asi tenian más cuidado en el servicio a Dios: “mejor que el hombre no se case…”; por otro lado el poner una ley sobre TODOS los casos me parece muy legalista, El divorio NO ES LA VOLUNTAD PERFECTA DE DIOS, es sólo una PUERTA DE ESCAPE para algunos exceptuados casos, los cuales deberian resolverse en un presbiterio y pedir la guia de Dios. Cuando la persona es inocente y tuvo a su lado a un golpeador, abusador sexual de sus hijos y adultero, esa mujer tiene TODO el derecho de divorciarse y creo que tambien de volver a tener una nueva pareja y casarse. Unos amigos en la iglesia cuadrangular de Brasil tuvieron el caso de un pastor que tenia a su esposa que le habia sido infiel con un diácono, despues de querer restaurar el matrimonio la mujer decide dejar a su esposo e irse con el diácono; los pastores apoyaron a su pastor, lo tuvieron un tiempo restaurandolo por que estaba muy mal, pero no lo sacaron del pastorado y al año, después de haberse divorciado, lo casaron con otra hermana y siguieron en el pastorado. Entiendo que son casos uno entre un millon. Por otro lado el no darles una nueva oportunidad es contradecir lo que dice la Palabra de Dios, “no es bueno que hombre esté solo”…El matrimonio no es solo el comienzo de una familia, también es para para impedir desviaciones sexuales, y si no guiamos a estas personas a que tengan una pareja como todos los casados, estamos dejándolos a que se perviertan y apoyando un celibato oculto. Sabemos que muchos se hicieron eunucos por Dios, otros que tienen el don de incontinencia, pero qué pasa para el que no lo tiene y su esposa se fue con otra persona y lo abandonó?? Creo que hoy en dia es muy facil subirse a un pulpito y mandar al infierno a los que se divorcian y pocos se ponen en el lugar de los demás que han sufrido y padecido por algo tan traumatico como el rompimiento de un matrimonio. Lamentablemente hay poca claridad a éste tema, yo tengo mucha carga por todo ésto y me gustaria que hagamos una exégesis o un estudio profundo sobre el divorcio, que tengamos las historia del divorcio desde los años del oscurantismo o 300 d/C. a la fecha, investigarlo a través de las culturas y dejar una claridad que ayude a muchos que no saben como encaminar sus vidas. Aclaro que yo soy casado desde los 21 años hasta la fecha (48 años), y que no es mi caso, pero como pastor, me pesa mucho tener que hablar y aconsejar sobre el tema. Gracias por edificar con éstas palabras el Cuerpo de Cristo. Dios les bendiga.

Dejar tu comentario

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD